Connect with us

Economía

El amor que cruza fronteras: historias dominicanas que viajan en cada remesa

Published

on

En la República Dominicana, el Día de las Madres, que se celebra cada último domingo de mayo, no es solo una fecha en el calendario. Es una tradición profundamente arraigada, un momento donde la familia ocupa el centro de todo y donde, incluso a miles de kilómetros de distancia, el amor encuentra formas de acortar las fronteras.

Para miles de dominicanos en el exterior, especialmente en ciudades como Nueva York, esta celebración tiene un significado aún más profundo. Cuando no es posible estar presente físicamente, el apoyo económico, la comunicación diaria y los pequeños gestos se convierten en una forma de presencia constante.

Pedro Bernabel conoce bien esa realidad. Con más de diez años viviendo en Nueva York, este dominicano de 51 años ha construido su vida sobre la base de la disciplina, el trabajo constante y una motivación clara: contribuir al bienestar de su familia en Santo Domingo.

“Para mí, poder apoyar a mi familia es algo vital. Me da tranquilidad, felicidad… es un sentimiento indescriptible”, cuenta Pedro.

Su rutina comienza muy temprano: hace ejercicio, desayuna con su familia y luego atiende a los clientes en su negocio de peluquería, además de cumplir con sus responsabilidades administrativas. Sus días transcurren entre jornadas intensas, pero siempre reserva espacio para lo esencial: su familia y sus raíces.

Los fines de semana disfruta salir a bailar con su esposa, una forma de mantener vivas las tradiciones dominicanas que lo conectan con su identidad. Cada día conversa con su familia en República Dominicana y, cada mes, les envía dinero, que más que una ayuda económica, considera un apoyo vital que les brinda tranquilidad.

Un puente de confianza hacia casa a través de Félix Pago

Durante años, Pedro utilizó métodos tradicionales para enviar dinero: procesos que implicaban traslados, esperas y fricciones innecesarias. Hasta que encontró una alternativa que transformó por completo su experiencia: Félix Pago.

“Lo que más me llamó la atención fue la facilidad. Todo es rápido, seguro y puedes hacerlo desde cualquier lugar y en cualquier momento”, explica.

Félix Pago es una fintech con sede en Miami fundada por emprendedores latinoamericanos que busca simplificar el envío de remesas desde Estados Unidos hacia América Latina, permitiendo a los usuarios enviar dinero a través de WhatsApp como si fuera una conversación cotidiana.

El proceso funciona de forma conversacional: el usuario escribe o envía una nota de voz al número +1 669-333-3549 con instrucciones como “envía 300 dólares a mi mamá”, y el sistema guía la transacción paso a paso hasta completarla. El pago se realiza mediante un enlace seguro, y el remitente recibe confirmación inmediata.

Un ecosistema de retiro amplio y seguro para las familias en República Dominicana

Uno de los elementos clave del servicio es la facilidad de acceso al dinero en el país, así como los estándares regulatorios de Estados Unidos bajo los que opera la compañía, junto con rigurosos procesos de verificación de identidad, monitoreo de transacciones y prevención de fraude. Los beneficiarios pueden retirar fondos en efectivo a través de la red de más de 200 sucursales de Caribe Express o recibirlos mediante depósito bancario.

Para Pedro, esta combinación de acceso y seguridad representa confianza: “Saber que mi familia puede recibir el dinero de forma rápida y segura me da mucha tranquilidad”. Destaca también la conveniencia de los costos, ya que Félix Pago permite una primera transacción gratuita y una tarifa posterior a partir de US$2.99.

El tiempo: el recurso más valioso del migrante

Para Pedro, como muchos dominicanos en el exterior, el tiempo es limitado. Las jornadas laborales son exigentes y cada minuto cuenta. Por eso, soluciones digitales que simplifican procesos no solo representan comodidad, sino una mejora real en su calidad de vida.

“El tiempo es lo más valioso que tenemos, especialmente quienes somos migrantes y trabajamos jornadas extensas”, afirma Pedro. “Poder enviar dinero sin tener que trasladarte, sin filas… eso hace una gran diferencia en el día a día”.

El Día de las Madres

Cada año, cuando se acerca el Día de las Madres, Pedro organiza sus envíos con anticipación. Se asegura de que su madre reciba su apoyo a tiempo para celebrar, comprar lo que necesite o simplemente sentirse acompañada.
“Cuando puedo, voy personalmente. Pero si no, me aseguro de que todo esté listo con tiempo y que su regalo esté ahí. Es una forma de estar presente para mí”.

Ninguna tecnología reemplaza la presencia física, pero sí puede acortar la distancia emocional.

Una historia que se repite miles de veces y una empresa que nació para acompañarla

La historia de Pedro no es única. Es el reflejo de miles de dominicanos que, desde el exterior, sostienen a sus familias, preservan sus tradiciones y mantienen un vínculo emocional que ninguna frontera rompe.

Según el Banco Central de la República Dominicana, las remesas superaron los US$11,866 millones en 2025, con más del 80% provenientes de Estados Unidos, lo que refleja su relevancia para la economía y para millones de hogares. En este contexto, la digitalización ha impulsado soluciones más simples y cercanas a la forma en que las personas se comunican. Es ahí donde surge la propuesta de Félix Pago, que ya cuenta con más de 400,000 usuarios y más de 300 empleados, y continúa expandiendo sus servicios para la comunidad latina en Estados Unidos.

Una conexión que trasciende el dinero

Al igual que muchos dominicanos, Pedro entiende que lo que viaja en cada envío no es solo dinero, sino esfuerzo, sacrificio y amor. “

Félix Pago es una forma fácil y segura de enviarle dinero a tu gente… es una opción que otros dominicanos deberían explorar porque nos ahorra tiempo y dinero y nos permite apoyar a los nuestros de manera oportuna, justo cuando lo necesitan”.

Pedro afirma que siente un profundo gozo al poder compartir sus recursos y apoyar a familiares y amigos, y confía en que muchos otros también encuentren esa misma alegría en dar.

Archivado en:

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *