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Éléonore Caroit, viceministra de Exteriores de Francia: "Los moderados nos uniremos para impedir que Francia tenga un presidente ultra"
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De padre francés y madre dominicana, a sus 40 años ocupa el cargo de ministra para la Francofonía. Considerada una de las políticas galas más valoradas por el presidente Macron, disecciona a su paso por Madrid los desafíos globales y los de su país.
PREGUNTA. A lo largo de este año, son múltiples los diplomáticos y altos cargos franceses que están pasando por Madrid. ¿Qué asuntos relevantes son los que están tratando que les requiere tanto encuentro?
RESPUESTA. Francia y España tienen una relación bilateral excepcional y queremos que sea igualmente de especial dentro del marco europeo, pues estamos muy alineados en materia de valores y en la defensa del multilateralismo.
P. ¿Y esa unidad la mantienen también en el combate de ciertas amenazas, desafíos o enemigos?
R. Vivimos en un mundo cada vez más complejo en el cual nuestros aliados históricos, como Estados Unidos, están tomando posiciones no necesariamente alineadas con nuestros intereses a nivel internacional. El planeta se está volviendo muy hegemónico y, si queremos tener peso en él, debemos hacerlo en un ámbito multilateral y profundamente europeo. En ese sentido, Francia y España, al ser países muy apegados a la construcción europea, tenemos un rol importante que jugar juntos.
P. Quién hubiera dicho que los europeos mencionarían a Estados Unidos cuando se hablara de amenazas, desafíos o enemigos…
R. Estados Unidos es un aliado histórico, y sigue siéndolo, pero su posición en ciertos temas plantea una serie de desafíos para la Unión Europea. Existe una voluntad de dejar a Europa fuera de la mesa de las negociaciones internacionales. Y Francia, como país que tiene una posición particular en la diplomacia mundial, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas o como miembro del G-7, quiere implicar a sus aliados y amigos europeos, porque consideramos que tendremos más peso si respondemos con una voz en lugar de si lo hacemos de manera individual. Hoy día las amenazas son de varias índoles. Puedo hablar también de la amenaza que presentan otros países con una voluntad de distorsión del comercio mundial, o habría podido empezar con Rusia, que sí que tiene una actitud bélica y que es obviamente el país que invadió Ucrania.
P. Cuando Francia se pronuncia de esta manera hacia Washington, ¿está pensando principalmente en el problema de la extrema derecha en territorio galo y sus vínculos con el movimiento MAGA de Donald Trump?
R. Es cierto que hay que distinguir este movimiento del pueblo estadounidense, con el cual tenemos una historia particular y fuerte. Nos ayudaron a liberar el continente europeo. Nuestro apego y nuestro vínculo con Estados Unidos es real, pero ciertos políticos norteamericanos interfieren en debates europeos, que confunden opinión con hechos. Y, contrariamente a lo que está pasando con otros países, Francia y España están muy alineados en este asunto. No somos del mismo partido ni de la misma familia política, pero compartimos valores.
P. Sin embargo, en ese alineamiento franco-español respecto a Estados Unidos, ¿no difiere un poco el tono que utiliza París y el que usa Madrid frente a la Casa Blanca?
R. Pues sí, posiblemente en el tono y de cierto modo quizás también en algunos mensajes. Sin embargo, en el fondo, lo importante es que estamos ante un actor norteamericano que es imprevisible y esa falta de previsibilidad también está afectando a nuestras economías.
P. ¿Y con China? ¿No hay también diferencia entre la posición del Gobierno español y la del francés?
R. Las posiciones de los líderes pueden ser a veces ligeramente diferentes.
P. ¿También respecto a Venezuela?
R. Francia ha tenido una posición muy constante y coherente denunciando las elecciones que tuvieron lugar el 28 de julio de 2024, en las que se presentaron unos resultados que no eran los correctos. Fue un proceso electoral confiscado por Nicolás Maduro. Después, llegó la operación militar estadounidense. Y ahora hay una situación, un 'statu quo', que no nos parece satisfactorio, porque lo importante es que los venezolanos puedan ser los dueños de su propio destino, que lo decidan ellos, y que la democracia y el respeto de los derechos humanos regresen a Venezuela. Si bien observamos que ha habido una evolución de la situación, Delcy Rodríguez no ha sido elegida democráticamente por el pueblo venezolano y Francia sigue abogando por la celebración de elecciones libres rápidamente para que la voz del pueblo venezolano pueda ser escuchada.
P. En la Unión Europea, para asuntos de Latinoamérica, siempre se ha tenido en cuenta de manera especial a España. ¿Sigue siendo así o, en la actualidad, con los recientes escándalos del ex presidente Zapatero ya no se nos tiene en consideración?
R. Nada lo ha enturbiado porque ahora estamos con otro Gobierno en España y en un momento diferente en Venezuela. Nos encontramos ante una oportunidad para avanzar hacia la democracia, para que no se quede un 'statu quo' que no beneficia al pueblo venezolano, para que se den las condiciones necesarias para que los venezolanos puedan elegir a su líder democráticamente.
P. Hablando de elecciones, durante la primavera de 2027 se celebrarán presidenciales en Francia. Los últimos sondeos apuntan a una segunda vuelta con dos candidatos ultras: uno de extrema izquierda y otro de ultraderecha. Algo inédito hasta ahora…
R. La llegada a la segunda vuelta de la extrema derecha en Francia ocurrió por primera vez en 2002. Llevamos más de 20 años con una extrema derecha bastante fuerte que ha ido creciendo, pero a la vez también que una conciencia democrática, una conciencia republicana, que ha logrado impedir que llegue a la Presidencia. Y a pesar del contexto actual y de la ultrapolarización del debate nacional y del riesgo que existe, hay un espacio para que un candidato de centro o moderado, de un espacio político que vaya desde el centro izquierda hasta el centro derecha, logre construir un consenso alrededor de su persona y una campaña positiva en los meses que nos quedan para la elección presidencial. Francia tiene muchas cosas de las que estar orgullosa. Es un país que, a pesar de ser de tamaño intermedio -como pueden ser los demás países europeos, como España- sigue proyectándose a nivel internacional, construyendo coaliciones. Tiene un rol muy importante en la defensa del multilateralismo. Y todas esas cosas son factores positivos que el pueblo francés puede ver y tiene que ver en un contexto en el cual lo que nos propone la extrema derecha es encerrarnos en nosotros mismos en una suerte de 'Frexit', aunque ahora mismo no lo asuman, pero durante años fue su línea: salirse de todo. A su vez, lo que propone la extrema izquierda es crear frustraciones y dividir al electorado, dividir a Francia. Por tanto, creo que estamos en un momento en el que ese riesgo existe, pero también hay una clase política que está dispuesta a combatir ese riesgo. Yo soy parte de esa clase política y puedo decirle que durante este año que nos queda vamos a poner toda nuestra energía y nuestros esfuerzos en que así sea y en impedirlo.
P. ¿Valoran entonces unirse los partidos moderados franceses?
R. Sí, va a haber que encontrar una unión para permitir que ese duelo entre la extrema derecha y la extrema izquierda no ocurra. Vamos a hacer todo lo posible para que no nos encontremos ante ese dilema, que sería mortífero para Francia.
