EEUU
La demanda de compra de viviendas repunta en Estados Unidos y los contratos en curso suben 4,3% en mayo
El mercado inmobiliario de Estados Unidos registró en mayo una señal de giro: bajaron los precios de lista a nivel nacional y, al mismo tiempo, repuntó la demanda. Según Realtor.com, portal inmobiliario con series de datos propias, el precio medio nacional de venta cayó 2,4% interanual hasta USD 429.500, un ajuste que empezó a reactivar la participación de compradores.
Según Realtor.com, las ventas pendientes subieron 4,3% frente a mayo del año anterior y encadenaron seis meses consecutivos de crecimiento. El inventario de viviendas nuevas alcanzó en mayo su nivel más alto desde 2022, también de acuerdo con el informe.
El movimiento ocurrió con tasas hipotecarias todavía elevadas e inflación persistente. Según Freddie Mac, la hipoteca fija a treinta años promedió 6,53% en la semana del 28 de mayo de 2026.
Según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS), el índice de precios al consumidor (CPI) acumuló un aumento interanual de 3,8% en abril, el último dato disponible al cierre del informe de mayo.
Jake Krimmel, economista sénior de Realtor.com, sostuvo que la baja de precios y el aumento de la demanda no se excluyen. “Los vendedores están fijando precios para vender, en lugar de hacerlo para tantear el mercado.
Los compradores, a pesar de que las tasas de interés siguen siendo más altas de lo esperado, continúan apareciendo cuando los precios se ajustan a su presupuesto”, afirmó.
La corrección se extendió más allá del promedio nacional. Según Realtor.com, mayo fue el séptimo mes consecutivo con caída interanual de precios del precio medio de lista, una racha que reforzó la idea de que una parte de los vendedores dejó atrás la lógica de publicar con cifras heredadas del auge pandémico.
Precios de salida iniciales y menos rebajas posteriores

El informe sumó otro indicador en esa dirección: la proporción de avisos con rebajas de precio cayó a 17,5% en mayo, según Realtor.com. La baja sugiere que más propietarios ingresaron al mercado con valores iniciales más bajos, en vez de publicar por encima del mercado y corregir después de varias semanas sin ofertas.
Victor Currie, agente inmobiliario de Douglas Elliman en Los Ángeles, atribuyó el cambio a un reordenamiento de expectativas. “Si bien la pandemia impulsó a los vendedores a fijar precios más altos, esos tiempos ya son cosa del pasado, y yo creo firmemente en la importancia de fijar precios precisos”, dijo.
“Si una vivienda tiene un precio adecuado para el mercado, se venderá. Si tiene un precio excesivo, probablemente no se venda”.
La consecuencia directa fue un reparto distinto del poder de negociación. Los compradores empezaron a encontrar más alternativas y los vendedores tuvieron menos margen para imponer condiciones, en un escenario que se distanció del ciclo de guerras de ofertas de años recientes.
Según Real Estate News, el informe de Realtor.com mostró que la caída anual de precios fue la más pronunciada desde el inicio de la serie en 2017 y que la combinación de más oferta, menores precios y menor proporción de rebajas respondió a un mercado que se acercó a parámetros más habituales.
Los mayores descensos: Memphis, Buffalo, Austin y Los Ángeles

El ajuste avanzó con intensidades distintas según la ciudad. Según Realtor.com, Memphis registró la mayor caída interanual de precios, con 13%, seguida por Buffalo con 11,6%, Austin con 9,5% y Los Ángeles con 7,9%.
El caso de Austin mostró el giro de varios mercados que se aceleraron durante la pandemia. Allí, el valor medido por metro cuadrado cayó 8,3% y las propiedades permanecieron más tiempo en venta que hace un año, según Realtor.com, un comportamiento asociado a un exceso de construcción acumulado en ese período.
Aun con la baja de precios, el informe indicó que la actividad de ventas se mantuvo firme porque los valores más bajos volvieron a atraer compradores.
En Los Ángeles, Victor Currie describió un clima de mayor cautela. “Entre la guerra con Irán, los problemas arancelarios, la inflación y las tasas de interés más altas, muchos compradores potenciales se sienten inseguros y se están echando atrás, o al menos están siendo más cautelosos”, dijo.
El agente sostuvo, de todos modos, que el mercado de lujo de la región no mostró por ahora una corrección más profunda. “En nuestro mercado de precios elevados, los compradores se fijan más en lo que pueden permitirse comprar en el momento en que buscan. Los precios pueden fluctuar un poco, pero no tenemos un mercado con exceso de oferta, así que tendría que ocurrir algo muy drástico en la economía para que los precios bajaran significativamente”, afirmó.
Más oferta pese al bloqueo de hipotecas baratas

Detrás del aumento de avisos aparece un cambio estructural: más propietarios que habían quedado atados a tasas hipotecarias muy bajas contratadas durante la pandemia empezaron a aceptar que ya no pueden postergar indefinidamente una mudanza.
“Muchos vendedores han estado indecisos durante mucho tiempo debido a las bajas tasas hipotecarias, por lo que podríamos estar empezando a ver que más personas finalmente llegan a la etapa de sus vidas en la que necesitan vender, ya sea por cambios de trabajo, circunstancias de la vida o por mudarse a un mercado menos costoso”, dijo Currie.
Un segundo termómetro de actividad llegó desde otra serie estadística del sector. Según la National Association of REALTORS® (NAR), las ventas de viviendas existentes en abril se ubicaron en 4,02 millones (tasa anual desestacionalizada) y el precio mediano fue de USD 417.700.
En el frente de la oferta, una referencia oficial añadió contexto al avance de inventarios. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), el inventario de casas nuevas en venta al final de abril fue de 489.000 unidades, equivalente a 9,4 meses de oferta al ritmo de ventas vigente.
Este nuevo equilibrio se pondrá a prueba durante el verano boreal. Según el monitoreo de Realtor.com, “en lo que va de 2026, las cancelaciones se han mantenido por debajo de los niveles de los últimos años”. “Si esta tendencia se mantiene hasta junio, podremos afirmar con mayor seguridad que la incertidumbre de la guerra con Irán está teniendo un impacto diferente al del impacto arancelario del año pasado: se nota en las tasas y en la confianza, pero aún no en el comportamiento de las transacciones”, añadió Krimmel.
El sitio Realtor informó una baja de 2,4% en el precio medio de lista, a USD 429.500, y más oferta disponible, pese a hipotecas elevadas
