EEUU
3 de cada 10 estadounidenses ya sufrieron estafas digitales: la alarmante razón por la que casi nadie denuncia

3 de cada 10 estadounidenses perdieron dinero o datos personales por estafas digitales, y la gran mayoría de las víctimas nunca lo reportó a ninguna autoridad, según dos encuestas difundidas por The Associated Press (AP).
El panorama que revelan los sondeos es el de un país bajo asedio permanente: más de la mitad de los adultos en Estados Unidos —el 58%— recibe a diario mensajes de texto, llamadas, correos o anuncios en línea que sospecha son intentos de fraude.
1 de cada 10 hogares fue víctima de una estafa el año pasado, y casi la mitad de esos casos implicó pérdidas superiores a USD 500.
La trampa está en el teléfono, en las redes y en el correo
La encuesta AP-NORC, realizada en febrero de 2026 con 1.133 adultos, muestra que los intentos de fraude relacionados con envíos de paquetes y operaciones bancarias son los más frecuentes. Facebook y Facebook Messenger encabezan las plataformas usadas por los estafadores: 4 de cada 10 personas que recibieron contactos sospechosos los recibieron por esas vías.
WhatsApp e Instagram concentran alrededor del 20% de los casos cada una.

El sondeo de Gallup y la Stop Scams Alliance —realizado entre enero y febrero de 2025 con 5.173 participantes— aporta otra dimensión del problema: 1 de cada 10 adultos estadounidenses asegura que alguien en su hogar fue engañado por un estafador el año pasado. Aproximadamente la mitad de las víctimas perdió entre USD 125 y 2.000, y 1 de cada 10 fue estafado más de una vez.
Adam Pratter, de 42 años, lo vivió en carne propia en una aplicación de citas. Un contacto que decía estar en el exterior por servicio militar le pidió dinero para comida. “Me di cuenta de que era una estafa cuando los pedidos no paraban”, relató en declaraciones recogidas por AP.
Los adultos mayores, el blanco más expuesto
La edad marca una diferencia sustantiva en la exposición al riesgo. Según la encuesta AP-NORC, siete de cada diez adultos de 60 años o más reciben al menos un intento de estafa por día, frente a 4 de cada 10 entre los menores de 30 años.

Porschel Smith, de 22 años, recibe múltiples llamadas fraudulentas a diario y aún más correos. Aunque muchos los identifica de inmediato —“mencionan programas que sé que no existen”, dijo a AP—, reconoce que a veces interactúa con el estafador antes de descubrir el engaño: “Algunos hackean tu cuenta y se hacen pasar por alguien que conoces”.
Víctimas que no denuncian
Aquí reside uno de los hallazgos más relevantes de ambas encuestas: las víctimas no denuncian. Del total de personas estafadas en 2025, el 75% no lo reportó porque consideró que no recuperaría su dinero, y el 58% no sabía a dónde acudir, según Gallup.
Cuando alguien sí actúa, el primer paso suele ser el banco: el 55% de las víctimas contactó a su entidad financiera. Pero solo el 18% llamó a la policía local o estatal, y apenas el 13% recurrió a la Comisión Federal de Comercio (FTC) o al FBI.

La desconfianza en el sistema es transversal. Alrededor del 80% de los adultos —tanto republicanos como demócratas— cree que el gobierno hace demasiado poco para prevenir las estafas, según el sondeo de Gallup. Y solo uno de cada cuatro encuestados dijo estar seguro de saber cómo denunciar ante las autoridades federales o estatales si fuera víctima.
Towonna Harris, de 50 años, vio cómo su hijo cayó en una trampa que prometía dinero para la universidad a cambio de un pequeño cargo a su tarjeta de crédito. “No es fácil. Ellos saben lo que hacen”, dijo a AP.

Max Anderson, de 23 años, contó que sus padres, dueños de un pequeño negocio, perdieron 15.000 dólares durante tres meses porque un estafador se hizo pasar por uno de sus empleados y modificó los datos de depósito directo. Finalmente, el FBI intervino.
“Creo que así debería ser. Es un problema tan grande que le toca al gobierno y a las empresas hacer algo”, dijo Anderson en declaraciones recogidas por AP.
Según la encuesta AP-NORC, solo un tercio de los adultos sabría hoy dónde presentar una denuncia si perdiera USD 5.000 en una estafa.
El acoso en redes y teléfonos celulares golpea a millones con pérdidas superiores a los USD 500. Sin embargo, este silencio masivo esconde una realidad sobre el sistema que pocos conocen
