EEUU
Trump anunció una inédita convención republicana para reforzar la campaña antes de las elecciones legislativas de noviembre
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes que el Partido Republicano celebrará una convención nacional los días 9 y 10 de septiembre en Dallas, una iniciativa poco habitual para un año de elecciones de mitad de mandato con la que busca fortalecer la campaña republicana antes de los comicios de noviembre, que definirán el control del Congreso.
El evento representará la primera convención nacional republicana organizada antes de unas elecciones legislativas, una instancia que tradicionalmente queda reservada para los años de elecciones presidenciales. Trump impulsa la propuesta desde el año pasado con el objetivo de concentrar la atención de los votantes en las disputas por la Cámara de Representantes y el Senado.
En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario explicó que la reunión servirá para destacar los logros de su administración desde su regreso a la Casa Blanca. “Para mostrar las grandes cosas que hemos hecho desde las elecciones presidenciales de 2024”, escribió al anunciar el encuentro.
Trump también prometió un formato distinto al de una convención tradicional. "También tendremos mucho entretenimiento de primera clase. ¡Será un mitin como ningún otro!“, expresó en la misma publicación.
La convocatoria llega en un momento clave para los republicanos, que mantienen una mayoría ajustada en ambas cámaras del Congreso. Las elecciones de noviembre determinarán si el partido conserva ese control o si los demócratas recuperan alguna de las cámaras legislativas.
Si la oposición obtiene la mayoría en la Cámara de Representantes o en el Senado, podrá bloquear buena parte de la agenda legislativa de Trump durante los dos últimos años de su mandato e impulsar investigaciones sobre su administración.

El Partido Republicano enfrenta además un desafío histórico. En Estados Unidos, el partido que ocupa la Casa Blanca suele perder bancas en las elecciones de mitad de mandato. A ese antecedente se suma otro factor que preocupa a la dirigencia republicana: Trump no aparecerá en la boleta electoral, lo que podría reducir la participación de parte de su electorado.
La convención busca precisamente contrarrestar ese escenario mediante un evento nacional que reúna a dirigentes, candidatos y militantes, con la intención de movilizar a los votantes en una elección que definirá el equilibrio de poder en Washington.
La decisión de celebrar el encuentro en Texas también coloca el foco sobre una de las contiendas más observadas del país: la elección para el Senado federal en ese estado.
La competencia enfrenta al candidato demócrata James Talarico con el republicano Ken Paxton, actual fiscal general de Texas, quien obtuvo la nominación republicana después de derrotar en las primarias al histórico senador John Cornyn con el respaldo de Trump.
La candidatura de Paxton genera inquietud entre algunos dirigentes republicanos del Senado debido a su historial de controversias políticas y judiciales. Entre los antecedentes mencionados figuran una relación extramatrimonial, un juicio político y un proceso por fraude de valores que finalmente no terminó con una condena.
Sectores del partido consideran que esos episodios podrían complicar una elección que, en otras circunstancias, resultaría favorable para los republicanos y obligar a destinar mayores recursos económicos a una campaña competitiva.
La realización de la convención en Dallas también vuelve a poner en primer plano la estrategia de redistribución de distritos electorales promovida por Trump a mediados de la década. Esa iniciativa comenzó precisamente en Texas con el objetivo de ampliar las posibilidades republicanas de obtener más escaños en las elecciones legislativas de este año.
Para concretar la convocatoria, el Comité Nacional Republicano modificó sus reglas internas durante su reunión de invierno celebrada en enero. La reforma permitió habilitar una convención nacional fuera del calendario habitual de nominación presidencial, que se celebra cada cuatro años.
Del lado demócrata también existió un debate sobre la posibilidad de convocar un encuentro similar antes de las elecciones legislativas. Sin embargo, el Comité Nacional Demócrata descartó esa alternativa.
Según el partido, el elevado costo de una convención nacional habría agravado la situación financiera de la organización, que enfrenta dificultades de recaudación y una deuda de varios millones de dólares.
Los demócratas sostienen además que la convención republicana les ofrecerá una oportunidad para vincular directamente a los candidatos republicanos al Congreso con Trump, cuyo nivel de aprobación atraviesa un momento desfavorable.
Aunque finalmente desistieron de organizar un evento similar este año, los demócratas sí realizaron conferencias nacionales de estas características durante las décadas de 1970 y 1980.
(Con información de Associated Press)
En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario explicó que la reunión servirá para destacar los logros de su administración desde su regreso a la Casa Blanca. “Para mostrar las grandes cosas que hemos hecho desde las elecciones presidenciales de 2024”, escribió al anunciar el encuentro
