Connect with us

Mundo

Kaja Kallas y Ursula von der Leyen fracturan la acción exterior de la UE: "La relación nunca ha sido demasiado buena"

Published

on

La falta de consenso entre los 27 Estados miembros y la pugna por el poder entre las principales líderes de la Comisión Europea paralizan la voz e intervención diplomática ante un entorno global en crisis Leer La falta de consenso entre los 27 Estados miembros y la pugna por el poder entre las principales líderes de la Comisión Europea paralizan la voz e intervención diplomática ante un entorno global en crisis Leer   

La Unión Europea sufre fuertes tensiones en un momento clave para el mundo. Con la crisis del orden internacional, la lucha por el liderazgo de otras potencias y el desplazamiento del peso geopolítico hacia el Indopacífico, los 27 Estados miembros buscan una voz internacional que dentro de las instituciones parece estar en crisis. Es el Servicio de Acción Exterior (SEAE) el responsable de fijar una postura de las cuestiones internacionales, pero la falta de voluntad política entre los Estados para llegar a grandes acuerdos, sumado al cuestionado liderazgo de su alta representante, Kaja Kallas, ha sumido a este servicio en un momento de incertidumbre, con su influencia cuestionadas dentro y fuera de las instituciones.

"Es cierto que la relación nunca ha sido demasiado buena entre Kaja Kallas y Ursula von der Leyen, porque Kallas es muy directa, algo que encanta a la prensa, pero no a la diplomacia", aseguran fuentes consultadas. La complicada relación entre la presidenta de la Comisión y la Alta Representante es algo de lo que se lleva hablando desde hace mucho tiempo en los pasillos de las instituciones y, también, en los bares de la burbuja comunitaria.

Pero los rumores muy bien fundados han dejado paso en las últimas semanas a afirmaciones e incluso a informaciones en las que también se apunta al complicado momento del Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE. Algunos países, en el marco de la negociación del próximo presupuesto comunitario, quieren recortar la partida de 1.000 millones anuales que tiene el organismo y destinarlo a otros ámbitos o, incluso, que sean parte del ajuste que los halcones del norte quieren imponer. Y otros como Francia y Alemania apuestan directamente por reducir sus competencias y dárselas a los países y a la Comisión Europea. Esto es, a la presidenta, que es algo que sería muy de su gusto. Tanto, que mucho consideran que ella misma podría estar detrás de la iniciativa.

Los problemas se arrastran desde hace meses, y el principal motivo sería la distinta personalidad de ambas políticas, una de origen alemán y otra, de Estonia. El 1 de diciembre de 2024, la mandataria estonia, que había sido primera ministra de su país, fue nombrada Alta Representante en lugar de Josep Borrell. Su perfil, alguien de los Bálticos que entra al choque directo contra Vladimir Putin y no contempla la negociación con el autócrata ruso, parecía en continuidad al de su antecesor, el español Josep Borrell. Sin embargo, su forma de entender la diplomacia no ha conseguido grandes consensos, como pasó con el conflicto entre Israel y Palestina o el problema del bloqueo del Estrecho de Ormuz.

"La Acción Exterior cojea por falta de consenso político", explican la citadas fuentes, "porque el mando es muy complicado y los 27 no hablan al unísono", continúa, incidiendo en que hay "falta de consenso entre los Estados, no en Bruselas". La misma persona consultada asegura que en el servicio de Acción Exterior "tenía que haber un debate de futuro, pero todo se ha acelerado", lamenta. Entre los problemas subraya especialmente esa falta de autoridad de Kallas: "Parece que no tenga mando en plaza, pero para determinados temas, a veces necesitas que los Estados miembros acepten tu autoridad".Pese a este panorama, resta gravedad a la situación, recordando que hay elementos como el instrumento de coerción de la UE que aún no se ha aplicado.

Aunque otra persona califica esto como "el típico problema interno de Bruselas", sí reconocen que la hiperactividad de Von der Leyen, y su "afán por ocuparse de todos los dossieres" desespera dentro y fuera de las instituciones. La alta funcionaria alemana, a la que tampoco pocos acusan de querer tener un excesivo protagonismo en casi cualquier área, también está desempeñando un papel creciente en la política exterior. Y eso no sólo no ha gustado a Kallas, sino que además la postura de Von der Leyen ha chocado en ocasiones con la que ha mantenido la Alta Representante. Si el papel de la UE en el ámbito exterior ya es complicado, esa doble vertiente no es precisamente positiva. "Los Estados miembros están hasta las narices porque se mete en temas que los Estados creen que son suyos, de política Exterior y de otros muchos temas", zanja sincera esta persona.

En esa ecuación hay dos cosas que no ayudan. La primera, la falta de legitimidad que algunos actores otorgan a Kallas, que venía de liderar un país con 1,3 millones de habitantes, el tercer país menos poblado de los 27. "Es el equivalente a una alcaldesa en muchas ciudades europeas", resumen fuentes diplomáticas de dos países distintos, uno mediterráneo y otro de centroeuropa, consultados por este diario. Eso provoca que muchos resten legitimidad a su papel, sumado a su rechazo total a cualquier aproximación a Rusia por la desconfianza que en los Bálticos suscita.

El último problema de esta crisis de influencia internacional, y es la tercera vía, es el presidente del Consejo, Antonio Costa. El portugués también quiere tener un papel relevante en este ámbito. Prueba de ello es que desde su gabinete se mantuvo un breve contacto con el Kremlin hace unas semanas. Y eso no sólo no gustó a algunos países, que rechazan la posibilidad de tender cualquier puente con Rusia, sino que también va en contra de lo que defiende Kallas. La ex primera ministra de Estonia desconfía totalmente de Vladimir Putin y la mera posibilidad de mantener cualquier tipo de conversación con él le escama la piel. Una de las razones por las que Von der Leyen la eligió para un puesto tan relevante era precisamente su rechazo y resistencia ante Moscú, pero esto se le podría volver en contra si finalmente prospera la vía de las negociaciones.

La descoordinación ya afecta a nivel funcionarial. El pasado enero, Von der Leyen sorprendió anunciando que la UE iba a elaborar una nueva Estrategia Europea de Seguridad, un anuncio desconcertante, pues tampoco tienen poder ejecutivo para aplicar sobre los países esa estrategia. Una declaración motivada por la Estrategia de Seguridad de Estados Unidos y un anuncio antes de que los equipos se pusieran a trabajar. En marzo, la alta representante afirmó que el documento abordaría la seguridad de forma amplia. "Es muy difícil en el momento actual plasmar en dos folios los desafíos UE, e indudablemente el anuncio anticipado no ayudó", resumen las fuentes.

Año y medio después de su nombramiento como jefa de la diplomacia europea, Kallas no encuentra el punto de colaboración para acordar consensos entre los 27 y que la voz de Europa suene más fuerte en el mundo.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *