Cinco años sin Conor McGregor es demasiado tiempo, por lo que ha habido una locura absoluta a la hora de comprar entradas para su combate de este sábado 11 de julio en el UFC 329 contra Max Holloway. 'The Notorious' firmó un 'sold out' en cuestión de cuatro minutos, con entradas que oscilaban entre los 520 dólares -la más barata en grada alta- y los 37.000 dólares-primera fila-. Unos números de locura que van acordes a la mayor superestrella que ha visto la UFC.
No es casualidad que el peleador irlandés tenga los mejores registros en taquilla de la historia de la compañía. Desde hace muchos años, cada combate de Conor es sinónimo de éxito para la UFC, y da igual el precio de las entradas que la gente siempre responde. Ni hablar de la venta de PPV, por la que también percibirán un gran montante.
De hecho, este fue uno de los motivos por los que McGregor no estuvo presente en el UFC Casa Blanca. En ese evento la mayoría de entradas se repartieron por invitación, por lo que la UFC ha preferido sacar rédito del primer doble campeón simultáneo de la promotora tras cinco años en los que no ha podido aprovecharse ni a nivel económico ni mediático de sus servicios.
A pesar de que está lejos de su mejor nivel y hay muchas dudas en torno a su figura, todo el mundo conoce a McGregor. El resto de superestrellas de la promotora pueden ser famosas en el nicho de las MMA, o incluso en el deporte, pero hasta aquellos a los que no les gusta el deporte conocen a Conor.
El peleador irlandés es una mina de oro para la compañía, y la única mala noticia es que le quedan dos peleas en el contrato. Obviamente, al vender con esa facilidad las entradas es el peleador mejor pagado, pero la UFC tendrá que tirar de billetera si quiere mantener a su peleador más preciado, ya que es difícil que vuelva a salir una nueva gallina de los huevos de oro como él.
A pesar de que McGregor ha dicho que quiere mantenerse activo, también ha desvelado que esa última pelea de contrato la UFC se la quiere poner en abril de 2027, lo que muchos ven como una estrategia para amortizar económicamente el año que viene y que les salgan las cuentas. A la vista está que a la gente le da igual cuánto dinero pagar si es Conor el que se sube al octágono, por lo que Dana White -jefe de la UFC- y su equipo deberán elegir bien sus siguiente pasos para poder tener más eventos como estos que mejoren notablemente su año a nivel financiero.
