Ciencia y Tecnología
Nuevo estudio pone en duda el mito del "hobbit" de Flores
Los homínidos de Flores, conocidos popularmente como "hobbits" y pertenecientes a la especie Homo floresiensis, podrían haber tenido un comportamiento menos sofisticado de lo que se creía. Un estudio reciente sugiere que se alimentaban principalmente de la carroña dejada por los dragones de Komodo y que no existen pruebas claras de que utilizaran el fuego de forma intencionada.
Los restos del H. floresiensis fueron hallados en 2003 en la cueva de Liang Bua, en el oeste de la isla de Flores (Indonesia). Se trataba de un homínido de apenas un metro de alto, unos 30 kilos de peso y cerebro pequeño, cuya extinción se remonta a unos 50.000 años.
El nuevo estudio que publica Science Advances encabezado por el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian (EE. UU.) pone en duda que se le hayan atribuido, a menudo, comportamientos "sorprendentemente avanzados, como la caza de presas de gran tamaño y el uso del fuego", indican los autores.
Carroñeros, no cazadores
La investigación sugiere que el H. floresiensis se alimentaba, como las hienas, consumiendo las sobras crudas que dejaban de sus presas los dragones de Komodo.
El equipo volvió a examinar huesos de Stegodon, un pariente extinto de los elefantes, hallados en el yacimiento Liagn Bua, para cuantificar la ubicación y frecuencia de los daños esqueléticos causados por depredadores.
Las marcas de dientes de dragón de Komodo eran más frecuentes en las partes más carnosas del esqueleto del Stegodon, mientras que las marcas de corte atribuibles al H. floresiensis eran más comunes en zonas menos apreciadas.
Así, "los dragones de Komodo probablemente tuvieron acceso prioritario a estos restos, dejando solo elementos de escasa utilidad para que el H. floresiensis se alimentara de ellos", indica el artículo.
Sin rastro del uso del fuego
Además, agrega el estudio, "no se encontraron indicios de uso intencionado del fuego en las unidades estratigráficas asociadas" al hombre de Flores.
Estos resultados sugieren –escriben los investigadores– que este homínido "no presentaba un comportamiento tan avanzado como se había sugerido inicialmente y aportan información fundamental sobre su repertorio conductual, lo que plantea importantes interrogantes sobre su ascendencia".
FEW (EFE, Science Advances)
