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Central Park roza los 38 grados y empuja a Nueva York a declarar la emergencia por calor

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El Servicio Meteorológico Nacional mantuvo advertencias por calor para Nueva York, Long Island y el Valle Bajo del Hudson, con riesgo de 38 °C durante varios días (REUTERS/Jordan Tovin)

El calor extremo en Central Park se convirtió en el epicentro de una ola que azota el noreste de Estados Unidos, con una temperatura prevista de 38 °C (100 °F).

Esa cifra igualaría el récord absoluto para esa fecha, fijado en 1966, y refleja la magnitud del fenómeno que presionó a la ciudad de Nueva York y a toda la región circundante.

En este episodio, la sensación térmica en Central Park y sus alrededores podría alcanzar valores entre 40,5 °C y 46,1 °C (105 °F y 115 °F) por la alta humedad, según el Servicio Meteorológico Nacional. Esta combinación incrementó los riesgos para la salud, en especial entre quienes debieron permanecer al aire libre.

Las autoridades declararon la emergencia por calor en la ciudad, y el alcalde Zohran Mamdani instó a los residentes a limitar las actividades en exteriores, sobre todo durante las horas centrales del día.

Los quioscos LINK NYC orientaron a los neoyorquinos hacia centros de enfriamiento cercanos, mientras continuaron los llamados a evitar la exposición prolongada en espacios abiertos como Central Park.

La sensación térmica en Central Park podía llegar a 46,1 °C por la alta humedad, según el Servicio Meteorológico Nacional (AP Foto/Adam Gray, Archivo)

Efectos en la ciudad y advertencias vigentes

La ola de calor no solo representó un desafío para quienes visitaron el corazón verde de Manhattan.

Las temperaturas elevadas redujeron la capacidad del parque de funcionar como refugio climático: la humedad y la falta de alivio nocturno, con mínimas de hasta 26,7 °C (80 °F) en zonas próximas, complicaron la recuperación del organismo durante la noche.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias para la ciudad de Nueva York, el Valle Bajo del Hudson y Long Island, y señaló que la vigilancia se mantendría al menos hasta el viernes.

Según el pronóstico de AccuWeather, el riesgo de alcanzar 38 °C en Central Park persistió durante varios días, con ese espacio como uno de los puntos de referencia del episodio.

Para responder a estas condiciones, la gobernadora Kathy Hochul informó que el estado reforzó la coordinación con centros de enfriamiento y supervisó de cerca el sistema eléctrico para evitar cortes, ante el aumento de la demanda por aire acondicionado en los alrededores de Central Park y en toda la ciudad.

El calor extremo en Central Park llevó la temperatura prevista a 38 °C y puso a Nueva York en el centro de la ola que afectó al noreste de Estados Unidos

Presión sobre energía y transporte en el noreste

El calor récord en Central Park se insertó en una ola que afectó a la red eléctrica y al transporte. PJM Interconnection, el mayor operador del país, proyectó un consumo superior a los 166 gigavatios, lo que activó medidas de emergencia para evitar interrupciones masivas.

El operador ISO New England pidió a los usuarios reducir el consumo durante las horas pico, mientras que Con Edison solicitó colaboración ciudadana para preservar el suministro.

Las temperaturas extremas también alteraron la vida diaria: pueden deformar carreteras, expandir rieles ferroviarios y dificultar el funcionamiento normal de los servicios de transporte.

Delta Air Lines suspendió los cargos por cambios de vuelo en el aeropuerto LaGuardia, y Amtrak advirtió sobre posibles retrasos ferroviarios, con impacto en quienes buscaron alternativas para desplazarse durante la ola de calor.

Un episodio regional con múltiples récords en riesgo

El récord previsto en Central Park no fue un hecho aislado. Ciudades como Washington y Trenton también enfrentaron máximas elevadas, mientras que en Maine la localidad de Caribou podría romper una marca vigente desde 1914.

Nueva York declaró la emergencia por calor y Zohran Mamdani pidió limitar las actividades al aire libre durante las horas centrales del día (REUTERS/Eduardo Munoz)

La presión se extendió a la infraestructura energética, con subas en el precio de la electricidad de hasta 244% en Nueva Inglaterra y picos superiores a USD 1.500 por megavatio-hora en la red PJM.

La ola alcanzó tal magnitud que más de 142,7 millones de personas quedaron bajo advertencias de calor extremo y se previó que hasta 411 récords diarios estuvieran en juego en la mitad oriental del país hasta el feriado del 4 de julio.

En síntesis, el calor en Central Park funcionó como una referencia visible de una crisis más amplia que puso a prueba tanto la salud de la población como la infraestructura de una de las regiones más densamente pobladas de Estados Unidos.

Las autoridades sostuvieron la vigilancia y la respuesta coordinada, mientras se esperaba que el sistema de alta presión, causante del domo de calor, comience a debilitarse hacia la próxima semana y permita una recuperación progresiva de la ciudad y su parque más conocido.

 El pronóstico apunta a igualar una marca de 1966 y la sensación térmica podría superar los 40 grados por la humedad, con llamados oficiales a reducir la exposición en exteriores y vigilancia en Long Island y el Hudson     

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