Ciencia y Tecnología
Pensaba que en mi cocina no cabía un capricho más. Hasta que inventaron la placa de inducción invisible
Los españoles cada vez cocinamos menos, y el propio Roig vaticina que en unos años no habrá cocinas en las casas. Para todos los que piensen lo contrario, buenas noticias: la industria de las placas de inducción está progresando a un ritmo vertiginoso.
La inducción invisible. Hay un fenómeno viralizándose en redes como YouTube Shorts, TikTok e Instagram: las placas de inducción invisibles. Lo son en el sentido más literal de la palabra, ya que son inapreciables a la vista y pueden situarse en prácticamente cualquier parte la encimera.
Aunque parezcan una solución mágica, estos nuevos sistemas de inducción tienen una tecnología que ya conocemos y algunos contras importantes a conocer.
Cómo se logra. Las encimeras con inducción invisible permiten cocinar directamente sobre la superficie de la encimera, sin necesidad de un placa visible. La tecnología es la misma que en una placa de inducción convencional: un sistema de bobinas electromagnéticas genera un campo que induce corrientes eléctricas en los materiales ferromagnéticos.
La superficie de la encimera adquiere tan solo el calor residual, cuya intensidad dependerá en buena parte del material empleado en la misma. Así, como el cualquier otro sistema de inducción, es mucho más complicado quemarse respecto a una vitrocerámica.

Inducción bajo encimera de Novy.
Los pros. Además del diseño, que permite olvidar por completo que tenemos una placa incrustada en la encimera, la limpieza es un punto muy fuerte. Basta con limpiar de forma habitual nuestra encimera sin miedo de dañar las placas, ya que estás están bajo la superficie. Se gana también superficie de uso, ya que la placa
También suelen ser bastante fáciles de controlar, algunas de ellas mediante controladores inalámbricos, otras mediante mando tradicional o, como en el caso de algunos modelos de Cecotec, podemos escoger dónde instalar la botonera visible.
Los peros. Las inducciones invisibles no pueden instalarse en cualquier encimera. Marcas como Cecotec venden las suyas a un precio bastante económico, recomendando materiales porcelánicos o de granito que soporten temperaturas superiores a 400 grados y con un mínimo de espesor dependiendo del modelo.

Placa invisible de Cooking Surface. Vista sin montar no es tan futurista.
Aunque las compañías que las comercializan lo pasen por alto, la inducción invisible tiene una pequeña contrapartida: el calor tiene que atravesar la encimera. Esto genera una barrera que eleva ligeramente el consumo, aunque como sistema de inducción siguen siendo mucho más eficientes que las vitrocerámicas tradicionales.
Si te preocupa que queden marcas con el tiempo, por el momento (estas placas llevan en el mercado unos años, aunque sean aún desconocidas), no hay grandes quejas. Los fabricantes aseguran que la encimera se trata para no quedar marcada con el uso, aunque dependerá del cuidado con el que pongamos encima las ollas y sartenes.

Profundiza. La reparación de este tipo de encimeras también es más costosa respecto a una inducción tradicional. Pese a ello, suele recurrirse a instalaciones modulares para que se puedan remplazar sin que sea necesario cambiar por completo la encimera.
Si Roig tiene razón y en unos años no habrá cocinas, al menos los que se resistan a comer solo precocinados podrán tener la más bonita.
–
La noticia
Pensaba que en mi cocina no cabía un capricho más. Hasta que inventaron la placa de inducción invisible
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Ricardo Aguilar
.
Los españoles cada vez cocinamos menos, y el propio Roig vaticina que en unos años no habrá cocinas en las casas. Para todos los que piensen lo contrario, buenas noticias: la industria de las placas de inducción está progresando a un ritmo vertiginoso.
La inducción invisible. Hay un fenómeno viralizándose en redes como YouTube Shorts, TikTok e Instagram: las placas de inducción invisibles. Lo son en el sentido más literal de la palabra, ya que son inapreciables a la vista y pueden situarse en prácticamente cualquier parte la encimera.
Aunque parezcan una solución mágica, estos nuevos sistemas de inducción tienen una tecnología que ya conocemos y algunos contras importantes a conocer.
Cómo se logra. Las encimeras con inducción invisible permiten cocinar directamente sobre la superficie de la encimera, sin necesidad de un placa visible. La tecnología es la misma que en una placa de inducción convencional: un sistema de bobinas electromagnéticas genera un campo que induce corrientes eléctricas en los materiales ferromagnéticos.
La superficie de la encimera adquiere tan solo el calor residual, cuya intensidad dependerá en buena parte del material empleado en la misma. Así, como el cualquier otro sistema de inducción, es mucho más complicado quemarse respecto a una vitrocerámica.
Inducción bajo encimera de Novy.
Los pros. Además del diseño, que permite olvidar por completo que tenemos una placa incrustada en la encimera, la limpieza es un punto muy fuerte. Basta con limpiar de forma habitual nuestra encimera sin miedo de dañar las placas, ya que estás están bajo la superficie. Se gana también superficie de uso, ya que la placa
También suelen ser bastante fáciles de controlar, algunas de ellas mediante controladores inalámbricos, otras mediante mando tradicional o, como en el caso de algunos modelos de Cecotec, podemos escoger dónde instalar la botonera visible.
Los peros. Las inducciones invisibles no pueden instalarse en cualquier encimera. Marcas como Cecotec venden las suyas a un precio bastante económico, recomendando materiales porcelánicos o de granito que soporten temperaturas superiores a 400 grados y con un mínimo de espesor dependiendo del modelo.
Placa invisible de Cooking Surface. Vista sin montar no es tan futurista.
Aunque las compañías que las comercializan lo pasen por alto, la inducción invisible tiene una pequeña contrapartida: el calor tiene que atravesar la encimera. Esto genera una barrera que eleva ligeramente el consumo, aunque como sistema de inducción siguen siendo mucho más eficientes que las vitrocerámicas tradicionales.
Si te preocupa que queden marcas con el tiempo, por el momento (estas placas llevan en el mercado unos años, aunque sean aún desconocidas), no hay grandes quejas. Los fabricantes aseguran que la encimera se trata para no quedar marcada con el uso, aunque dependerá del cuidado con el que pongamos encima las ollas y sartenes.
Profundiza. La reparación de este tipo de encimeras también es más costosa respecto a una inducción tradicional. Pese a ello, suele recurrirse a instalaciones modulares para que se puedan remplazar sin que sea necesario cambiar por completo la encimera.
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– La noticia
Pensaba que en mi cocina no cabía un capricho más. Hasta que inventaron la placa de inducción invisible
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Ricardo Aguilar
.
