Connect with us

De Ultimo Minuto

Alberto Pujols y la prensa dominicana: una relación innecesariamente fracturada

Published

on

SANTO DOMINGO. Por décadas, el nombre de Alberto Pujols fue sinónimo de excelencia, disciplina, grandeza y orgullo nacional. Su extraordinaria carrera en las Grandes Ligas lo elevó a la categoría de leyenda viviente del béisbol mundial y lo convirtió en uno de los atletas más admirados que ha producido la República Dominicana.

Sus números son históricos, sus logros parecen sacados de una obra de ficción y su legado dentro del terreno de juego permanecerá intacto por generaciones.
Sin embargo, una cosa es la brillante trayectoria de un pelotero y otra muy distinta es el comportamiento de un dirigente o figura pública ante el escrutinio de la prensa. Y es precisamente ahí donde se ha abierto una brecha que hoy mantiene enfrentados a Alberto Pujols y a una parte importante de la crónica deportiva dominicana.

La génesis de esta controversia se remonta al más reciente Clásico Mundial de Béisbol, específicamente al partido en el que la República Dominicana fue derrotada por Estados Unidos.

Tras aquel encuentro, varios periodistas formularon preguntas relacionadas con decisiones estratégicas tomadas durante el juego. Una de ellas, particularmente directa, provocó evidente incomodidad en Pujols, quien dirigía al conjunto dominicano.

Lo que debió quedar como un intercambio normal entre prensa y dirigente terminó convirtiéndose en el punto de partida de una relación cada vez más tensa. Desde entonces, el ex inicialista ha manifestado en diversas ocasiones su descontento con sectores de la prensa nacional, llegando incluso a afirmar recientemente que la prensa dominicana no lo quiere y que nunca le ha brindado el respaldo que merece.

Estas declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida al comunicador puertorriqueño conocido como Playmaker, una figura que históricamente ha mantenido una postura crítica e incluso confrontacional hacia numerosos peloteros dominicanos y hacia la prensa deportiva de la República Dominicana.
Resulta cuando menos llamativo que Pujols haya escogido precisamente ese escenario para exponer sus quejas.

Más aún cuando Playmaker fue uno de los críticos más severos de las decisiones tomadas por el dirigente dominicano durante aquel encuentro frente a Estados Unidos, incluyendo precisamente la estrategia que dio origen a la pregunta que tanto molestó al ex pelotero.
La contradicción es evidente.

Pujols parece guardar resentimiento hacia periodistas dominicanos que realizaron preguntas legítimas sobre decisiones deportivas, mientras concede una amplia entrevista a un comunicador que ha sido inmisericorde en sus críticas tanto hacia él como hacia numerosos exponentes del béisbol quisqueyano.

Pero más allá de esa contradicción, lo verdaderamente preocupante es la narrativa de que la prensa dominicana nunca lo apoyó.
Nada más alejado de la realidad.

La historia reciente del periodismo deportivo dominicano demuestra exactamente lo contrario. Durante más de dos décadas, la prensa nacional siguió cada paso de la carrera de Alberto Pujols. Desde sus inicios con los St. Louis Cardinals hasta su ingreso al exclusivo club de los 700 cuadrangulares, los periodistas dominicanos dedicaron incontables páginas, programas de radio, espacios televisivos y columnas de opinión a exaltar sus hazañas.
Cuando acumulaba premios de Jugador Más Valioso, la prensa dominicana celebraba sus logros.

Cuando conquistaba Series Mundiales, la prensa dominicana destacaba su liderazgo. Cuando establecía récords históricos, la prensa dominicana lo colocaba en las primeras planas.
Pero incluso en los momentos difíciles, cuando las lesiones comenzaron a afectar su rendimiento y cuando atravesó períodos ofensivos muy por debajo de los estándares que él mismo había establecido, la prensa dominicana jamás le dio la espalda.

Por el contrario, fueron innumerables los artículos que defendieron su legado, contextualizaron sus dificultades y recordaron constantemente que se trataba de uno de los mejores bateadores derechos de todos los tiempos.

La prensa dominicana estuvo presente en las victorias y también en las derrotas. En los años de gloria y en las temporadas complicadas. Por eso resulta injusto, desproporcionado e irrespetuoso afirmar que nunca existió apoyo.
Es importante aclarar que el periodismo no está para aplaudir permanentemente a las figuras públicas.

Su función también consiste en cuestionar, analizar y pedir explicaciones cuando las circunstancias lo ameritan.
Cuando un dirigente toma una decisión discutible en un evento de la magnitud del Clásico Mundial, es completamente normal que los periodistas formulen preguntas sobre esa decisión.

No se trata de ataques personales ni de faltas de respeto. Se trata simplemente de ejercer la labor para la cual existen los medios de comunicación.

Lo preocupante es que la reacción de Pujols parece concentrarse exclusivamente en la prensa dominicana. Difícilmente se recuerdan episodios similares con periodistas estadounidenses durante sus años en las Grandes Ligas. En Estados Unidos enfrentó preguntas mucho más incisivas sobre contratos multimillonarios, lesiones, rendimiento, controversias deportivas y decisiones organizacionales.

Sin embargo, pocas veces se observó una actitud tan defensiva como la que ha mostrado frente a algunos representantes de la crónica deportiva nacional.

Esa diferencia de trato es precisamente lo que muchos periodistas y aficionados no terminan de comprender.

La crítica deportiva no puede interpretarse como una traición. Tampoco una pregunta incómoda debe convertirse en motivo para descalificar a toda una clase profesional.
La crónica deportiva dominicana ha sido históricamente una aliada del béisbol nacional. Ha contribuido a engrandecer la imagen de nuestros jugadores en los escenarios internacionales y ha sido parte fundamental del crecimiento de este deporte en el país.
Por supuesto, como en toda profesión, existen errores, excesos y opiniones con las que se puede estar o no de acuerdo.

Pero generalizar y presentar a toda la prensa como un bloque hostil constituye una visión simplista e injusta.

Alberto Pujols seguirá siendo una figura monumental del béisbol. Nadie puede borrar sus más de 700 cuadrangulares, sus tres premios de Jugador Más Valioso, sus dos Series Mundiales ni su condición de futuro miembro del Salón de la Fama de Cooperstown. Su legado como pelotero está fuera de toda discusión.

No obstante, el liderazgo también implica tolerancia a la crítica, capacidad para manejar el disenso y disposición para responder preguntas difíciles. Son cualidades indispensables para cualquier dirigente, ejecutivo o figura pública.
La relación entre Alberto Pujols y la prensa dominicana no debería estar marcada por resentimientos ni por recriminaciones. Ambos han sido protagonistas de una misma historia de éxito que durante años llenó de orgullo a la República Dominicana.
Por eso, más que profundizar diferencias, este parece ser el momento ideal para reconstruir puentes.

La prensa debe continuar ejerciendo su labor con responsabilidad y objetividad. Y Pujols, cuya grandeza deportiva nadie discute, debería recordar que muchas de las páginas más gloriosas de su carrera fueron contadas, celebradas y defendidas precisamente por aquellos periodistas dominicanos a quienes hoy acusa de no haber estado de su lado.
La memoria histórica es importante. Y esa memoria recuerda claramente que, cuando Alberto Pujols conquistaba el mundo del béisbol, la prensa dominicana estuvo allí acompañándolo, reconociéndolo y elevándolo como uno de los más grandes deportistas que ha producido nuestra nación.

​SANTO DOMINGO. Por décadas, el nombre de Alberto Pujols fue sinónimo de excelencia, disciplina, grandeza y orgullo nacional. Su extraordinaria carrera en las Grandes Ligas lo elevó a la categoría de leyenda viviente del béisbol mundial y lo convirtió en uno de los atletas más admirados que ha producido la República Dominicana. Sus números son  Opinión, Deultimominuto, ElPeriódicodelaVerdad, MLB, República Dominicana  

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *