Inglaterra jugará en semifinales del Mundial ante Argentina gracias a dos goles de Jude Bellingham que sirvieron para remontar el tanto inicial de Noruega. Tras el partido, el jugador del Real Madrid desveló cómo le había ayudado su madre Denise para evitar perderse ese duelo decisivo, ya que una amarilla le tenía al borde de la suspensión y el partido era tenso.
"Mi madre me ha estado diciendo toda la semana que cuidara mi lenguaje, mis entradas, mi expresión facial y mis emociones. Así que sí, creo que me lo ha repetido toda la semana: que tuviera cuidado con esa tarjeta amarilla", dijo.
"Y, para ser sincero, cuando juegas como es debido -y hay que reconocerle el mérito al árbitro, que estuvo genial-, te deja comunicarte de forma respetuosa. Muchos árbitros no te dejan hacerlo. Así que, cuando encuentro el equilibrio y hay un colegiado dispuesto a escuchar, todo es más fácil. Al final fue un partido muy reñido y, por suerte, lo superé", explicó.
Bellingham sueña ahora con ganar el Mundial después de haber perdido la Eurocopa en la final ante España hace dos año. "Soy un chico con confianza, pero no creo que uno se acueste soñando con partidos así. Es bonito tener un impacto y ayudar a mi equipo. Pero, Dios mío, el esfuerzo de esos chicos ahí dentro… Estoy muy orgulloso de cómo siguen luchando, independientemente de las situaciones en las que nos encontremos", comentó.
Por último, dejó un mensaje polémico tras contestar a las quejas de Thomas Tuchel sobre el partido de Inglaterra. "Quizá no sepa lo que es jugar en esas condiciones contra Erling Haaland, Martin Odegaard, Antonio Nusa o Alexander Sorloth", dijo.
"No es un equipo fácil. Por eso hemos intentado mantener un ambiente positivo. Debemos mantenerlo así para las semifinales. No tengo suficientes palabras para elogiar a los chicos. No se gana siempre con jugadas bonitas y mil pases; a veces hay que imponerse con fuerza, y eso es lo que hemos hecho esta noche", comentó.

