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Sismo de magnitud 5.2 sacude el Pacífico de Costa Rica y genera más de 20 réplicas
Un sismo de magnitud 5,2 se registró este martes 7 de julio de 2026 frente a la entrada del golfo de Nicoya, en la región del Pacífico noroeste de Costa Rica, según confirmó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la Universidad Nacional (Ovsicori-UNA). El evento, que ocurrió a las 12:11 del mediodía, tuvo una profundidad de 22 kilómetros y fue percibido en varias provincias del país.
El Ovsicori-UNA informó que el epicentro se localizó 28 kilómetros al suroeste de Jacó, en una zona donde la placa del Coco interactúa con la placa del Caribe, fenómeno asociado al proceso de subducción en el Pacífico costarricense. De acuerdo con el director del Observatorio, Esteban Chaves, la actividad sísmica es consistente con la dinámica tectónica habitual de la región.
“A las 12:11 del mediodía de hoy, 7 de julio de 2026, un temblor con magnitud de 5,2 ocurrió en la región del Pacífico noroeste costarricense, principalmente frente a la entrada del golfo de Nicoya”, detalló Chaves. El especialista explicó que el sismo se originó por el roce entre las placas tectónicas y que, hasta la 1:40 de la tarde, se habían contabilizado veintiún réplicas de baja magnitud, todas por debajo de 2,5. “Estas réplicas son absolutamente normales por el proceso de liberación de energía y rompimiento de asperezas pequeñas que no rompieron durante el temblor principal”, agregó.
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La actividad sísmica fue percibida por habitantes de distintas regiones del país, quienes reportaron sensaciones que variaron entre leve y fuerte, así como diferencias en la duración del movimiento. En redes sociales, la ciudadanía compartió su experiencia y destacó la utilidad de las aplicaciones móviles de alerta temprana, que brindaron notificaciones antes del evento en algunos casos.
La ocurrencia de movimientos telúricos de esta naturaleza es común en Costa Rica, un país ubicado en una de las zonas sísmicas más activas de Centroamérica. La interacción entre la placa del Coco y la placa del Caribe, junto con la actividad volcánica, genera terremotos frecuentes de diversas magnitudes a lo largo del año. El Ovsicori-UNA y la Red Sismológica Nacional han reportado históricamente miles de sismos anuales, muchos de ellos imperceptibles para la población, aunque algunos alcanzan intensidades que generan alarma o daños.
De acuerdo con especialistas del Ovsicori-UNA, la región del Pacífico costarricense se encuentra en una franja de intensa actividad tectónica debido a la subducción de la placa del Coco bajo la placa Caribe. Este fenómeno provoca la acumulación y liberación constante de energía en forma de sismos de diferentes magnitudes. La zona del golfo de Nicoya, epicentro del sismo de este martes, ha sido históricamente un punto sensible donde suelen concentrarse los movimientos telúricos más notorios.
Los eventos sísmicos en Costa Rica forman parte de la cotidianidad nacional. Según datos oficiales, el país experimenta en promedio más de 3,000 temblores al año, aunque la gran mayoría no es percibida por la población. Solo una pequeña fracción presenta magnitudes superiores a 4,0 y se sienten en distintas áreas del territorio. La infraestructura y la educación pública en materia de prevención han evolucionado para responder a la constante amenaza sísmica, promoviendo medidas de seguridad y protocolos de evacuación en centros educativos, hospitales y edificios públicos.
Durante el sismo de este 7 de julio, las autoridades no reportaron daños materiales ni víctimas. Sin embargo, la experiencia colectiva mostró que la población mantiene altos niveles de alerta y utiliza herramientas tecnológicas de aviso temprano. Las aplicaciones móviles de alerta sísmica, que se han popularizado en los últimos años, emitieron notificaciones segundos antes del movimiento principal, permitiendo a algunas personas ubicarse en lugares seguros.
El Ovsicori-UNA subrayó que continuará con el monitoreo de la actividad sismotectónica tanto en la zona afectada como en el resto del país. “Vamos a seguir monitoreando la actividad sismotectónica en esta parte del país, así como en el resto de Costa Rica, y les vamos a mantener informadas e informados”, aseguró Esteban Chaves.
El evento de este martes se considera parte de la actividad sísmica regular que caracteriza a la región del Pacífico costarricense, donde la interacción entre placas genera movimientos frecuentes de diversa magnitud. El Ovsicori-UNA reiteró la importancia de mantener la calma y seguir las recomendaciones oficiales ante este tipo de fenómenos naturales. Las autoridades insisten en que la preparación ciudadana y la información oportuna son clave para reducir riesgos y responder adecuadamente frente a futuros sismos.
Un sismo de magnitud 5,2 se registró este martes 7 de julio de 2026 frente a la entrada del golfo de Nicoya, en la región del Pacífico noroeste de Costa Rica, según confirmó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la Universidad Nacional (Ovsicori-UNA). El evento, que ocurrió a las 12:11 del mediodía, tuvo una profundidad de 22 kilómetros y fue percibido en Internacionales, Costa Rica, Ovsicori-UNA
