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Irán reitera su soberanía en Ormuz y marca sus líneas rojas en el pulso con EEUU

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Teherán condiciona el avance de las negociaciones a ciertas garantías, como la liberación de activos iraníes bloqueados Leer Teherán condiciona el avance de las negociaciones a ciertas garantías, como la liberación de activos iraníes bloqueados Leer   

El anuncio de un principio de acuerdo entre Irán y Estados Unidos ha dado paso a declaraciones contradictorias por parte de ambas partes, que dan a entender que aún están por definir los contornos de un memorando que ponga fin al conflicto. Irán confirmó este lunes que se ha llegado a una conclusión sobre "gran parte de los temas de discusión", aunque descartó tildar el acercamiento de "acuerdo" y lo definió como un "marco legal". Teherán mostró cautela y no escondió el gran recelo que guarda con Washington -y su aliado Israel-, tras frustrar los dos últimos intentos de negociación con ataques aéreos. "No hay garantías de que Estados Unidos cumpla con sus compromisos", aseguró el portavoz de Exteriores, Esmail Baqaei, que atribuyó el avance diplomático al gran esfuerzo de "mediación de Pakistán y otros países".

La agencia oficial Tasnim aseguró que el régimen condiciona el avance del memorando a ciertas garantías, como liberar con antelación una "porción específica" de los activos bloqueados iraníes, una de las cuestiones que está en la mesa de negociación. Según Tasnim, la parte estadounidense está "obstruyendo" otras cuestiones como el alivio de sanciones, el bloqueo naval o el fin de la guerra en Líbano. "En esta etapa no estamos hablando del tema nuclear, nuestro objetivo es poner fin a la guerra", aseguró Baqaei.

El ala militar del régimen se pronunció sobre las negociaciones para reivindicar la soberanía iraní sobre el Estrecho de Ormuz, con una estrategia llamada "Irán fuerte", en la que Teherán configurará un "nuevo orden regional y mundial" en Oriente Próximo en "el que los extranjeros no tendrán cabida". Según las premisas reveladas hasta ahora, el pacto brinda una ventana diplomática de sesenta días para que Irán reabra el estrecho de Ormuz y Estados Unidos levante su bloqueo contra los puertos iraníes. El portavoz de Exteriores Baqaei también hizo hincapié en que la gestión de la vía marítima "corresponde a los países ribereños" y que por el momento, el actual marco de negociación "no contiene detalles específicos sobre la gestión de Ormuz". El diplomático señaló que Irán, que está preparando un proyecto de ley para la gestión de Ormuz, matizó que su país "no cobrará peajes" por el cruce y definió la imposición de pagos como "tasas de servicio", una de las novedades que quiere introducir Teherán para reivindicar su soberanía del estrecho.

Uno de los principales escollos de las negociaciones es la guerra israelí en Líbano, según informaron fuentes iraníes a la emisora Al Jazeera. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habría rechazado una de las principales demandas iraníes, que exige poner fin a la ofensiva militar israelí en Líbano. Las fuentes apuntan que Netanyahu habría presionado a Washington para incluir una cláusula que permita responder militarmente a "cualquier amenaza" del grupo militante libanés Hizbulá, aliado de Teherán. El régimen habría rechazado añadir matices, pese a la presión de países mediadores como Pakistán, que han planteado aplazar un acuerdo sobre este punto hasta que se logren avances en otras cuestiones. "El fin de todos los frentes, incluido el Líbano, formará parte del posible acuerdo", reiteró Baqaei, tras acusar a Israel de intentar entorpecer el proceso.

"Las entidades sionistas están haciendo todo lo posible por socavar el acuerdo y prevemos algunas acciones por parte de Israel", aseguró. Por su parte, Hizbulá se hizo eco de las palabras de Teherán y reivindicó que "no habrá acuerdo si el Líbano no está incluido", aseguró Wafiq Sada, miembro del consejo político del grupo. "Así nos han informado a nosotros, a Islamabad y a los estadounidenses". Sobre el terreno, Hizbulá aseguró haber atacado a un grupo de soldados israelíes en la ciudad sureña de Al Adissa, mientras Tel Aviv amplió las órdenes de desplazamiento de libaneses, con nuevas órdenes de evacuación en el sur del país. Dos ministros israelíes mostraron su rechazo público al pacto entre Estados Unidos e Irán y abogaron por seguir con la ofensiva militar en Líbano, pese a la tregua declarada a mediados de abril. "Es hora de que el primer ministro adopte una postura firme ante Donald Trump y le diga que Israel está volviendo a la guerra en Líbano", declaró el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

Con todo, continúan los esfuerzos regionales para alcanzar un pacto. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, viajó a Pekín; mientras el equipo negociador se reunió con las autoridades qataríes en Doha. "Las cosas van por buen camino", aseguró Sharif.

 

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