Ya está aquí. Lo que le faltaba a este Mundial y que completarán una semis espectaculares. El Argentina-Inglaterra será histórico, entre dos naciones que, evidentemente, tienen cuentas pendientes sociales (Guerra de Las Malvinas) y deportivas. Esto es un partido de fútbol pero aquellos 74 días en 1982 hicieron que le relación entre ambos países se emborronaran hasta límites que llegan a hoy.
"Y ya lo ve, el que no salta es un inglés", suele cantar el público argentino en las gradas. Y es que lo del miércoles en Atlanta va a estar caliente, deportivamente.
Curiosamente es un duelo inédito para Lionel Messi, que nunca en su carrera (ni amistoso ni oficiales) se ha enfrentado a la Selección inglesa desde su debut en la Selección en 2005.
Un duelo deportivo que Diego Maradona redimió para su pueblo con aquel 2-1 (’Mano de Dios' y 'El gol del Siglo') en los cuartos de final del Mundial 86.
Antes, en el Mundial 1966, se libró la llamada 'batalla de Rattín'. Cuartos de final entre Argentina e Inglaterra que fueron famosos por que el capitán argentino, Antonio Rattín (fallecido hoy, precisamente), fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein. No había tarjetas en el fútbol entonces. Rattín se quedó en la cancha 10 minutos y estrujó un banderín inglés. Ese partido dio pie a que la FIFA creara el sistema de las tarjetas a los jugadores.
