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Andrius Kubilius: "Putin podría estar preparado para agredir a un país de la OTAN: está acumulando reservas y, si llega la paz, su producción bélica no se detendrá"
El comisario europeo de Defensa avisa de que si Rusia hace efectivo ese ataque, la UE se enfrentará a "un ejército probado en combate y capaz de manejar millones de drones". Y añade que si España no invierte en Defensa "hace a todos más débiles" Leer El comisario europeo de Defensa avisa de que si Rusia hace efectivo ese ataque, la UE se enfrentará a "un ejército probado en combate y capaz de manejar millones de drones". Y añade que si España no invierte en Defensa "hace a todos más débiles" Leer
Andrius Kubilius (Vilna, Lituania, 1956) es el comisario de Defensa y Espacio de la Comisión Europea y, en la entrevista que ofrece en exclusiva a EL MUNDO, avisa de que Rusia podría estar preparándose para iniciar otra guerra. Una contra la OTAN y la UE. Considera que los movimientos de salida de Estados Unidos de la Alianza "no deberían sorprender" y sostiene que esto agudiza la necesidad de formar un ejército europeo.
- Usted ha defendido en diferentes ocasiones que es necesario un ejército europeo, pero la semana pasada los jefes militares de la OTAN se mostraron en contra de esta opción. ¿Qué opina de la postura de la Alianza y por qué considera que es algo tan vital?
- El ejército europeo es la consecuencia natural de los planes de Estados Unidos publicados en su Estrategia de Defensa Nacional, en la que anuncian que comenzarán a reducir su presencia en el continente europeo. Los estadounidenses tienen algo menos de 80.0000 soldados en el continente europeo que desempeñan un papel muy importante porque son un ejército permanente cohesionado. Una sola unidad con todas las capacidades para actuar como fuerza de reacción rápida y que puede desplazarse de una región de Europa a otra. La pregunta es: ¿cómo la reemplazamos? Hay dos posibles respuestas. Una es: no hay problema, tenemos 1,5 millones de soldados en nuestros ejércitos y podemos, como si fuera un Lego de 27 piezas, construir la misma fuerza. Pero los expertos dicen que así no se alcanzaría la capacidad que dan ahora los estadounidenses. La otra respuesta es crear una fuerza de reacción rápida europea como un cuerpo único. Qué respuesta darán los líderes europeos está por ver.
- ¿Cuál es su impresión sobre esa posible respuesta?
- No lo sé, llevará tiempo y debates. Y también necesitamos debatir sobre el Consejo de Seguridad Europeo. Esta idea, propuesta hace 10 años por Macron y Merkel, me parece muy necesaria porque la defensa europea se basa en la soberanía nacional: cada país decide sobre su propia defensa, y la UE no desempeña un papel importante en ello. Pero si hablamos de nuestra disposición y de nuestras capacidades defensivas, en muchas ocasiones necesitamos desarrollar proyectos paneuropeos.
- ¿Teme o sospecha que la OTAN puede llegar a desaparecer?
- No, no lo creo. Los estadounidenses aseguran muy claramente que van a permanecer en la OTAN, pero nos piden a los europeos que asumamos la responsabilidad primaria de la defensa convencional en Europa.
- El pilar europeo de la OTAN.
- Sí. Hemos vivido durante mucho tiempo después del fin de la Guerra Fría con el llamado dividendo de la paz en mente: que los estadounidenses cuidarían de nuestra defensa para siempre y podríamos gastar nuestro dinero en otras cosas. Esto llega a su fin.
- Los movimientos de tropas, el no desplegar los misiles Tomahawk en Alemania… ¿No tiene en ningún caso la sensación de que Trump deja a Europa sola ante Putin?
- ¿Deberíamos sorprendernos de esas decisiones? Como ya he dicho, si leemos su Estrategia de Defensa Nacional de principios de este año, si escuchamos lo que Elbridge Colby dijo de la denominada OTAN 3.0… No deberíamos sorprendernos. Lo que tendríamos que hacer es empezar a hablar de cómo construir las capacidades que ahora obtenemos de Estados Unidos. Hay un documento muy interesante elaborado por expertos alemanes, el Sparta 2.0, que estima que el coste de este proceso rondará los 500.000 millones de euros. Necesitamos empezar a preguntarnos cómo vamos a implementarlo: 500.000 millones no es una cantidad pequeña. Aunque si miramos cuánto gastarán los Estados miembros, si cumplen la promesa hecha a la OTAN de aumentar el gasto en Defensa pura hasta el 3,5%, la cifra llega a unos 6,8 billones de euros en los próximos diez años. Los presupuestos nacionales van a ser básicos.
- El problema ya no es tanto el dinero como la industria. Europa no es capaz de producir lo que los países demandan.
- Es una situación realmente desafiante. Rusia sigue superándonos en producción, y nosotros ponemos cada vez más dinero y queremos que nuestras industrias escalen, pero no avanzamos tan rápido como nos gustaría. Como señalaba Mario Draghi, nuestra industria de Defensa está muy fragmentada, no tenemos un mercado único. Si produces en un país y quieres vender en otro, tu certificación no es válida, los ensayos no son válidos. Las transferencias intra-UE son una pesadilla. Las industrias también se quejan de que siguen sin tener contratos a largo plazo y garantías. Y lo entiendo: si amplías tu producción e inviertes mucho dinero, y de repente en dos años todo el mundo dice "gracias, ya no lo necesitamos"… Y hay otro problema con lo que se denomina como producción de alta costura: producción tecnológicamente muy sofisticada y muy difícil de escalar. Los ucranianos o rusos producen masivamente lo que llaman producción suficientemente buena. Nuestra industria necesita prestar mucha más atención a esa producción más barata.
- ¿Y qué espera de Putin en este contexto? ¿Es factible que intente algún tipo de acuerdo de paz con Ucrania y luego pueda incluso llegar a atacar a la Unión Europea?
- Lo que dicen nuestros servicios de inteligencia es que Putin podría estar listo para una agresión militar contra países vecinos miembros de la OTAN. No todo lo que produce la industria rusa va a los combates en Ucrania: están acumulando reservas. Y si llega la paz, y queremos que llegue, su producción bélica no se detendrá. Y debemos entender que si Rusia inicia una agresión contra nuestros países, nos enfrentaríamos a un ejército ruso probado en combate, capaz de usar millones de drones. Y nuestra experiencia en ese ámbito es bastante limitada. Sólo Ucrania la tiene, por eso la integración con Ucrania es tan importante.
- ¿Qué opina de la posibilidad que se viene discutiendo en las últimas semanas en Bruselas de que el propio Draghi o Kaja Kallas intenten negociar con Putin?
- Lo más importante es primero aplicar de verdad la fórmula de paz a través de la fortaleza, y esa fortaleza debe estar del lado ucraniano. Obligar a Putin a ir a la negociación, y una vez que esto ocurra sería bueno nombrar un enviado europeo, sí. Y si llega la paz, la siguiente cuestión es: ¿cuál debe ser nuestra relación con Rusia? Podemos normalizar las relaciones si Rusia vuelve a un estado normal: sin agresiones, paz doméstica…
- Pero usted no cree que eso sea muy factible, ¿verdad?
- Veo la posibilidad, pero llevará tiempo. No creo que Putin pueda transformarse en una persona diferente.
- Acabemos con España, si me permite. ¿Ha tratado con el Gobierno de España su decisión de no llevar el gasto militar más allá del 2,1%? ¿Cuáles son las amenazas que debe enfrentar el país?
- En Europa enfrentamos amenazas 360º. Algunos países se enfrentan a la agresión rusa y otros a las consecuencias de la guerra con Irán. Para España, Oriente Próximo no está lejos. Pero siempre debemos recordar que nuestra defensa se basa en el principio de defensa colectiva. Si algunos países no invierten en sus capacidades de defensa porque creen que en este momento no tienen amenazas, están debilitando el poder de la defensa colectiva. Y eso nos hace más débiles a todos. La inversión española importa directamente a Lituania.
