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Ciencia y Tecnología

¿Y si pudieras vacunarte tomando una cerveza? Un virólogo elaboró una en casa y causó un debate científico

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Más allá de los movimientos conspiracionistas y antivacunas, muchas personas le tienen temor a las agujas para ponerse una vacuna. Pero, ¿qué pasaría si en vez de tener que aguantar el leve dolor del pinchazo, el preparado biológico pudiera ingresar al cuerpo a través de una cerveza?

Esa es justamente la idea de Chris Buck, un virólogo estadounidense del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de Bethesda, Maryland, que además lleva 30 años elaborando cerveza casera de forma intermitente.

Esas dos facetas se cruzaron cuando, investigando una vacuna contra los poliomavirus —una familia viral asociada al cáncer y a graves problemas en personas inmunodeficientes—, tuvo una idea poco convencional: una cerveza que funciona como vacuna.

El NCI le prohibió experimentar con cerveza en su lugar de trabajo. Pero la institución no puede controlar su vida privada, así que Buck fundó Gusteau Research Corporation, una organización sin fines de lucro, y comenzó a trabajar desde su hogar.

Un experimento hecho en casa

Junto con su hermano Andrew y otros familiares, Buck probó la cerveza-vacuna. Ambos aseguran que el preparado generó anticuerpos y que ninguno sufrió efectos secundarios. Sus resultados los compartieron en la plataforma de intercambio de datos Zenodo.org, aunque no han sido revisados por otros expertos.

"La idea consiste, en realidad, en tomar levadura viva —que es lo que se utiliza para elaborar la cerveza— e introducir una vacuna en ella. De este modo, se consigue que la levadura provoque una respuesta inmunitaria", explica Buck en declaraciones recogidas por Smithsonian Magazine.

En su blog "Viruses Must Die", donde publicó la receta, Buck cuenta que cuando alimentó a ratones de laboratorio con levadura de cerveza modificada genéticamente, "podía inducir respuestas de anticuerpos protectoras contra el virus que estudio. Lo primero que pensé fue: 'Bueno, eso seguro que puedo hacerlo en casa'".

Seis botellas de cerveza-vacuna elaboradas por Chris Buck.
La idea de Chris Buck ha generado detractores dentro de la comunidad científica, pero otros expertos también la han calificado como una buena idea.Imagen: Chris Buck

Oposición de las autoridades sanitarias

Hasta ahora, ningún otro científico ha revisado oficialmente su trabajo. De hecho, un comité del Instituto Nacional de Salud se opuso a que publicara el estudio en la plataforma de prepublicaciones bioRxiv.org por tratarse de un autoexperimento.

En febrero de este año, Buck recibió una suspensión temporal remunerada mientras se lleva a cabo una investigación. La carta de notificación no aclaraba los motivos, aunque descartaba que se tratara de una "medida disciplinaria".

Críticas del mundo científico

Los especialistas consultados por medios científicos coinciden en los riesgos del enfoque: "No podemos sacar conclusiones basándonos en haber probado esto con dos personas", plantea Michael Imperiale, virólogo de la Universidad de Michigan, en declaraciones recogidas por ScienceNews.

"Le expresé mi preocupación por el hecho de que no me parecía una buena idea eludir ese proceso", agrega, refiriéndose a las rigurosas pruebas de seguridad que exigen las vacunas para pacientes vulnerables.

Arthur Caplan, quien dirigió el departamento de ética médica de la Universidad de Nueva York, fue más directo: "Quizá este sea el peor momento imaginable" para presentar una cerveza-vacuna, especialmente ante un gobierno y grupos sociales hostiles a las vacunas.

Apoyo de otros colegas

Bryce Chackerian, virólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México, tiene sentimientos encontrados. No le preocupa la seguridad de la vacuna-cerveza en sí, pero defiende el proceso tradicional: "Creo en el sistema de ensayo de vacunas. Creo que es realmente importante para garantizar que los productos que se administran a la población sean seguros y que no minemos la confianza del público en las vacunas", comenta.

Pero también reconoce el potencial de la idea. Si la vacuna contra los poliomavirus logra superar el estómago e interactuar con las células inmunitarias del intestino, podría producir anticuerpos. Y la levadura viva podría servir como vehículo para otros tipos de proteínas.

"Es una posibilidad muy emocionante porque eso significaría, en teoría, que sus hallazgos no se limitan únicamente a esta vacuna", destaca Chackerian.

El laboratorio casero del virólogo Chris Buck para la elaboración de cerveza-vacuna.
Ya existen vacunas que se pueden tomar de manera oral, por lo que la idea de Buck no es imposible, aunque el muestreo para demostrar su eficacia debería ser mayor.Imagen: Chris Buck

Ya existen vacunas orales —rotavirus, cólera, poliomielitis— que logran sobrevivir a los ácidos estomacales y actuar en el intestino, lo que sugiere que la idea de vacunarse bebiendo algo no es imposible.

Preston Estep, genetista y empresario que elaboró su propia vacuna en forma de spray nasal contra el COVID-19, comparte el espíritu del enfoque: "Permite a la gente vivenciar las vacunas con un enfoque muy sencillo, como si se tratara de una comida o bebida reconfortante".

Posible aplicación para COVID, gripe y otros

Buck cree que, con ajustes, la levadura podría servir para desarrollar vacunas contra el COVID-19, la gripe aviar H5N1 y los cánceres causados por el VPH.

"Esta vacuna solo sirve para demostrar el principio. Lo siguiente en la agenda es la COVID-19 y la gripe, y probablemente los herpesvirus y el adenovirus. Cualquier virus responsable del resfriado común está ahora en nuestro punto de mira", apunta el virólogo al London Times.

Eventual patente como un alimento y no como una vacuna

También está explorando si su cerveza-vacuna necesitaría aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), o si podría distribuirse como alimento.

"Las vacunas son medicamentos. Todos lo sabemos. No hay forma de ocultar ni de disfrazar las vacunas. Hay que considerarlas como un medicamento, pero el hecho de que algo sea un medicamento no significa que no pueda ser también un alimento", concluye.

 

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