Espectáculo
Alergias alimentarias al maní o al cacahuete
Se nos enseñó que la mantequilla de maní y otros “alimentos muy alergénicos” no debían introducirse en la dieta de los niños muy tempranamente, para evitar las alergias alimentarias.
Hoy sabemos que la introducción temprana de la proteína del maní reduce la prevalencia de la alergia a este producto hasta en un 86 % y que su eficacia disminuye a medida que se retrasa su introducción en la alimentación del niño.
Alergias en lactantes
La prevención adecuada implica la ingesta aproximada de 2 gramos de proteína de maní semanalmente para lactantes de bajo riesgo y de 4 a 6 gramos cada semana en los lactantes de alto riesgo.
La alergia al maní es una reacción mediada por la inmunoglobulina E y es una de las alergias alimentarias más comunes cuya prevalencia ha aumentado considerablemente.

A diferencia de otras alergias, como la alergia al huevo y a la leche, la alergia al maní, tiene una mayor persistencia y solo el 20 % y el 30 % de los casos se resuelve de manera espontánea cuando el niño crece y se acerca a los 10 años de edad.
- A los bebés con alto riesgo de alergia al maní se recomienda introducir este alimento entre los 4 y 6 meses de edad.
- Cada mes de retraso en la introducción del maní aumenta el riesgo de alergia severa especialmente en aquellos bebés que manifiestan tempranamente dermatitis atópica grave o no son de raza blanca.
Los datos integrados de EAT (Enquiring About Allergy) y LEAP (Learning Early About Peanut Allergy) confirman que, en una población infantil de menor riesgo, la introducción temprana de alérgenos sigue siendo protectora en todos los subgrupos, incluyendo a los lactantes sin dermatitis atópica y de diferentes razas.
La alergia al maní es una enfermedad difícil, como lo demuestran los distintos tratamientos usados: inmunoterapia oral, terapia sublingual y algunos anticuerpos monoclonales.
Su cura sigue siendo un reto, incluso para las terapias combinadas más avanzadas.
Pero, aun así, las sociedades médicas especializadas de los EE. UU. y la Academia Europea de Alergia e Inmunología establecen que el maní o cacahuete debe introducirse a la alimentación del niño entre los 4 y 6 meses de edad, como la mejor conducta para obtener buenos resultados a largo plazo, y debe incluir las alergias a otros alimentos.
En todo caso la ayuda y guía de un nutricionista y/o alergista infantil es una buena recomendación.
REFERENCIA: New England Journal of Medicine. DOI: 10.1056/NEJMcp 2314424. June 24, 2026.
Se nos enseñó que la mantequilla de maní y otros “alimentos muy alergénicos” no debían introducirse en la dieta de los niños muy tempranamente, para evitar las alergias alimentarias.Hoy sabemos que la introducción temprana de la proteína del maní reduce la prevalencia de la alergia a este producto hasta en un 86 % y que su eficacia disminuye a medida que se retrasa su introducción en la alimentación del niño.Alergias en lactantesLa prevención adecuada implica la ingesta aproximada de 2 gramos de proteína de maní semanalmente para lactantes de bajo riesgo y de 4 a 6 gramos cada semana en los lactantes de alto riesgo.La alergia al maní es una reacción mediada por la inmunoglobulina E y es una de las alergias alimentarias más comunes cuya prevalencia ha aumentado considerablemente.https://resources.diariolibre.com/images/2026/06/30/shutterstock2747598439-9a2816e1.jpgA diferencia de otras alergias, como la alergia al huevo y a la leche, la alergia al maní, tiene una mayor persistencia y solo el 20 % y el 30 % de los casos se resuelve de manera espontánea cuando el niño crece y se acerca a los 10 años de edad. A los bebés con alto riesgo de alergia al maní se recomienda introducir este alimento entre los 4 y 6 meses de edad. Cada mes de retraso en la introducción del maní aumenta el riesgo de alergia severa especialmente en aquellos bebés que manifiestan tempranamente dermatitis atópica grave o no son de raza blanca.Los datos integrados de EAT (Enquiring About Allergy) y LEAP (Learning Early About Peanut Allergy) confirman que, en una población infantil de menor riesgo, la introducción temprana de alérgenos sigue siendo protectora en todos los subgrupos, incluyendo a los lactantes sin dermatitis atópica y de diferentes razas. La alergia al maní es una enfermedad difícil, como lo demuestran los distintos tratamientos usados: inmunoterapia oral, terapia sublingual y algunos anticuerpos monoclonales. Su cura sigue siendo un reto, incluso para las terapias combinadas más avanzadas. Pero, aun así, las sociedades médicas especializadas de los EE. UU. y la Academia Europea de Alergia e Inmunología establecen que el maní o cacahuete debe introducirse a la alimentación del niño entre los 4 y 6 meses de edad, como la mejor conducta para obtener buenos resultados a largo plazo, y debe incluir las alergias a otros alimentos. En todo caso la ayuda y guía de un nutricionista y/o alergista infantil es una buena recomendación. REFERENCIA: New England Journal of Medicine. DOI: 10.1056/NEJMcp 2314424. June 24, 2026. Leer más La dependencia tecnológica: el nuevo desafío en la formación médica El sueño y sus repercusiones en la salud infantil El mercurio en las vacunas Revista, columnistas, Marcos Díaz Guillén, Santo Domingo, prevención, Alergias, nutrición infantil, alergias alimentarias, Maní, Introducción temprana
