EEUU
Descubren 117 perros enterrados en un refugio de California bajo sospecha de maltrato

Las autoridades de California descubrieron al menos 117 perros muertos en la propiedad de Miranda’s Rescue, un refugio de animales ubicado en Fortuna, al norte del estado.
El hallazgo se produjo en el marco de una investigación por presunto maltrato animal, crueldad y fraude, un proceso que, según la Oficina del Sheriff del Condado de Humboldt, recién comienza y podría extenderse durante un periodo prolongado.
La intervención policial se realizó tras recibir denuncias en abril sobre el funcionamiento del refugio, lo que llevó a las autoridades a solicitar una orden de registro para excavar en la propiedad ante la sospecha de entierros en fosas comunes. La investigación fue asignada a la División de Delitos Mayores del condado.

Excavaciones y hallazgos forenses
Durante la segunda orden de registro, ejecutada el jueves pasado, los agentes localizaron restos caninos en dos puntos del terreno.
Los equipos excavaron áreas específicas autorizadas por la orden judicial y recuperaron los cuerpos de 117 perros, la mayoría en estado intacto. Además, se encontraron casi dos docenas de cráneos, cientos de huesos y alrededor de 600 collares de perro.

El examen forense fue realizado por veterinarios especializados, quienes lograron analizar en el lugar 71 de los cuerpos recuperados.
El resto, 46 cadáveres, no pudo ser revisado en esa jornada por limitaciones de tiempo. El análisis preliminar, que incluyó radiografías, determinó que muchos de los restos presentaban fragmentos de bala, lo que sugiere que varios animales murieron por disparos.
Algunos restos estaban en un estado avanzado de descomposición, lo que imposibilitó su remoción segura del sitio de entierro. Los investigadores ahora buscan identificar a los perros que contaban con microchip.

Antecedentes e inicio de la investigación
Una primera orden de registro, ejecutada el 1 de mayo, permitió a los agentes incautar pruebas y constatar que faltaba un número significativo de animales entregados a la organización pero no registrados.
Durante el proceso, la Oficina del Sheriff del Condado de Humboldt agradeció la colaboración de los equipos policiales y de los veterinarios forenses que participaron en la recuperación de pruebas.

En una declaración pública, el sheriff William Honsal afirmó que la investigación “recién está comenzando” y destacó el compromiso de los equipos intervinientes para trabajar en lo que calificó como “una escena horrorosa”.
Hasta el momento, las autoridades no anunciaron cargos formales. El comunicado oficial señala que se entiende el reclamo social de responsabilidad y justicia, aunque aclara que la prioridad es llevar adelante una pesquisa “completa, imparcial y legalmente sólida”, asegurando el respeto de los derechos constitucionales y legales de todas las personas implicadas.

Respuesta del refugio y antecedentes de eutanasia
NBC News informó que no fue posible contactar por teléfono a Shannon Miranda, fundador de Miranda’s Rescue, y que tampoco respondió a un correo electrónico enviado el domingo. El medio publicó una corrección el 28 de junio para precisar que Miranda es un hombre.
El 18 de junio, Miranda difundió un comunicado en el sitio web del refugio, donde abordó la cobertura mediática reciente y las críticas en línea.
En ese texto, describió dos episodios que atrajeron especial atención: en uno, un perro mató a otro animal y atacó a un tercero; en el otro, un perro se abalanzó sobre un cochecito en el que iba un bebé.

Miranda sostuvo que estas decisiones no se tomaron a la ligera y que respondían a la responsabilidad de proteger tanto al público como a los animales bajo el cuidado del refugio.
Además, defendió que Miranda’s Rescue mantenía una política de no sacrificio (no-kill), es decir, que los animales no son eutanasiados solo para liberar espacio. Sin embargo, admitió que, en ocasiones, la eutanasia resulta necesaria para evitar mayores riesgos.
En su declaración, Miranda aseguró que siempre que fue necesario aplicar la eutanasia, notificó previamente a las autoridades locales, incluso cuando no era obligatorio.
La investigación continúa y las autoridades anticipan que será un proceso extenso, dada la magnitud de los hallazgos y las denuncias que motivaron la intervención.
Tras denuncias por crueldad y fraude, la policía halló una escena impactante en un centro de rescate, desatando dudas sobre el control y la supervisión en este tipo de instituciones
