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La Armada española y la Marina estadounidense, la alianza internacional que sobrevive al choque Trump-Sánchez

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La labor de la flota española fue imprescindible para la independencia de los Estados Unidos y 250 años después los lazos continúan Leer La labor de la flota española fue imprescindible para la independencia de los Estados Unidos y 250 años después los lazos continúan Leer   

La Armada española provocó el mayor desastre naval de Gran Bretaña en 1780: capturaron 55 buques que se dirigían a Estados Unidos para nutrir las tropas británicas que combatían contra las que luego serían las Trece Colonias origen del país. Este 4 de julio, Estados Unidos celebra los 250 años de una independencia que hubiera sido imposible sin el apoyo de España. Es algo que se recuerda en el país, y que, especialmente en este aniversario tan redondo, ha impulsado a los marinos españoles a unirse en la celebración, invitados por la administración de Donald Trump como gran demostración de que más allá del ruido político, a nivel castrense las relaciones fluyen.

Una relación que es de reciprocidad y fluida también en España. Según explica una fuente a este diario «como tienen sistemas tecnológicos embarcados similares, cada vez que un barco de la US Navy llega a aguas españolas, se le puede atender y ayudar con facilidad». Unas relaciones que en territorio nacional se materializan en la base naval de Rota, donde este año llegará el sexto destructor. Pero también a nivel internacional, pues «el año que viene se va a alcanzar un nivel máximo de intercambios y operaciones conjuntas entre los dos ejércitos», según informan a este diario.

En Estados Unidos, la presencia de la Armada se materializa en ambas costas del país, donde hay barcos nacionales desplegados y las operaciones conjuntas se refuerzan. En la Costa Este, cinco barcos, a través del Grupo de Combate Expedicionario Despliegue Atlántico 26, han completado con éxito su participación en el ejercicio multinacional FLEETEX-250.

El Grupo de Combate acudió a esta cita con sus principales activos: el buque de proyección estratégica Juan Carlos I, el buque de asalto anfibio Castilla, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía, y el buque de aprovisionamiento de combate Patiño. El despliegue se completó con una Agrupación Reforzada de Desembarco del Tercio de Armada, vehículos tácticos y embarcaciones anfibias.

El adiestramiento estuvo liderado por la Segunda Flota de la Marina de los Estados Unidos (US Navy), estructurando el despliegue en siete agrupaciones navales de combate. España alcanzó en la cita un destacado hito internacional al ser el único país aliado en asumir el mando directo de una de estas agrupaciones con la participación de más de 3.000 militares pertenecientes a 14 naciones distintas.

«La participación en el FLEETEX reafirma el compromiso de España con la seguridad marítima global y la defensa colectiva aliada. De igual manera, consolida la capacidad de la Armada para generar, desplegar y mantener una fuerza expedicionaria de primer nivel, plenamente preparada para operar con eficacia y liderazgo en cualquier escenario estratégico del mundo», explicaron desde el Estado Mayor de la Defensa.

La presencia del grupo expedicionario en la cita estos días no es casual. Durante toda esta semana, los barcos están en Nueva York para participar de los actos del 250 aniversario, a los que también se suma el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro. Si bien el día grande será mañana, 4 de julio, con una jornada en la que los barcos españoles participarán en una revista naval y el buque-escuela de la Armada Juan Sebastián de Elcano, las celebraciones se alargarán hasta el día 9.

«La celebración del 250 aniversario de la Marina de los Estados Unidos tiene un fuerte componente internacional bajo el lema For Navy and Nation! y se centra en destacar a la US Navy como garante de la libertad y prosperidad durante 250 años», explican fuentes a este diario.

Mientras cinco barcos de la Armada hacen labores de diplomacia en la Costa Este, al otro lado de América, en aguas de Hawai, la fragata Álvaro de Bazán participará en las celebraciones en la base de Pearl Harbor, donde por primera vez se enrola en unas maniobras clave, invitado por Estados Unidos. Unos intercambios militares sostenidos en el tiempo que sobreviven al ruido político y a las críticas de la administración Trump, intensificadas cuando queda una semana para la cumbre de la OTAN en Ankara.

 

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