La 104ª edición de la Subida a Pikes Peak (una de las carreras más antiguas del mundo del automóvil) no nos dejó un nuevo récord absoluto -sigue vigente el logrado por Romain Dumas y el Volkswagen ID.R en 2019– pero sí un registro importante. En este caso protagonizado por JR Hildebrand… y por un coche de producción.
El piloto estadounidense (que protagonizó uno de los momentos más recordados de la historia de las 500 Millas de Indianápolis al perder el triunfo de la edición de 2011 por un accidente en la última curva) consiguió completar los 20 kilómetros y las 156 curvas del recorrido más rápido que nadie al volante de un coche de serie.
Se trata de un Corvette ZR1X, la versión híbrida de alta potencia (nada menos que 1.250 caballos) y tracción integral que se vende en Estados Unidos desde el pasado verano y que ya atesoraba el récord de Nürburgring para un coche estadounidense.
El nuevo registro firmado por Hildebrand es de 9:30.104, 23 segundos más rápido que el anterior para un coche de su categoría (un Porsche 911 Turbo S que marcó su plusmarca -9:53.541- en el año 2022)
El triunfo absoluto recayó en un clásico de la competición en los últimos año, Romain Dumas, que llevó a la victoria (de nuevo) a un prototipo eléctrico de Ford. En este caso un Ford Super Mustang Mach-E que completó el recorrido en 8:18.202.
Se trata de la sexta victoria del francés, que lo tuvo algo más fácil por los problemas mecánicos del poleman y favorito, el italiano Simone Faggioli, que le relegaron al tercer puesto final.
