EEUU
La inflación de EEUU se desaceleró más de lo esperado en junio por la baja en los precios de la gasolina

La inflación en Estados Unidos se moderó el mes pasado a medida que bajaron los precios de la nafta, la ropa y los autos usados, lo que brindó cierto alivio a los consumidores, mientras que las presiones subyacentes sobre los precios también se enfriaron más de lo esperado.
Los precios cayeron un 0,4% en junio respecto de mayo, la mayor caída mensual en cuatro años, informó el martes el Departamento de Trabajo. En términos interanuales, la inflación descendió a 3,5%, por debajo del 4,2% registrado en mayo y por debajo de lo que esperaban muchos economistas.
Sin embargo, el precio del petróleo subió por segundo día consecutivo el martes, luego de que Estados Unidos renovara sus ataques contra Irán y el presidente Donald Trump anunciara un nuevo bloqueo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Y muchos estadounidenses se muestran cada vez más desencantados con la economía tras cinco años de inflación elevada, lo que representa un riesgo para Trump y los republicanos de cara a las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato.
Aun así, si se excluyen las categorías de alimentos y energía, los precios núcleo se mantuvieron sin cambios en junio, una señal positiva de que la inflación subyacente se está enfriando. En términos interanuales, los precios núcleo subieron apenas 2,6%, por debajo del 2,9% del mes anterior. La inflación núcleo continúa por encima de la meta de la Reserva Federal, fijada en el 2%.
Un enfriamiento más amplio de lo previsto
Una gama más amplia de precios se enfrió el mes pasado de lo que habían pronosticado los economistas. Los precios de la electricidad, que se habían visto presionados por el aumento de la demanda de los centros de datos, bajaron 1% entre mayo y junio, aunque siguen siendo 4% más altos que un año atrás. Los precios de la ropa cayeron 0,6% entre mayo y junio, pero son 3,9% más caros que hace un año.
Los alimentos subieron 0,2% entre mayo y junio y acumulan un alza de 2,7% respecto del año pasado, mientras que los costos de alquiler de departamentos se moderaron, con una suba de apenas 0,1% el mes pasado y de 2,8% interanual.
Según las minutas de la reunión del 16 y 17 de junio, los encargados de combatir la inflación en la Fed siguen marcadamente divididos respecto de los próximos pasos a seguir. Cerca de la mitad de los responsables de política monetaria respalda una suba de tasas de interés antes de fin de año para enfriar el crédito, el gasto y el aumento de precios, según muestran las minutas. La otra mitad está dispuesta a esperar señales de que la inflación pueda volver a bajar a medida que caigan los precios de la nafta, aunque las minutas son anteriores al reciente recrudecimiento de la violencia en Medio Oriente.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, dijo el martes en un testimonio escrito ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes que la Fed tiene “tolerancia cero” con la inflación alta, que según prometió se convertirá en “cosa del pasado”. Warsh responderá más tarde el martes a las preguntas de los legisladores.
La tensión en Medio Oriente presiona al petróleo
Y la situación en Medio Oriente sigue cambiando hora a hora. El martes, el precio del barril de petróleo Brent, la referencia internacional, subió 4,6% hasta los 87,13 dólares, después de que tanto Estados Unidos como Irán aseguraran tener el control del estrecho de Ormuz.
Una desaceleración de la inflación podría aliviar la presión sobre la Reserva Federal para subir su tasa de referencia, algo que suele hacer para enfriar el gasto y la suba de precios. Warsh, que asumió el cargo el 22 de mayo, remarcó que la Fed está enfocada en llevar la inflación de nuevo a su meta del 2%, aunque evitó anticipar cuáles serán los próximos pasos del organismo.
Muchos de esos funcionarios señalaron que las inversiones masivas en infraestructura de inteligencia artificial también podrían agravar la inflación, al presionar al alza los precios de los chips de memoria y otros semiconductores, así como los de la electricidad. Como resultado, empresas como Apple, Microsoft y Dell anunciaron aumentos de precios en laptops, tablets y consolas de videojuegos.
El lunes, el gobernador de la Fed, Christopher Waller, dijo estar preocupado por la inflación núcleo, que según señaló subió de 3% en diciembre pasado a 3,4% en mayo, de acuerdo con la medida preferida de la Fed, que utiliza datos del índice de precios al consumidor. Remarcó que el costo de más de dos tercios de los servicios aumentó 3% o más respecto de un año atrás.
Waller había sido partidario de bajar las tasas a comienzos de este año, pero ahora advierte que podría ser necesaria una suba.
“Si tenemos otro dato elevado de inflación núcleo esta semana, entonces la (Fed) deberá considerar endurecer la política monetaria en el corto plazo”, dijo Waller en un discurso en Nueva York.
Los precios de la nafta cayeron casi 20% desde su pico de fines de mayo, pero repuntaron en la última semana, probablemente en respuesta a la reactivación de los combates en Medio Oriente. El precio promedio de la nafta a nivel nacional fue de 3,86 dólares el galón el martes, 6 centavos más que una semana atrás. Un mes atrás promediaba 4,09 dólares, según la AAA.
Otras señales sobre el rumbo de los precios son mixtas. El Banco de la Reserva Federal de Nueva York informó la semana pasada que una encuesta halló que casi la mitad de las empresas de su región que pagaron aranceles todavía planean seguir subiendo sus precios.
Por separado, Walmart anunció la semana pasada que bajará los precios de miles de productos, entre ellos carne picada, papas fritas, juguetes y ropa. El presidente Donald Trump elogió la medida en redes sociales.
(Con información de AP)
El índice de precios al consumidor subió un 3,5 por ciento en términos interanuales, por debajo del aumento del 4,2 por ciento registrado en mayo
