EEUU
Un estudio revela aumento en diagnósticos de trastorno por juego en estados con apuestas legales en EE. UU.

El diagnóstico de trastorno por juego en Estados Unidos registró un incremento superior al 60% desde 2018 en los estados que legalizaron las apuestas deportivas, según un reciente informe de Epic Research divulgado el 26 de junio de 2026. El fenómeno afecta especialmente a adultos jóvenes, con un impacto mayor en los hombres, y plantea interrogantes sobre las consecuencias en la salud pública de la expansión del juego en línea.
El análisis, basado en más de 197 millones de registros electrónicos de salud, muestra que la tasa de diagnósticos pasó de 3,0 a 4,8 por cada 100.000 pacientes entre el primer trimestre de 2018 y el primero de 2026 en los estados con apuestas legales. En contraste, en los 11 estados que no permitieron esta modalidad, la tasa descendió cerca de un 29% durante el mismo periodo, según la organización responsable del estudio, referente en el monitoreo de tendencias sanitarias en el país.
Este fenómeno se inscribe en el marco de la expansión del juego en línea, tras el fallo de la Corte Suprema que permitió a los estados regular las apuestas deportivas a partir de 2018. El estudio constituye uno de los análisis más extensos realizados hasta la fecha, abarcando tanto jurisdicciones con juego legalizado como aquellas que mantuvieron la prohibición.
¿Por qué aumentaron los diagnósticos de trastorno por juego en los estados con apuestas deportivas legales?
De acuerdo con los datos de la firma, la tasa de diagnósticos de trastorno por juego subió de 3,0 a 4,8 por cada 100.000 pacientes en los estados que legalizaron las apuestas deportivas, mientras que en los estados sin legalización la cifra cayó de 3,1 a 2,2 por 100.000. Entre los adultos de 18 a 29 años, la proporción se duplicó y los hombres presentaron la mayor incidencia en este grupo.
El estudio contempló el periodo entre el 1 de enero de 2018 y el 31 de marzo de 2026. Solo se incluyeron pacientes adultos con residencia en Estados Unidos que tuvieran al menos un encuentro médico relevante durante el periodo analizado, conforme a la definición de la empresa. Los diagnósticos se definieron mediante los códigos ICD-10-CM F63.0 y Z72.6, correspondientes a juego patológico y conductas relacionadas con las apuestas.
La consultora señaló que “las tendencias observadas no pueden atribuirse a un solo evento legal, como la aprobación de apuestas deportivas en un estado”, lo que sugiere la influencia de múltiples factores sanitarios, sociales y regulatorios.

¿Qué factores explican la diferencia de diagnósticos entre estados?
El informe indica que el aumento de diagnósticos no puede explicarse únicamente por la legalización. Entre los factores considerados, la entidad menciona la transformación de la atención sanitaria, el avance de la telemedicina durante la pandemia de Covid-19, una mayor concienciación profesional y cambios en los sistemas de codificación clínica.
La organización resalta que los diagnósticos médicos solo reflejan una fracción del problema real, ya que muchas personas con trastorno por juego no buscan ayuda o no reciben un diagnóstico formal. Se calcula que solo entre el 3% y el 10% de quienes cumplen criterios de juego problemático acceden a servicios médicos, una proporción que coincide con otras estimaciones nacionales.
¿Cuáles son los estados con mayor y menor incidencia de trastorno por juego?
El informe señala que los adultos de 30 a 49 años presentan la mayor tasa global, con 5,8 diagnósticos por 100.000 habitantes en 2026. El incremento proporcional más marcado se observa entre los jóvenes de 18 a 29 años, con predominancia masculina.
En total, 39 estados y el Distrito de Columbia legalizaron las apuestas deportivas durante el periodo del estudio. Los 11 estados que no lo hicieron —entre ellos California, Texas, Georgia y Alaska— experimentaron una reducción en la tasa de diagnósticos, que pasó de 3,1 a 2,2 por 100.000 pacientes.
¿Cómo afecta la legalización de las apuestas deportivas a la salud pública?
La expansión de las plataformas de apuestas en línea ha generado inquietudes sobre los posibles efectos en la salud mental y el bienestar financiero de los usuarios, según el informe de la compañía. El documento resalta que “la introducción de nuevas formas de apuestas o el aumento de su disponibilidad incrementa el número de personas afectadas por daños relacionados con el juego”, en palabras de Mark van der Maas, profesor de trabajo social en la Universidad Rutgers, citado por NBC News.
Las plataformas en línea permiten a los usuarios participar desde cualquier lugar y en cualquier momento, lo que puede elevar el riesgo de desarrollar hábitos problemáticos, especialmente en personas jóvenes.

¿Qué opinan las autoridades y las asociaciones del sector?
La American Gaming Association (AGA), principal agrupación empresarial del juego en Estados Unidos, sostiene que el aumento de diagnósticos refleja una mayor concienciación y mejores mecanismos de detección, más que un crecimiento del problema subyacente. En declaraciones recogidas por NBC News, la AGA afirmó: “Un mayor cribado y una mayor concienciación sobre los recursos disponibles pueden llevar a más diagnósticos, mientras que décadas de investigación no han hallado aumentos en las tasas de juego problemático a medida que crece el sector”.
Por su parte, la empresa responsable del estudio advierte sobre la necesidad de interpretar los datos con cautela, ya que muchas personas con trastorno por juego buscan ayuda fuera del sistema médico, a través de grupos de apoyo o recursos informales.
¿Qué es el trastorno por juego y cómo se diagnostica?
El trastorno por juego está incluido en el mismo apartado que los desórdenes por abuso de sustancias en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Los criterios incluyen preocupación persistente por el juego, necesidad de apostar sumas crecientes, intentos fallidos de dejar de apostar, ocultamiento de la conducta y dependencia de otros para cubrir pérdidas económicas.
Entre los síntomas más relevantes, el informe destaca la incapacidad para detener la conducta de juego a pesar del daño personal, emocional o financiero que conlleva. Las consecuencias pueden incluir deterioro de relaciones personales, problemas laborales y dificultades económicas.
¿Cómo varía el acceso a tratamiento y prevención en Estados Unidos?
El acceso al tratamiento para el trastorno por juego y la financiación de programas preventivos varía considerablemente según la legislación de cada estado y los ingresos fiscales provenientes de las empresas de juego. Algunos estados destinan parte de esos ingresos a la prevención y el tratamiento, mientras que otros presentan niveles más bajos de inversión en estos servicios, según los datos recogidos por NBC News.
Expertos en salud mental y adicciones, citados por la compañía responsable del análisis, advierten que la mayoría de los afectados no recibe atención médica formal y suele buscar ayuda a través de grupos de apoyo como Gamblers Anonymous o foros en línea.

¿Se observan diferencias entre hombres y mujeres en el diagnóstico?
El estudio apunta que la brecha de género es más marcada entre los menores de 50 años, con una incidencia superior en hombres. Este patrón coincide con la tendencia de mayor uso de plataformas en línea y apuestas deportivas en la población masculina joven.
“Las plataformas de apuestas en línea introducen a personas jóvenes y vulnerables a un producto altamente adictivo”, explicó Harry Levant, director de políticas de juego del Public Health Advocacy Institute, citado por NBC News.
¿Qué recomiendan los expertos tras estos hallazgos?
Según los especialistas consultados por la consultora, el seguimiento del fenómeno y la adaptación de las políticas públicas se consideran esenciales para afrontar el impacto de la legalización y expansión del juego en línea. La organización resalta que la vigilancia epidemiológica y la asignación de recursos a prevención y tratamiento deben evolucionar al ritmo del mercado de apuestas.
Se estima que la brecha entre estados con y sin legalización podría reducirse en el futuro, a medida que surgen nuevas plataformas y modalidades que permiten el acceso a más usuarios, según el informe.
¿Qué debe saber el lector sobre el impacto de este fenómeno?
La expansión de las apuestas deportivas y el consecuente aumento de diagnósticos de trastorno por juego en Estados Unidos evidencian la necesidad de monitorear los efectos de estas políticas. Las autoridades sanitarias y los reguladores deberán considerar estos resultados al diseñar estrategias de prevención, atención y regulación del sector.
El informe señala que la magnitud real del problema podría ser aún mayor, dado que muchos afectados no buscan ayuda médica ni reciben un diagnóstico formal. El fenómeno continuará evolucionando y requerirá una vigilancia constante para adaptar las respuestas institucionales y sanitarias.
La expansión de plataformas digitales de apuestas coincide con cambios en los registros clínicos de salud mental en varias jurisdicciones
