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Llega el BMW X5 de 2026, un puntero SUV que ya tiene precio en España y que, aunque parece eléctrico, tiene motor diésel y gasolina

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Poco tiene que ver con el modelo al que sustituye, por no establecer comparaciones con el primero que estrenó la denominación allá por el año 2000, pero lo cierto es que, dadas las circunstancias, tenemos que celebrar que BMW no haya querido cargarse un mito como es el BMW X5 haciéndolo completamente eléctrico.

Y eso que su diseño parece anticipar lo contrario, pues estrena el mismo tipo de líneas vistas en los dos últimos eléctricos de la marca, el i3 e iX3, ambos basados en la plataforma Neue Klase, en la que este nuevo X5 no se basa, sino que se trata de una evolución de la CLAR sobre la que llegará a contar, incluso, con una variante propulsada por hidrógeno, además de la híbrida enchufable y la microhíbrida de gasolina o diésel.

Tenemos que empezar a profundizar, primero, por la parte estética, pues el cambio es muy profundo. El frontal toma como referencia al reciente iX3, con una reinterpretación de la tradicional parrilla de BMW y una nueva firma luminosa en forma de doble "X", que integra los faros, las luces diurnas y los intermitentes en un único conjunto. La carrocería apuesta por superficies mucho más limpias, mientras que los tiradores convencionales desaparecen para dar paso a unas pequeñas pestañas metálicas integradas en los pilares de las puertas.

También llaman la atención los marcos de las ventanillas prácticamente ocultos, unos pasos de rueda más musculosos y unas llantas de 21 pulgadas de serie que, opcionalmente, podrán alcanzar las 23 pulgadas. En la parte trasera destacan unos pilotos muy estrechos cuya firma luminosa replica el motivo de la doble "X" del frontal. En el caso del iX5 eléctrico, además, desaparecen las entradas de aire situadas entre la parrilla y la matrícula.

El habitáculo también cambia por completo. El nuevo BMW X5 incorpora un salpicadero totalmente digital presidido por el sistema BMW Panoramic iDrive, formado por una pantalla central de 17,9 pulgadas y una pantalla panorámica situada en la base del parabrisas que complementa al Head-Up Display tridimensional.

Opcionalmente podrá equipar una pantalla de 14,6 pulgadas para el acompañante, capaz de reproducir contenido multimedia incluso durante la marcha. Todo ello se acompaña de una nueva iluminación ambiental continua que recorre el interior de puerta a puerta y de un techo panorámico de cristal de serie con una superficie acristalada de 2,6 metros cuadrados.

Entre los acabados más exclusivos figura el denominado "Clear and Bold", que incorpora molduras fabricadas en pizarra natural, un selector del cambio de cristal y controles de volumen realizados en el mismo material. El cierre suave de puertas será de serie y, como opción, BMW ofrecerá un sistema completamente automático de apertura y cierre.

Mecánicamente, de momento el acceso a la gama queda en manos de la que puede ser la versión más interesante para el grueso de compradores: un diésel de 313 CV con Etiqueta ECO gracias al uso de un sistema microhíbrido. Hace el 0 a 100 en 6,1 segundos, dependiendo del tamaño de llanta homologa entre 7 y 7,4 litros de consumo cada 100 km y su precio arranca en los 97.200 euros.

Por encima está el motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros turbo asociado a un sistema de hibridación ligera de 48 voltios. Desarrolla 394 CV y 580 Nm de par, lo que supone un incremento de 19 CV y 61 Nm respecto al modelo anterior. En la versión xDrive acelera de 0 a 60 mph (96 km/h) en 5,1 segundos. Su precio en España arranca en los 102.000 euros.

Durante 2027 llegará el BMW X5 50e híbrido enchufable. Mantendrá el bloque de seis cilindros turbo, pero añadirá un motor eléctrico de 194 CV para desarrollar una potencia conjunta de 483 CV y 700 Nm de par máximo. Gracias a una nueva batería de 26,5 kWh, frente a los 19,2 kWh anteriores, su autonomía eléctrica crecerá hasta los 71 kilómetros y podrá acelerar de 0 a 60 mph en 4,6 segundos.

La gran novedad de la familia será el BMW iX5, la primera versión completamente eléctrica del SUV. Estará equipada con dos motores eléctricos, tracción total y una potencia de 570 CV junto a un par máximo de 804 Nm, suficientes para completar el 0 a 60 mph en 4,4 segundos.

Su batería de 144 kWh empleará nuevas celdas cilíndricas y una arquitectura eléctrica de 800 voltios. BMW anuncia una autonomía de hasta 700 kilómetros según la estimación facilitada y una capacidad de carga rápida de hasta 460 kW en corriente continua, suficiente para pasar del 10 al 80 % en 22 minutos o recuperar aproximadamente 274 kilómetros de autonomía en sólo diez minutos.

Además, contará con carga bidireccional, por lo que podrá suministrar energía a una vivienda o recargar otro vehículo eléctrico. Todo ello se combinará con amortiguadores adaptativos de serie y una suspensión neumática opcional que completará la oferta del nuevo BMW X5 antes de la llegada de las futuras variantes V8 M Performance y de hidrógeno, esta última para 2028. Poco tiene que ver con el modelo al que sustituye, por no establecer comparaciones con el primero que estrenó la denominación allá por el año 2000, pero lo cierto es que, dadas las circunstancias, tenemos que celebrar que BMW no haya querido cargarse un mito como es el BMW X5 haciéndolo completamente eléctrico.

Y eso que su diseño parece anticipar lo contrario, pues estrena el mismo tipo de líneas vistas en los dos últimos eléctricos de la marca, el i3 e iX3, ambos basados en la plataforma Neue Klase, en la que este nuevo X5 no se basa, sino que se trata de una evolución de la CLAR sobre la que llegará a contar, incluso, con una variante propulsada por hidrógeno, además de la híbrida enchufable y la microhíbrida de gasolina o diésel.

Tenemos que empezar a profundizar, primero, por la parte estética, pues el cambio es muy profundo. El frontal toma como referencia al reciente iX3, con una reinterpretación de la tradicional parrilla de BMW y una nueva firma luminosa en forma de doble "X", que integra los faros, las luces diurnas y los intermitentes en un único conjunto. La carrocería apuesta por superficies mucho más limpias, mientras que los tiradores convencionales desaparecen para dar paso a unas pequeñas pestañas metálicas integradas en los pilares de las puertas.

También llaman la atención los marcos de las ventanillas prácticamente ocultos, unos pasos de rueda más musculosos y unas llantas de 21 pulgadas de serie que, opcionalmente, podrán alcanzar las 23 pulgadas. En la parte trasera destacan unos pilotos muy estrechos cuya firma luminosa replica el motivo de la doble "X" del frontal. En el caso del iX5 eléctrico, además, desaparecen las entradas de aire situadas entre la parrilla y la matrícula.

El habitáculo también cambia por completo. El nuevo BMW X5 incorpora un salpicadero totalmente digital presidido por el sistema BMW Panoramic iDrive, formado por una pantalla central de 17,9 pulgadas y una pantalla panorámica situada en la base del parabrisas que complementa al Head-Up Display tridimensional.

Opcionalmente podrá equipar una pantalla de 14,6 pulgadas para el acompañante, capaz de reproducir contenido multimedia incluso durante la marcha. Todo ello se acompaña de una nueva iluminación ambiental continua que recorre el interior de puerta a puerta y de un techo panorámico de cristal de serie con una superficie acristalada de 2,6 metros cuadrados.

Entre los acabados más exclusivos figura el denominado "Clear and Bold", que incorpora molduras fabricadas en pizarra natural, un selector del cambio de cristal y controles de volumen realizados en el mismo material. El cierre suave de puertas será de serie y, como opción, BMW ofrecerá un sistema completamente automático de apertura y cierre.

Mecánicamente, de momento el acceso a la gama queda en manos de la que puede ser la versión más interesante para el grueso de compradores: un diésel de 313 CV con Etiqueta ECO gracias al uso de un sistema microhíbrido. Hace el 0 a 100 en 6,1 segundos, dependiendo del tamaño de llanta homologa entre 7 y 7,4 litros de consumo cada 100 km y su precio arranca en los 97.200 euros.

Por encima está el motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros turbo asociado a un sistema de hibridación ligera de 48 voltios. Desarrolla 394 CV y 580 Nm de par, lo que supone un incremento de 19 CV y 61 Nm respecto al modelo anterior. En la versión xDrive acelera de 0 a 60 mph (96 km/h) en 5,1 segundos. Su precio en España arranca en los 102.000 euros.

Durante 2027 llegará el BMW X5 50e híbrido enchufable. Mantendrá el bloque de seis cilindros turbo, pero añadirá un motor eléctrico de 194 CV para desarrollar una potencia conjunta de 483 CV y 700 Nm de par máximo. Gracias a una nueva batería de 26,5 kWh, frente a los 19,2 kWh anteriores, su autonomía eléctrica crecerá hasta los 71 kilómetros y podrá acelerar de 0 a 60 mph en 4,6 segundos.

La gran novedad de la familia será el BMW iX5, la primera versión completamente eléctrica del SUV. Estará equipada con dos motores eléctricos, tracción total y una potencia de 570 CV junto a un par máximo de 804 Nm, suficientes para completar el 0 a 60 mph en 4,4 segundos.

Su batería de 144 kWh empleará nuevas celdas cilíndricas y una arquitectura eléctrica de 800 voltios. BMW anuncia una autonomía de hasta 700 kilómetros según la estimación facilitada y una capacidad de carga rápida de hasta 460 kW en corriente continua, suficiente para pasar del 10 al 80 % en 22 minutos o recuperar aproximadamente 274 kilómetros de autonomía en sólo diez minutos.

Además, contará con carga bidireccional, por lo que podrá suministrar energía a una vivienda o recargar otro vehículo eléctrico. Todo ello se combinará con amortiguadores adaptativos de serie y una suspensión neumática opcional que completará la oferta del nuevo BMW X5 antes de la llegada de las futuras variantes V8 M Performance y de hidrógeno, esta última para 2028.   Llega el BMW X5 de 2026, un puntero SUV que ya tiene precio en España y que, aunque parece eléctrico, tiene motor diésel y gasolina

Poco tiene que ver con el modelo al que sustituye, por no establecer comparaciones con el primero que estrenó la denominación allá por el año 2000, pero lo cierto es que, dadas las circunstancias, tenemos que celebrar que BMW no haya querido cargarse un mito como es el BMW X5 haciéndolo completamente eléctrico.

Y eso que su diseño parece anticipar lo contrario, pues estrena el mismo tipo de líneas vistas en los dos últimos eléctricos de la marca, el i3 e iX3, ambos basados en la plataforma Neue Klase, en la que este nuevo X5 no se basa, sino que se trata de una evolución de la CLAR sobre la que llegará a contar, incluso, con una variante propulsada por hidrógeno, además de la híbrida enchufable y la microhíbrida de gasolina o diésel.

Tenemos que empezar a profundizar, primero, por la parte estética, pues el cambio es muy profundo. El frontal toma como referencia al reciente iX3, con una reinterpretación de la tradicional parrilla de BMW y una nueva firma luminosa en forma de doble «X», que integra los faros, las luces diurnas y los intermitentes en un único conjunto. La carrocería apuesta por superficies mucho más limpias, mientras que los tiradores convencionales desaparecen para dar paso a unas pequeñas pestañas metálicas integradas en los pilares de las puertas.

También llaman la atención los marcos de las ventanillas prácticamente ocultos, unos pasos de rueda más musculosos y unas llantas de 21 pulgadas de serie que, opcionalmente, podrán alcanzar las 23 pulgadas. En la parte trasera destacan unos pilotos muy estrechos cuya firma luminosa replica el motivo de la doble «X» del frontal. En el caso del iX5 eléctrico, además, desaparecen las entradas de aire situadas entre la parrilla y la matrícula.

El habitáculo también cambia por completo. El nuevo BMW X5 incorpora un salpicadero totalmente digital presidido por el sistema BMW Panoramic iDrive, formado por una pantalla central de 17,9 pulgadas y una pantalla panorámica situada en la base del parabrisas que complementa al Head-Up Display tridimensional.

Opcionalmente podrá equipar una pantalla de 14,6 pulgadas para el acompañante, capaz de reproducir contenido multimedia incluso durante la marcha. Todo ello se acompaña de una nueva iluminación ambiental continua que recorre el interior de puerta a puerta y de un techo panorámico de cristal de serie con una superficie acristalada de 2,6 metros cuadrados.

Entre los acabados más exclusivos figura el denominado «Clear and Bold», que incorpora molduras fabricadas en pizarra natural, un selector del cambio de cristal y controles de volumen realizados en el mismo material. El cierre suave de puertas será de serie y, como opción, BMW ofrecerá un sistema completamente automático de apertura y cierre.

Mecánicamente, de momento el acceso a la gama queda en manos de la que puede ser la versión más interesante para el grueso de compradores: un diésel de 313 CV con Etiqueta ECO gracias al uso de un sistema microhíbrido. Hace el 0 a 100 en 6,1 segundos, dependiendo del tamaño de llanta homologa entre 7 y 7,4 litros de consumo cada 100 km y su precio arranca en los 97.200 euros.

Por encima está el motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros turbo asociado a un sistema de hibridación ligera de 48 voltios. Desarrolla 394 CV y 580 Nm de par, lo que supone un incremento de 19 CV y 61 Nm respecto al modelo anterior. En la versión xDrive acelera de 0 a 60 mph (96 km/h) en 5,1 segundos. Su precio en España arranca en los 102.000 euros.

Durante 2027 llegará el BMW X5 50e híbrido enchufable. Mantendrá el bloque de seis cilindros turbo, pero añadirá un motor eléctrico de 194 CV para desarrollar una potencia conjunta de 483 CV y 700 Nm de par máximo. Gracias a una nueva batería de 26,5 kWh, frente a los 19,2 kWh anteriores, su autonomía eléctrica crecerá hasta los 71 kilómetros y podrá acelerar de 0 a 60 mph en 4,6 segundos.

La gran novedad de la familia será el BMW iX5, la primera versión completamente eléctrica del SUV. Estará equipada con dos motores eléctricos, tracción total y una potencia de 570 CV junto a un par máximo de 804 Nm, suficientes para completar el 0 a 60 mph en 4,4 segundos.

Su batería de 144 kWh empleará nuevas celdas cilíndricas y una arquitectura eléctrica de 800 voltios. BMW anuncia una autonomía de hasta 700 kilómetros según la estimación facilitada y una capacidad de carga rápida de hasta 460 kW en corriente continua, suficiente para pasar del 10 al 80 % en 22 minutos o recuperar aproximadamente 274 kilómetros de autonomía en sólo diez minutos.

Además, contará con carga bidireccional, por lo que podrá suministrar energía a una vivienda o recargar otro vehículo eléctrico. Todo ello se combinará con amortiguadores adaptativos de serie y una suspensión neumática opcional que completará la oferta del nuevo BMW X5 antes de la llegada de las futuras variantes V8 M Performance y de hidrógeno, esta última para 2028.

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Alejandro González

Alejandro empezó su carrera en periodismo del motor co-fundando su propio sitio web en 2015 y acabó desarrollándose profesionalmente en Híbridos y Eléctricos, donde ha ejercido como redactor y probador desde 2019 hasta su incorporación a Diariomotor a finales de 2024. Seguir leyendo…

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