Poco después de la eliminación de la Selección de México del Mundial de la FIFA 2026 ante Inglaterra por 2-3, la Federación Mexicana de Fútbol anunció la despedida del que fue en tres etapas diferentes y tres Mundiales (2002, 2010 y 2026) su seleccionador, Javier Aguirre, y la asunción del cargo de Rafael Márquez para iniciar el proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030.
Sin embargo, su continuidad no estaría garantizada, ya que la FMF habría establecido una serie de metas que Márquez deberá cumplir durante el nuevo ciclo.
De acuerdo con información de JuanFutbol, el ex capitán del Tricolor tendrá evaluaciones constantes y su permanencia dependerá de los resultados deportivos y del desarrollo del proyecto que comenzó junto a Javier Aguirre.
Entre las principales metas que deberá alcanzar destacan mantener el crecimiento competitivo de la Selección, consolidar a la nueva generación de futbolistas mexicanos y obtener resultados positivos en los torneos oficiales que disputará el combinado nacional cuando se reanuden las Fechas FIFA entre septiembre y octubre de 2026:
"Entre los objetivos establecidos no solo estaría conquistar las ediciones de la Copa Oro que disputará durante su gestión, sino también levantar el título de la Concacaf Nations League. A ello se suman las respectivas eliminatorias mundialistas que tenga por delante", informó el medio.
En este sentido, a Márquez le queda muy poco margen de error y tiene un periodo acotado: sus primeros dos años. Este lapso habría sido establecido por los dirigentes del Tri como una etapa clave para evaluar su desempeño en el cargo.
Márquez asume el cargo tras haber formado parte del cuerpo técnico de Javier Aguirre durante el proceso hacia el Mundial de 2026, etapa en la que México recuperó protagonismo internacional y alcanzó los octavos de final de la Copa del Mundo.
Ahora, el histórico defensa tendrá la responsabilidad de liderar una nueva etapa del Tricolor, con la misión de consolidar una selección competitiva y llegar en las mejores condiciones posibles a la justa mundialista de 2030. Aunque cuenta con el respaldo de la Federación para iniciar el proyecto, los resultados marcarán el rumbo de su continuidad.
