Ciencia y Tecnología
Hace 200.000 años los humanos ya hacían la cama, aunque a su manera. Lo sabemos gracias a una remota cueva de África
Sabemos que los armazones de camas surgieron hace más de 5.000 años, que a Tutankamón lo enterraron junto a varios catres (incluido uno plegable) o que en la Edad Media no era extraño que la gente durmiera en armarios, pero… ¿Cómo se las apañaban para descansar nuestros antepasados más remotos, los humanos prehistóricos que pasaban las noches en cavernas? ¿Tenían camas? Y si es así, ¿cómo las preparaban? ¿Hacían algo parecido a los cambios de sábanas?
Una remota cueva situada en la frontera entre Sudáfrica y Eswatini acaba de despejar algunas de esas incógnitas. Y sus respuestas resultan fascinantes.
La ciencia de dormir. Pocas cosas nos salen de forma más natural y espontánea que dormir, pero eso no quiere decir que sea una cuestión sencilla. No al menos para los investigadores que se dedican a estudiar el descanso desde una perspectiva científica, psicológica e histórica, que es precisamente lo que ha hecho un grupo de arqueólogos que se ha examinado varios restos de lechos en Border Cave, un yacimiento prehistórico situado en las montañas Lebombo con un amplio registro que abarca desde el Paleolítico a la Edad de Hierro.
Los expertos conocen la cueva desde hace unos 90 años y llevan décadas excavándola en busca de información sobre nuestros ancestros más remotos, pero aún sigue reservándoles alguna que otra sorpresa. Hace poco por ejemplo analizaron a nivel microscópico varios sedimentos que les permitieron identificar algo curioso: seis microfacies con restos que nos habla de diferentes tipos de 'camas' prehistóricas. Lechos elaborados básicamente con plantas y ceniza.

¿Por qué es importante? Para empezar porque los restos localizados por los arqueólogos en Border Cave abarcan un período de tiempo muy amplio. Se sabe que la caverna estuvo ocupada durante un lapso que se extiende entre 220.000 y 43.000 años atrás. De hecho, los restos de camas datan de entre 161.000 y 43.000. Alguna es incluso anterior y se remonta a hace 200.000 años.
Por si eso no fuera suficiente, hay otro dato clave: no abundan los estratos estudiados con un nivel de detalle como el de Border Cave. Los expertos ya habían analizado vestigios en Shibhudu o el yacimiento de Diepkloof, ambos en Sudáfrica, pero los nuevos sedimentos les han permitido ir un paso más allá y comprender mejor cómo eran las zonas de descanso en la Prehistoria.
Camas vegetales. Una de las conclusiones a las que llegaron los investigadores es que los lechos se elaboraban con hierbas Panicoideae, una subfamilia de las gramíneas. y juncos. Con esos materiales los moradores de Border Cave crearon difrentes tipos distintos de 'camas', algunas con patrones muy similares a los vistos en otros yacimientos de África y otros aparentemente novedosos.
"Describimos seis microfacies estratigráficas identificadas en los depósitos de Border Cave, que abarcan un lapso comprendido entre 200.000 y 43.000 años", señalan los investigadores en un estudio publicado en Journal of Archaeological Science. "Varios coinciden con las descritas en Sibhudu y Diepkloof, aunque con diferencias pequeñas y potencialmente significativas. Tres microfacies, asociadas a 'esteras de hierba' más recientes, no tienen equivalentes publicados".
La pista de la ceniza. En la caverna los arqueólogos no solo han encontrado restos de plantas. También localizaron ceniza. Reveladores depósitos de ceniza bajo los lechos vegetales que dejan botando algunas ideas interesantes y nos hablan de cómo preparaban hace decenas de miles de años las 'camas'.
Por ejemplo, los arqueólogos deslizan que hace miles de año los habitantes de Border Cave podían usar la ceniza como un recurso para mantener sus zonas de descanso secas y cálidas y alejar a los insectos. Otra posibilidad es que quemasen la vegetación vieja para añadir otra nueva, una idea que no es exactamente nueva. "La construcción de camas a base de plantas y su mantenimiento con la quema y adición de material fresco ha recibido una atención creciente en la búsqueda de los orígenes de los comportamientos humanos modernos", reconocen.
Mirando a nuestros ancestros. Otra pista reveladora es que no toda Border Cave es igual. Los arqueólogos han apreciado diferencias importantes en función de la antigüedad de los depósitos, algo que se percibe en los restos quemados o las concentraciones de fitolitos. Por ejemplo, las 'camas' más modernas, las que tienen entre 60.000 y 43.000 años, están menos fragmentados y también parecen haber sufrido menos quemas y estar menos pisadas.
"Las nuevas pruebas que apuntan a la colocación deliberada de ceniza sobre las superficies antes de la construcción de los lechos son ambiguas, pero la creación de lechos sobre depósitos de ceniza ya existentes o desplazados a propósito fue claramente una práctica habitual a lo largo de todas las ocupaciones", zanjan.
Imágenes | Wikipedia 1 y 2
Imágenes | En 1938 dos científicos se encerraron en una cueva con un objetivo: crear días de 28 horas
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La noticia
Hace 200.000 años los humanos ya hacían la cama, aunque a su manera. Lo sabemos gracias a una remota cueva de África
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
.
Sabemos que los armazones de camas surgieron hace más de 5.000 años, que a Tutankamón lo enterraron junto a varios catres (incluido uno plegable) o que en la Edad Media no era extraño que la gente durmiera en armarios, pero… ¿Cómo se las apañaban para descansar nuestros antepasados más remotos, los humanos prehistóricos que pasaban las noches en cavernas? ¿Tenían camas? Y si es así, ¿cómo las preparaban? ¿Hacían algo parecido a los cambios de sábanas?
Una remota cueva situada en la frontera entre Sudáfrica y Eswatini acaba de despejar algunas de esas incógnitas. Y sus respuestas resultan fascinantes.
La ciencia de dormir. Pocas cosas nos salen de forma más natural y espontánea que dormir, pero eso no quiere decir que sea una cuestión sencilla. No al menos para los investigadores que se dedican a estudiar el descanso desde una perspectiva científica, psicológica e histórica, que es precisamente lo que ha hecho un grupo de arqueólogos que se ha examinado varios restos de lechos en Border Cave, un yacimiento prehistórico situado en las montañas Lebombo con un amplio registro que abarca desde el Paleolítico a la Edad de Hierro.
Los expertos conocen la cueva desde hace unos 90 años y llevan décadas excavándola en busca de información sobre nuestros ancestros más remotos, pero aún sigue reservándoles alguna que otra sorpresa. Hace poco por ejemplo analizaron a nivel microscópico varios sedimentos que les permitieron identificar algo curioso: seis microfacies con restos que nos habla de diferentes tipos de 'camas' prehistóricas. Lechos elaborados básicamente con plantas y ceniza.
¿Por qué es importante? Para empezar porque los restos localizados por los arqueólogos en Border Cave abarcan un período de tiempo muy amplio. Se sabe que la caverna estuvo ocupada durante un lapso que se extiende entre 220.000 y 43.000 años atrás. De hecho, los restos de camas datan de entre 161.000 y 43.000. Alguna es incluso anterior y se remonta a hace 200.000 años.
Por si eso no fuera suficiente, hay otro dato clave: no abundan los estratos estudiados con un nivel de detalle como el de Border Cave. Los expertos ya habían analizado vestigios en Shibhudu o el yacimiento de Diepkloof, ambos en Sudáfrica, pero los nuevos sedimentos les han permitido ir un paso más allá y comprender mejor cómo eran las zonas de descanso en la Prehistoria.
Camas vegetales. Una de las conclusiones a las que llegaron los investigadores es que los lechos se elaboraban con hierbas Panicoideae, una subfamilia de las gramíneas. y juncos. Con esos materiales los moradores de Border Cave crearon difrentes tipos distintos de 'camas', algunas con patrones muy similares a los vistos en otros yacimientos de África y otros aparentemente novedosos.
"Describimos seis microfacies estratigráficas identificadas en los depósitos de Border Cave, que abarcan un lapso comprendido entre 200.000 y 43.000 años", señalan los investigadores en un estudio publicado en Journal of Archaeological Science. "Varios coinciden con las descritas en Sibhudu y Diepkloof, aunque con diferencias pequeñas y potencialmente significativas. Tres microfacies, asociadas a 'esteras de hierba' más recientes, no tienen equivalentes publicados".
En Xataka
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La pista de la ceniza. En la caverna los arqueólogos no solo han encontrado restos de plantas. También localizaron ceniza. Reveladores depósitos de ceniza bajo los lechos vegetales que dejan botando algunas ideas interesantes y nos hablan de cómo preparaban hace decenas de miles de años las 'camas'.
Por ejemplo, los arqueólogos deslizan que hace miles de año los habitantes de Border Cave podían usar la ceniza como un recurso para mantener sus zonas de descanso secas y cálidas y alejar a los insectos. Otra posibilidad es que quemasen la vegetación vieja para añadir otra nueva, una idea que no es exactamente nueva. "La construcción de camas a base de plantas y su mantenimiento con la quema y adición de material fresco ha recibido una atención creciente en la búsqueda de los orígenes de los comportamientos humanos modernos", reconocen.
Mirando a nuestros ancestros. Otra pista reveladora es que no toda Border Cave es igual. Los arqueólogos han apreciado diferencias importantes en función de la antigüedad de los depósitos, algo que se percibe en los restos quemados o las concentraciones de fitolitos. Por ejemplo, las 'camas' más modernas, las que tienen entre 60.000 y 43.000 años, están menos fragmentados y también parecen haber sufrido menos quemas y estar menos pisadas.
"Las nuevas pruebas que apuntan a la colocación deliberada de ceniza sobre las superficies antes de la construcción de los lechos son ambiguas, pero la creación de lechos sobre depósitos de ceniza ya existentes o desplazados a propósito fue claramente una práctica habitual a lo largo de todas las ocupaciones", zanjan.
Imágenes | Wikipedia 1 y 2
Imágenes | En 1938 dos científicos se encerraron en una cueva con un objetivo: crear días de 28 horas
– La noticia
Hace 200.000 años los humanos ya hacían la cama, aunque a su manera. Lo sabemos gracias a una remota cueva de África
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
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