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Crece la crisis en Colombia: Petro y Cepeda no reconocen la victoria de De la Espriella
El presidente electo tilda de corrupto al Gobierno petrista y sigue conformando su gabinete Leer El presidente electo tilda de corrupto al Gobierno petrista y sigue conformando su gabinete Leer
Lo habían anticipado sus rivales desde hacía meses: si no ganaban, el petrismo no respetaría la voz de las urnas. Cuando queda un mes para que Abelardo de la Espriella se enfunde la banda presidencial, Iván Cepeda y Gustavo Petro dieron la razón a sus críticos. Ya no reconocen el triunfo del outsider derechista, aunque antes lo había aceptado el candidato oficialista a regañadientes y de manera tardía.
Ahora ambos anuncian que darán la batalla con un sinuoso juego político que ahonda tanto la polarización como la incertidumbre económica.
"El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del Gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones", manifestó el martes el actual jefe de Estado en una reunión con el grupo parlamentario del Pacto Histórico, en el Palacio de Nariño. Agregó que "de acuerdo a la decisión de los colombianos, es el filósofo Iván Cepeda" el vencedor del pasado 21 de junio y, por tanto, su sucesor.
Según explicó en X el mandatario de ultraizquierda, "70.000 testigos digitales rastrearon" los datos de los formularios F14, donde cada mesa registra a mano las votaciones. Y, reza su escrito, de manera textual, "escrutaron la verdad que no se encontraron los jueces de escrutinio porque no saben de las nuevas tecnologías de la informática y la inteligencia artificial". Por tanto, concluye Gustavo Petro, el Pacto Histórico presentará una acción de nulidad ante el Consejo de Estado contra la elección de Abelardo de la Espriella por haber sido fraudulenta tanto en Colombia como en el exterior.
Cabe anotar que sus argumentos fueron desechados por los organismos nacionales e internacionales que supervisaron todo el proceso electoral, incluida la Unión Europea. No observaron irregularidad alguna ni en el software que Petro siempre ha atacado sin sustento alguno, ni en el escrutinio. De ahí que la Registraduría Nacional, los órganos de control y la rama judicial, entre otros, avalaran el veredicto del Consejo Nacional Electoral, conformado por delegados de todos los principales partidos políticos, incluidos los oficialistas.
"Con sus contradicciones, sus desvaríos y su irresponsabilidad está propiciando un caos que puede llevarnos directamente a la violencia", le respondió el líder centrista, Sergio Fajardo, que quiso ser el fiel de la balanza entre las dos tendencias ideológicas.
Iván Cepeda, por su parte, a las acusaciones de supuesto fraude, agrega la imposibilidad, a su juicio, de que su antiguo contendiente pueda ser presidente si no renuncia a su doble nacionalidad estadounidense y colombiana, y se pregunta si fue informante de la DEA. Hasta que no cumpla esa y otras condiciones, iniciarán una "desobediencia civil pacífica" que llevarán a cabo en las calles y en diversas acciones. Pero expertos constitucionalistas han manifestado que tener otras nacionalidades, como Petro, que también adquirió la ciudadanía italiana por un bisabuelo, no inhabilita a ningún colombiano.
Ante la avalancha de amenazas para frenar su toma de posesión, De la Espriella, que hizo un llamamiento a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional para que defiendan la Constitución en su debido momento, decidió suspender "el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo" y que encabezaba su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, hasta que respeten la democracia.
En Colombia la ley exige al Ejecutivo saliente entregar toda la información de cada ministerio y entidad pública al equipo que designe el entrante, con el fin de hacer una sucesión tranquila, transparente y eficiente.
"No tienen ninguna consecuencia (en lo referente a la posesión como presidente) las decisiones de Petro, no es autoridad electoral", explica a EL MUNDO, Carlos Alonso Lucio, coordinador general y gerente programático del comité nacional de transición. "A nosotros no nos sorprende que intente una posición de ruptura, de desconocimiento institucional, un golpe de Estado. Es lo que siempre ha querido, el gran anhelo de este pirómano es la guerra civil".
Para Lucio, Iván Cepeda, que en un principio reconoció el resultado, cayó en el error de radicalizar su posición, por "la disputa interna con Petro por el ejercicio del liderazgo de esa izquierda". Y eso que cuenta con la ventaja de disponer de escenario político al ser jefe del grupo parlamentario, mientras Petro queda como en el aire. La respuesta del presidente electo a la embestida petrista, sigue Lucio, será "la convocatoria a la ciudadanía para que defienda la Constitución".
El presidente electo, entretanto, sigue conformando su gabinete y le falta por designar los responsables de siete carteras, de las que seis deberán ser mujeres para cumplir la ley de cuotas.
