EEUU
El brote de cyclosporiasis en Michigan supera los 1.000 casos y llega a Ohio: no logran identificar la fuente de contagio

Un brote de cyclosporiasis en Michigan superó los 1.000 casos al 8 de julio de 2026 y ya se extiende al estado vecino de Ohio, donde el condado de Lucas acumula 306 infecciones confirmadas y el noroeste del estado supera los 500.
Con 992 casos notificados y unas 40 hospitalizaciones, el episodio es el mayor en la historia de Michigan y uno de los más extensos registrados en el país en varios años, según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan (MDHHS). No se han reportado muertes y la fuente del contagio permanece sin identificar.

El primer caso del brote se registró el 22 de junio de este año en el sureste del estado. El 1 de julio, el MDHHS anunció públicamente la situación con 170 casos en siete condados. Al 7 de julio, el Detroit Free Press contabilizaba 572 contagios; un día después, la cifra rozaba los 1.000.
El contraste con años anteriores es marcado: Michigan detecta habitualmente unos 50 casos de cyclosporiasis por año. El total actual cuadruplica el registro del mismo período de 2025, según datos del CDC.
Qué es el Cyclospora cayetanensis
El Cyclospora cayetanensis es un parásito microscópico de forma esférica que infecta el intestino delgado. No se transmite de persona a persona: el contagio ocurre al consumir alimentos o agua contaminados con heces que contienen el parásito, con un período de incubación de entre 2 y 14 días tras la exposición.

La enfermedad que provoca —la cyclosporiasis— presenta los siguientes síntomas:
- Diarrea acuosa frecuente, a veces explosiva.
- Calambres y dolor abdominal.
- Hinchazón y gases.
- Náuseas y pérdida de apetito.
- Fiebre leve.
- Fatiga.
Sin tratamiento, los síntomas pueden durar desde unos días hasta más de un mes. Con antibióticos, la mejoría es notable y la enfermedad no es mortal en la gran mayoría de los casos.
El parásito prospera con el calor. Los brotes son más frecuentes en primavera tardía y verano, y en el pasado se han vinculado a frutas y verduras regadas con agua contaminada.

Es menos común que otras enfermedades transmitidas por alimentos, como la salmonela o el E. coli, pero los casos en Estados Unidos comenzaron a aumentar hace una década, con picos en 2018 y 2019. Los expertos atribuyen el alza al cambio climático y a una mejor detección.
Los 18 estados con casos confirmados
Al 8 de julio, el brote alcanzaba 18 estados. Los cuatro con mayor número de afectados son Nueva York, Texas, Illinois y Michigan. Los 14 estados restantes con casos confirmados son:
- Alaska
- Colorado
- Connecticut
- Florida
- Georgia
- Louisiana
- Massachusetts
- Nueva Jersey
- Carolina del Norte
- Ohio
- Pensilvania
- Tennessee
- Virginia
- Wisconsin
El CDC aclaró que, al 1 de julio, no había evidencia de un único brote multiestatal que vincule todos los casos, sino múltiples grupos bajo investigación simultánea. Los datos federales, además, se actualizan con un retraso considerable respecto a los reportes estatales, por lo que la cifra real de afectados podría ser mayor.
La Dra. Natasha Bagdasarian, directora médica ejecutiva de Michigan, reconoció ante AP que “hay claramente un brote vinculado ocurriendo ahora mismo”, aunque advirtió que la agresividad del estado en investigar y reportar casos puede ser “parte de la razón por la que esto parece un problema de Michigan”.
Por qué es tan difícil identificar la fuente
Muchas pruebas de intoxicación alimentaria no están diseñadas para detectar Cyclospora, lo que genera un alto subregistro. A eso se suma que el parásito no puede cultivarse en laboratorio, lo que impide obtener evidencia directa de los alimentos contaminados.
Identificar el ingrediente común entre los enfermos también es complejo: a veces se trata de un producto —albahaca o cilantro— presente en múltiples recetas, distribuido simultáneamente a supermercados y restaurantes. “En este momento, no se ha identificado ningún productor, proveedor o tipo de producto específico como fuente”, confirmó el 7 de julio Laina Stebbins, portavoz del MDHHS.
Dianna Blau, jefa interina de la rama de enfermedades parasitarias del CDC, descartó que el patógeno haya mutado: “No hay evidencia de que haya evolucionado para ser más infeccioso”.
Qué recomiendan los expertos
Las autoridades sanitarias de Michigan y el CDC ofrecen medidas concretas para reducir el riesgo de infección:
- Comprar lechuga entera en lugar de bolsas de ensalada prelavada o mezclas; retirar las dos o tres hojas externas y lavar el resto bajo agua corriente.
- Lavar todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de comerlas, cortarlas o cocinarlas.
- Fregar frutas y verduras firmes —melones, pepinos— con un cepillo limpio para productos.
- Cocinar las verduras cuando sea posible.
- Refrigerar los productos cortados, pelados o cocidos a la brevedad.
- Lavarse las manos con agua y jabón antes y después de preparar alimentos.
El CDC advierte que el parásito puede adherirse con fuerza a algunos alimentos, por lo que el lavado reduce el riesgo pero no lo elimina por completo.
Jennifer Bonsky, directora de la División de Alimentos para Humanos del MDARD, subrayó que “en estos momentos, es aún más importante seguir todas las pautas esenciales de preparación de alimentos”.
Cualquier persona con diarrea que no ceda por sí sola en pocos días debe consultar a un médico y mencionar la posibilidad de cyclosporiasis, para que se realicen las pruebas específicas.
Las autoridades sanitarias investigan a contrarreloj este masivo episodio epidemiológico. Mientras el parásito intestinal avanza por la zona y las hospitalizaciones van en aumento, crecen las dudas sobre qué medidas tomar: qué recomiendan los expertos
