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Alina y Rosa, la esperanza tiene nombre de mujer en Cuba
Las dos mujeres lideran las preferencias de los cubanos, pero no son las únicas. En tercer lugar están Berta Soler, la líder de las Damas de Blanco, y la activista hispanocubana Carolina Barrero Leer Las dos mujeres lideran las preferencias de los cubanos, pero no son las únicas. En tercer lugar están Berta Soler, la líder de las Damas de Blanco, y la activista hispanocubana Carolina Barrero Leer
La megaencuesta digital realizada por 36 medios independientes, creadores de contenido y actores de la sociedad civil cubana, encabezados por el diario electrónico El Toque, ha dibujado una radiografía precisa de cuál es el verdadero estado de ánimo de sus ciudadanos, que nada tiene que ver con el falso relato revolucionario del "victoria o muerte". La primera conclusión de este estudio a gran escala es determinante: el 80,1% de los encuestados apuesta para el futuro por un modelo capitalista de democracia liberal y economía de mercado.
El socialismo como modelo correcto, incluso con reformas, no va más allá de un 1,4% de apoyo. Y un sistema mixto que combine elementos socialistas y capitalistas se conforma con un 10,4%.
El deseo de cambio, evidente en las protestas ciudadanas, ya se percibió el año pasado en otro estudio sociológico coordinado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, en el que el 92% de los cubanos repudiaba a su Gobierno, incluso antes de agravarse la situación socioeconómica y política en el interior de la isla.
Como ya sucediera en Venezuela, la esperanza también tiene nombre de mujer en Cuba. En el país petrolero fue María Corina Machado, apoyada en un grupo de dirigentes, muchas de ellas mujeres, la que enarboló entre 2023 y 2024 la bandera del cambio al frente del movimiento de liberación surgido en la Venezuela profunda. En Cuba, sus habitantes apuestan por la intelectual Alina Bárbara López, quien permanece en arresto domiciliario en su casa de Matanzas, y por la opositora Rosa María Payá, quien lidera Cuba Decide y es la principal referente de la nueva alianza surgida entre distintas fuerzas de la oposición.
"El régimen está usando al pueblo cubano como un escudo humano a ver si EEUU se lo piensa", certificó la académica a EL MUNDO. Alina Bárbara ha alcanzado la nota máxima de 3,7 (sobre 5) entre las más de 42.000 respuestas que cosechó la encuesta, 58% llegadas desde el interior de la isla. Alina Bárbara López, ensayista y doctora en Ciencias Filosóficas, crítica sin ambages al castrismo desde la izquierda democrática y apuesta por una Asamblea Constituyente para la transición de su país.
"La transición es esencial hoy para la supervivencia de los cubanos", constató para este periódico Rosa María Payá, hija de uno de los mártires de la causa democrática, el dirigente católico Oswaldo Payá y la cara más visible del Acuerdo de Liberación firmado en Miami entre la plataforma Pasos de Cambio y la Asamblea de la Resistencia Cubana. Payá, que compagina su lucha libertaria con su trabajo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), recibió una calificación de 3,6 puntos.
Las dos mujeres lideran las preferencias de los cubanos, pero no son las únicas. En tercer lugar quedaron, con una puntuación de 3,3 puntos, Berta Soler, la líder de las Damas de Blanco, y la activista hispanocubana Carolina Barrero.
En cambio, la percepción de las figuras revolucionarias está bajo mínimos, todas ellas entre1 punto y 1,5 puntos. Desde el presidente Miguel Díaz-Canel hasta Raúl Castro y el emergente Óscar Pérez-Oliva, miembro de la familia Castro y viceprimer ministro.
El nivel de hartazgo de la población cubana es tan elevado que el apoyo a la intervención militar de EEUU es del 60,9%, por delante de las sanciones contra funcionarios gubernamentales (54,3%) y del aumento de la presión internacional (49%).
Como ya sucediera en Venezuela, donde la mayoría del país apostaba antes del 3 de enero por una acción contundente como "mal menor" frente a la dictadura, sobre todo la extracción de Nicolás Maduro, el sentimiento mayoritario de los cubanos que quieren deshacerse del precio que sea de la dictadura ha suscitado la contrariedad del gobierno. La Habana porfía por vender entre sus apoyos internacionales que cuenta con un respaldo popular inexistente.
En las últimas horas, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío ha denunciado "el esfuerzo visible para tratar de normalizar la amenaza de agresión militar contra Cuba de parte de EEUU, que responde a un diseño comunicacional fríamente calculado". El viceministro fue más allá al amenazar a quienes considera cómplices "del eventual baño de sangre".
