EEUU
Trump ordenó investigar a las petroleras porque no baja el precio del galón pese al descenso del costo en los mercados globales
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el miércoles que ordenó al Departamento de Justicia iniciar una investigación inmediata a las principales compañías petroleras, a las que acusó de “especular con los precios” debido a que los costos de la gasolina en las estaciones de servicio no reflejan la fuerte caída en los mercados globales de crudo.
La directiva, emitida a través de sus redes sociales antes de una esperada reunión a puertas cerradas con republicanos del Congreso y de un masivo mitin político en el National Mall, representa un agresivo intento de la Casa Blanca por forzar la baja de los costos de la energía, en momentos en que los votantes siguen fuertemente preocupados por la inflación y el costo de vida.
“Las grandes compañías petroleras no están bajando sus precios en el surtidor en consonancia con los precios drásticamente más bajos que pagan por el petróleo”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. “¡Esos precios están cayendo como una roca! En otras palabras, los clientes están siendo ‘estafados’. He ordenado al Departamento de Justicia que comience a investigar esto de inmediato”.
Trump añadió una advertencia directa al sector energético: “¡Más vale que los precios de la gasolina empiecen a bajar mucho más rápido de lo que estoy viendo!”.
Según la asociación automovilística AAA, los precios en los surtidores promedian actualmente 3,93 dólares por galón a nivel nacional. Aunque los costos de la gasolina han disminuido paulatinamente durante el último mes, la baja se mantiene rezagada frente al rápido desplome del mercado de crudo. Los precios globales del petróleo cedieron de forma significativa tras un reciente acuerdo diplomático interino con Irán, el cual ha permitido a los buques cisterna reanudar el tránsito a través del vital Estrecho de Ormuz bajo un tenso alto el fuego.
Un giro hacia el bolsillo del consumidor
La amenaza de una investigación federal por monopolio y especulación permite a Trump reenfocar el debate hacia los problemas cotidianos de la economía doméstica justo cuando inician las celebraciones por el 250 aniversario de la nación.
Más tarde el miércoles, el presidente encabezará una concentración masiva en el National Mall, que ha prometido será “el mitin más grande de la historia”, con sobrevuelos de bombarderos sigilosos y bandas militares. Analistas consideran el evento como un esfuerzo por convencer a un electorado ansioso de que la impopular guerra con Irán ha quedado atrás y de que sus políticas económicas están aliviando directamente los bolsillos de los consumidores estadounidenses.
El Departamento de Justicia no emitió comentarios inmediatos sobre el alcance o los plazos de la investigación ordenada al sector petrolero. Las revisiones federales estándar sobre la fijación de precios de la energía suelen requerir meses de recopilación de datos para determinar si el retraso en el mercado minorista responde a una colusión ilegal o a la dinámica habitual del comercio, pero el mandato público de Trump señala que la Casa Blanca espera concesiones inmediatas por parte de los ejecutivos petroleros.
Tensiones en el Capitolio
La sorpresiva orden al Departamento de Justicia coincide con un momento de abierta fricción política entre la Casa Blanca y los legisladores. Trump tiene previsto acudir al Capitolio el miércoles para asistir a un almuerzo privado con senadores republicanos —su primera reunión de este tipo en más de un año—, donde enfrentará a un bloque cada vez más exasperado por sus constantes cambios en las exigencias legislativas.
Los senadores del partido oficialista han mostrado frustración ante los intentos de Trump por desviar la agenda legislativa. En los últimos meses, el mandatario ha presionado fuertemente para que aprueben la ley SAVE America Act, una polémica medida que introduce estrictos requisitos federales de identificación y prueba de ciudadanía para votar, a pesar de que el proyecto no cuenta con los votos necesarios para avanzar en el Senado.
Para aumentar la tensión, Trump canceló abruptamente la firma de un importante proyecto de ley bipartidista sobre vivienda que estaba programada para el miércoles. El mandatario utilizó la suspensión para presionar a los legisladores a eliminar la regla del filibusterismo (filibuster) y poder aprobar su paquete de seguridad electoral. Trump minimizó la ley de vivienda —diseñada para frenar a los inversores corporativos y expandir la construcción local— al calificarla de “menor importancia” en comparación con problemas económicos más amplios como las altas tasas de interés hipotecario, que promedian el 6,5% desde el inicio de la guerra con Irán.
Los legisladores también cuestionan en privado la estrategia de la administración a largo plazo en política exterior. Si bien el acuerdo interino con Irán logró abaratar la energía, un ataque aéreo israelí en el Líbano este mismo miércoles puso a prueba la estabilidad del cese al fuego, amenazando con arrastrar nuevamente a las fuerzas estadounidenses a las hostilidades regionales.
El mandatario exigió a las compañías que la tendencia mundial se refleje en los surtidores después que el barril del crudo perdiera valor por el pacto con Irán. La medida coincide con un fuerte choque político con los senadores republicanos por la agenda legislativa
