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Espectáculo

Freddy Ginebra y el aniversario de Casa de Teatro

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Casa de Teatro inauguró la noche del miércoles la exposición conmemorativa por su 52 aniversario, una muestra que recorre la historia de una de las instituciones culturales más emblemáticas de la República Dominicana y rinde homenaje al legado de su fundador, Freddy Ginebra, en un acto que reunió a destacadas figuras de la cultura, diplomáticos, funcionarios, políticos, empresarios y amigos de la institución.

La apertura de la exposición marcó el inicio de las actividades conmemorativas por los 52 años de Casa de Teatro, espacio que desde 1974 ha sido escenario para el teatro, la música, la literatura, las artes visuales y múltiples expresiones culturales, consolidándose como un referente para varias generaciones de artistas dominicanos.

En conversación con este diario, Ginebra recordó los orígenes de ese recorrido y confesó que nunca imaginó que la institución llegaría tan lejos. "Yo nunca pensé que iba a durar tanto tiempo en Casa de Teatro", dijo,

Evocó el momento en que, tras una crisis personal en 1974, decidió trazarse una filosofía de vida que terminó definiendo el rumbo de la institución: "Me propuse un día a la vez, como los alcohólicos anónimos. Voy a vivir un día a la vez y voy a hacer todos los esfuerzos un día a la vez".

Esa manera de entender el tiempo, dijo, se convirtió en el mantra que sostuvo durante 52 años:

"Mantener las puertas abiertas, tendiéndole la mano a aquel que no tiene apellido, que no tiene dinero, para que pueda expresarse". Y añadió: "Un día me miro en el espejo y digo, el joven se puso viejo. Ya la cabeza no es el pelo, es llena de canas y de una cantidad de experiencia y de emociones dentro que dudo mucho que muchos se puedan comparar conmigo. Soy un hombre tremendamente rico en emociones, en momentos vividos, en experiencias a través de la cultura durante todos estos años. Y tengo una gran satisfacción que no me la quita nadie: la de haber tendido la mano siempre y no esperar nada. Y, sin embargo, me han devuelto demasiadas cosas".

Un refugio en tiempos de choques ideológico

Ginebra recordó que Casa de Teatro se convirtió en un refugio durante los años de la Guerra Fría y de choques de ideología, en un país donde, dijo, no existe una política pública clara para la cultura y el sector privado ha sido tímido en su apoyo. "Yo no espero nada de nadie, y creo que eso me ayuda muchísimo. Por eso me sorprendo cada vez que un amigo o un empresario me dice: Freddy, hay tanto para tu proyecto, y lo agradezco de corazón", expresó.

El fundador de la institución sostuvo que el arte cumplió un papel insustituible durante la pandemia. "Pongo de ejemplo lo que hubiera pasado en la pandemia sin un libro, sin la música, sin un poema, sin una foto, sin una película. No hubiéramos vuelto locos todos", afirmó. "Yo digo que los artistas son los profetas de nuestro tiempo, y que hay que apoyarlos, hay que mantenerlos vivos y hacer todo lo posible por ello. Por eso he dedicado mi vida entera a eso".

Sobre la convivencia de ideas dentro de la casa, fue categórico: "Yo creo que las ideas se combaten con ideas, no con violencia. Por eso, aunque llegaba gente a Casa de Teatro que no comulgaba con mi línea de pensamiento, yo lo dejaba expresar. Me parecía importante que dijera lo que pensaba. Ojalá eso se contagiara por el mundo, que no tuviéramos que utilizar la violencia, pero desgraciadamente esa no es la línea".

Una cartelera que no se detiene

Consultado sobre la programación de esta celebración, que arrancó el miércoles con la exposición, Ginebra detalló la agenda cultural que sostiene la institución de manera cotidiana. "Tenemos el festival de jazz, que va creciendo cada jueves. Todos los fines de semana tenemos teatro, tenemos una compañía de teatro de la luna que viene de Cuba, tenemos recitales, tenemos muchísima gente, la cartelera es muy grande. Ahora mismo tenemos un festival de cine. Y no es porque sean los 52 años, sino porque es la cotidianidad de la casa", dijo. "Lo hacemos con las uñas. A veces aparece el dinero, a veces no aparece el dinero. Sin embargo, continuamos".

Como ejemplo de esa lucha diaria, relató la reciente avería de los aires acondicionados del teatro, con 25 años de uso, justo antes del arranque del festival de jazz.

"Llamé a una persona amiga y le dije: no tengo un peso, pero quiero que tú me resuelvas este problema. En media hora había técnicos en Casa de Teatro, como si yo fuera el mejor cliente del mundo. Subieron a los techos, evaluaron todo y me dieron un presupuesto de dos millones de pesos. Le dije: instálenlo, ya veré yo cómo lo pago. Y el festival comenzó con frío", contó

Ginebra también reconoció el respaldo del cuerpo diplomático a lo largo de los años, en particular para el festival de jazz.

"Las embajadas muchas veces me han apoyado, principalmente en el festival de jazz. He podido traer grandes figuras por la embajada de Francia, la embajada de España, la embajada de Colombia, la embajada de Cuba en un momento, Chile también participó, Gran Bretaña, todas las embajadas. Yo toco puertas y no me da vergüenza que me digan que no. A veces me dicen que no y sigo adelante", expresó.

El festival de jazz, que se celebra los jueves desde hace 27 años, concluirá el 6 de agosto con diez conciertos, uno más de los previstos originalmente.

"Yo diría que ha ido creciendo la admiración por el jazz. Al principio era un grupito de personas. Ya no, ya hay un público que aprecia muchísimo el jazz y se congrega, y ellos esperan el festival. Y tú ves que las mismas caras siempre están ahí, pero ya se suman otros. Lo que trato en el festival es de dar alternativa, no siempre es todo jazz. Por ejemplo, María del Mar tuvo un concierto la semana pasada y fue una experiencia totalmente nueva que la gente aprecia. Durante todo el festival la gente puede seleccionar lo que más le gusta", explicó.

El relevo generacional ya tiene instrucciones

Sobre el futuro de la institución, Ginebra respondió con humor y firmeza que el relevo ya está en marcha.

"Está trabajando en eso el equipo. Es mucha gente, me parece divertido porque yo no soy el primero. Mucha gente me dice: cuando tú te mueras, qué va a pasar. Yo tengo dos hijos, y los dos ya saben, ya tienen instrucciones. Uno de ellos ya está metido de cabeza, aunque no lo vean. El otro es el que programa todos los artistas del baile. Quizás va a cambiar de estilo, quizás no sean tan simpáticos como yo, pero la casa va a seguir. Ellos saben que eso no entra en el testamento: está el mantenimiento de esa casa", afirmó.

Educación, la clave para salvar el mundo

Consultado sobre los grandes desafíos de la cultura dominicana, más allá del trabajo del Ministerio de Cultura, Ginebra fue enfático en señalar la educación como prioridad. "Hay que meterse en todos los barrios a educar, porque la educación es la clave mágica para salvar el mundo. Educación, y específicamente en nuestro país, educación", dijo.

Expandir imagenhttps://resources.diariolibre.com/images/2026/07/05/freddy-2-c8517149.jpg

Infografía

"Soy un hombre tremendamente rico en emociones, en momentos vividos, en experiencias a través de la cultura durante todos estos años" Freddy Ghinebra Gestor cultural

Recordó que en su época de colegio existían materias optativas como música, teatro y fotografía, y planteó que deberían restablecerse de manera obligatoria. "Los seres humanos, cuando encuentran esa ventanita de espiritualidad, cambian, se radicalizan menos, usan menos drogas, porque encuentran cómo expresarse. Creo que hay que invertir en educación de verdad, todo el tiempo, en este caso a través de las artes, que es lo que a mí siempre me preocupa", afirmó

Como ejemplo de esa necesidad insatisfecha, mencionó la experiencia reciente en Las Terrenas, de la mano de  Stephansie Bauger.

"Llegaron dos alumnos de Valencia y no cabe nadie. La necesidad es tan grande que no cabe nadie. Hay que meter teatro en todo lo que hay que hacer. Y si eso lo replicamos por todos lados, tú verías cómo se transforma la gente", sostuvo.

Un florecimiento del sector privado

Sobre el papel de las iniciativas privadas en el desarrollo cultural del país, Ginebra celebró el crecimiento de espacios como el Centro León, Centro Cultural Rainieri, el Centro Perelló, el respaldo del Grupo Rizek a proyectos culturales —, el Centro Cultural de Banreserva y el Centro Taíno del Banco Popular.

"Eso es una maravilla. El país está viviendo un florecimiento del cual yo me siento emocionadísimo. Ojalá otras empresas siguieran copiando esto. Habría galerías, habría de todo, porque es la única manera de salvarnos", expresó, y añadió que la salud debería recibir la misma importancia.

Una institución que sigue siendo plataforma

La institución ha servido de plataforma para pintores, escultores, escritores, actores, músicos y gestores culturales, adzemás de organizar concursos literarios, exposiciones, conciertos, festivales y actividades que han fortalecido la identidad cultural dominicana.

Durante cinco décadas, la labor de Ginebra ha contribuido a impulsar el talento dominicano y a promover la libertad de expresión a través del arte, consolidando a Casa de Teatro como una institución de referencia dentro y fuera de la República Dominicana.

Al cierre de la conversación, Ginebra reiteró su gratitud hacia quienes han acompañado el proyecto durante más de cinco décadas y extendió la invitación a seguir celebrando los 52 años de Casa de Teatro.

La muestra permanecerá abierta al público como parte de la celebración del 52 aniversario de Casa de Teatro, ofreciendo un recorrido por la historia, el legado y los aportes de una institución que continúa siendo un símbolo de la cultura dominicana.

​Casa de Teatro inauguró la noche del miércoles la exposición conmemorativa por su 52 aniversario, una muestra que recorre la historia de una de las instituciones culturales más emblemáticas de la República Dominicana y rinde homenaje al legado de su fundador, Freddy Ginebra, en un acto que reunió a destacadas figuras de la cultura, diplomáticos, funcionarios, políticos, empresarios y amigos de la institución.La apertura de la exposición marcó el inicio de las actividades conmemorativas por los 52 años de Casa de Teatro, espacio que desde 1974 ha sido escenario para el teatro, la música, la literatura, las artes visuales y múltiples expresiones culturales, consolidándose como un referente para varias generaciones de artistas dominicanos.En conversación con este diario, Ginebra recordó los orígenes de ese recorrido y confesó que nunca imaginó que la institución llegaría tan lejos. "Yo nunca pensé que iba a durar tanto tiempo en Casa de Teatro", dijo, Evocó el momento en que, tras una crisis personal en 1974, decidió trazarse una filosofía de vida que terminó definiendo el rumbo de la institución: "Me propuse un día a la vez, como los alcohólicos anónimos. Voy a vivir un día a la vez y voy a hacer todos los esfuerzos un día a la vez".Esa manera de entender el tiempo, dijo, se convirtió en el mantra que sostuvo durante 52 años: "Mantener las puertas abiertas, tendiéndole la mano a aquel que no tiene apellido, que no tiene dinero, para que pueda expresarse". Y añadió: "Un día me miro en el espejo y digo, el joven se puso viejo. Ya la cabeza no es el pelo, es llena de canas y de una cantidad de experiencia y de emociones dentro que dudo mucho que muchos se puedan comparar conmigo. Soy un hombre tremendamente rico en emociones, en momentos vividos, en experiencias a través de la cultura durante todos estos años. Y tengo una gran satisfacción que no me la quita nadie: la de haber tendido la mano siempre y no esperar nada. Y, sin embargo, me han devuelto demasiadas cosas".Un refugio en tiempos de choques ideológicoGinebra recordó que Casa de Teatro se convirtió en un refugio durante los años de la Guerra Fría y de choques de ideología, en un país donde, dijo, no existe una política pública clara para la cultura y el sector privado ha sido tímido en su apoyo. "Yo no espero nada de nadie, y creo que eso me ayuda muchísimo. Por eso me sorprendo cada vez que un amigo o un empresario me dice: Freddy, hay tanto para tu proyecto, y lo agradezco de corazón", expresó.El fundador de la institución sostuvo que el arte cumplió un papel insustituible durante la pandemia. "Pongo de ejemplo lo que hubiera pasado en la pandemia sin un libro, sin la música, sin un poema, sin una foto, sin una película. No hubiéramos vuelto locos todos", afirmó. "Yo digo que los artistas son los profetas de nuestro tiempo, y que hay que apoyarlos, hay que mantenerlos vivos y hacer todo lo posible por ello. Por eso he dedicado mi vida entera a eso".Sobre la convivencia de ideas dentro de la casa, fue categórico: "Yo creo que las ideas se combaten con ideas, no con violencia. Por eso, aunque llegaba gente a Casa de Teatro que no comulgaba con mi línea de pensamiento, yo lo dejaba expresar. Me parecía importante que dijera lo que pensaba. Ojalá eso se contagiara por el mundo, que no tuviéramos que utilizar la violencia, pero desgraciadamente esa no es la línea". RELACIONADAS Cultura Casa de Teatro celebra su 52 aniversario con una exposición que recorre su historia Una cartelera que no se detieneConsultado sobre la programación de esta celebración, que arrancó el miércoles con la exposición, Ginebra detalló la agenda cultural que sostiene la institución de manera cotidiana. "Tenemos el festival de jazz, que va creciendo cada jueves. Todos los fines de semana tenemos teatro, tenemos una compañía de teatro de la luna que viene de Cuba, tenemos recitales, tenemos muchísima gente, la cartelera es muy grande. Ahora mismo tenemos un festival de cine. Y no es porque sean los 52 años, sino porque es la cotidianidad de la casa", dijo. "Lo hacemos con las uñas. A veces aparece el dinero, a veces no aparece el dinero. Sin embargo, continuamos".Como ejemplo de esa lucha diaria, relató la reciente avería de los aires acondicionados del teatro, con 25 años de uso, justo antes del arranque del festival de jazz. "Llamé a una persona amiga y le dije: no tengo un peso, pero quiero que tú me resuelvas este problema. En media hora había técnicos en Casa de Teatro, como si yo fuera el mejor cliente del mundo. Subieron a los techos, evaluaron todo y me dieron un presupuesto de dos millones de pesos. Le dije: instálenlo, ya veré yo cómo lo pago. Y el festival comenzó con frío", contóGinebra también reconoció el respaldo del cuerpo diplomático a lo largo de los años, en particular para el festival de jazz. "Las embajadas muchas veces me han apoyado, principalmente en el festival de jazz. He podido traer grandes figuras por la embajada de Francia, la embajada de España, la embajada de Colombia, la embajada de Cuba en un momento, Chile también participó, Gran Bretaña, todas las embajadas. Yo toco puertas y no me da vergüenza que me digan que no. A veces me dicen que no y sigo adelante", expresó.El festival de jazz, que se celebra los jueves desde hace 27 años, concluirá el 6 de agosto con diez conciertos, uno más de los previstos originalmente. "Yo diría que ha ido creciendo la admiración por el jazz. Al principio era un grupito de personas. Ya no, ya hay un público que aprecia muchísimo el jazz y se congrega, y ellos esperan el festival. Y tú ves que las mismas caras siempre están ahí, pero ya se suman otros. Lo que trato en el festival es de dar alternativa, no siempre es todo jazz. Por ejemplo, María del Mar tuvo un concierto la semana pasada y fue una experiencia totalmente nueva que la gente aprecia. Durante todo el festival la gente puede seleccionar lo que más le gusta", explicó.El relevo generacional ya tiene instruccionesSobre el futuro de la institución, Ginebra respondió con humor y firmeza que el relevo ya está en marcha. "Está trabajando en eso el equipo. Es mucha gente, me parece divertido porque yo no soy el primero. Mucha gente me dice: cuando tú te mueras, qué va a pasar. Yo tengo dos hijos, y los dos ya saben, ya tienen instrucciones. Uno de ellos ya está metido de cabeza, aunque no lo vean. El otro es el que programa todos los artistas del baile. Quizás va a cambiar de estilo, quizás no sean tan simpáticos como yo, pero la casa va a seguir. Ellos saben que eso no entra en el testamento: está el mantenimiento de esa casa", afirmó.Educación, la clave para salvar el mundoConsultado sobre los grandes desafíos de la cultura dominicana, más allá del trabajo del Ministerio de Cultura, Ginebra fue enfático en señalar la educación como prioridad. "Hay que meterse en todos los barrios a educar, porque la educación es la clave mágica para salvar el mundo. Educación, y específicamente en nuestro país, educación", dijo.https://resources.diariolibre.com/images/2026/07/05/freddy-2-c8517149.jpg "Soy un hombre tremendamente rico en emociones, en momentos vividos, en experiencias a través de la cultura durante todos estos años" Freddy Ghinebra Gestor cultural “Recordó que en su época de colegio existían materias optativas como música, teatro y fotografía, y planteó que deberían restablecerse de manera obligatoria. "Los seres humanos, cuando encuentran esa ventanita de espiritualidad, cambian, se radicalizan menos, usan menos drogas, porque encuentran cómo expresarse. Creo que hay que invertir en educación de verdad, todo el tiempo, en este caso a través de las artes, que es lo que a mí siempre me preocupa", afirmóComo ejemplo de esa necesidad insatisfecha, mencionó la experiencia reciente en Las Terrenas, de la mano de  Stephansie Bauger."Llegaron dos alumnos de Valencia y no cabe nadie. La necesidad es tan grande que no cabe nadie. Hay que meter teatro en todo lo que hay que hacer. Y si eso lo replicamos por todos lados, tú verías cómo se transforma la gente", sostuvo.Un florecimiento del sector privadoSobre el papel de las iniciativas privadas en el desarrollo cultural del país, Ginebra celebró el crecimiento de espacios como el Centro León, Centro Cultural Rainieri, el Centro Perelló, el respaldo del Grupo Rizek a proyectos culturales —, el Centro Cultural de Banreserva y el Centro Taíno del Banco Popular. "Eso es una maravilla. El país está viviendo un florecimiento del cual yo me siento emocionadísimo. Ojalá otras empresas siguieran copiando esto. Habría galerías, habría de todo, porque es la única manera de salvarnos", expresó, y añadió que la salud debería recibir la misma importancia.Una institución que sigue siendo plataformaLa institución ha servido de plataforma para pintores, escultores, escritores, actores, músicos y gestores culturales, adzemás de organizar concursos literarios, exposiciones, conciertos, festivales y actividades que han fortalecido la identidad cultural dominicana.Durante cinco décadas, la labor de Ginebra ha contribuido a impulsar el talento dominicano y a promover la libertad de expresión a través del arte, consolidando a Casa de Teatro como una institución de referencia dentro y fuera de la República Dominicana.Al cierre de la conversación, Ginebra reiteró su gratitud hacia quienes han acompañado el proyecto durante más de cinco décadas y extendió la invitación a seguir celebrando los 52 años de Casa de Teatro.La muestra permanecerá abierta al público como parte de la celebración del 52 aniversario de Casa de Teatro, ofreciendo un recorrido por la historia, el legado y los aportes de una institución que continúa siendo un símbolo de la cultura dominicana.  Revista, Cultura, Severo Rivera, Santo Domingo, Casa de Teatro aniversario, Freddy Ginebra cultura, exposición Casa de Teatro, programación cultural República Dominicana, arte y educación 

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