El momento más polémico del partido. La expulsión de Embolo, justo después del empate de Suiza será la ocupe la mayoría de las portadas internacionales. Porque, aunque en primera instancia el colegiado había señalado falta de Paredes y amarilla para el propio argentino, una nueva regla del VAR que se aplica desde este Mundial cambió el destino del partido.
La confusión de identidad es la clave. ¿Por qué? Porque, Pinheiro, al mostrar la tarjeta a Leandro, obligó a que se aplicara el protocolo. Porque no existe falta alguna de Paredes. Y claro, eso nunca puede ser amarilla. Al enseñarla y tener que ir a retractarse al monitor, se vio obligado a enseñársela a su vez al jugador suizo que simuló la falta. No podía dejar pasar el engaño.
Y no es algo que veamos por primera vez. Esta norma ya se aplicó en la primera jornada entre Estados Unidos y Paraguay. En esta ocasión no conllevó a una expulsión, pero la situación por lo demás fue idéntica. El colegiado enseñó a un jugador estadounidense la amarilla por una falta sobre Almirón. Tras la revisión, el árbitro vio el engaño del paraguayo y cambió la tarjeta de bando. Igual que hoy. Una situación a la que nos debemos acostumbrar, porque esta norma ha llegado para quedarse.
