EEUU
La decisión de Shopify que puede cambiar el negocio de los vapes ilegales en Estados Unidos
El anuncio de Shopify Inc. de eliminar todos los vapes de su plataforma llegó tras meses de presión de un grupo de fiscales generales estadounidenses, preocupados por el crecimiento de los cigarrillos electrónicos ilegales en Internet.
La medida, que podría implementarse esta semana, según dos fuentes cercanas a la empresa, representó el mayor avance hasta ahora para los funcionarios estatales que buscan frenar la proliferación de estos productos.
Shopify, con sede en Ottawa, facilita la operación de millones de comercios en línea en todo el mundo. Desde 2023, la compañía sostuvo diálogos con una coalición bipartidista de 25 fiscales generales, que exigían acciones más contundentes ante la venta de vapes sin licencia o que violan otras normativas en Estados Unidos.
El mercado ilegal de vapes en Estados Unidos se estimó en USD 9 mil millones, de acuerdo con la información de British American Tobacco (BAT).
La expansión de estos productos, en su mayoría fabricados en China, perjudicó a empresas legalmente establecidas y preocupó a las autoridades por los riesgos para la salud pública.

La decisión de Shopify afectará tanto a vapes con autorización de la FDA como a aquellos que carecen de ella, según las fuentes consultadas.
Aunque la mayor parte de las ventas autorizadas se realiza en tiendas físicas, el comercio digital es clave para los productos ilegales, por lo que la medida podría desincentivar a vendedores y dificultar la distribución de vapes no regulados.
El portavoz de Shopify señaló: “Siempre prohibimos actividades ilegales y actuamos cuando detectamos infracciones a nuestras políticas”.
La empresa afirmó que sus decisiones de cumplimiento consideran marcos legales internacionales y no se basan exclusivamente en la presión de un solo grupo. Además, aclaró que ajustan su enfoque cuando hay cambios en la legislación.
Consecuencias para el mercado de cigarrillos electrónicos
El bloqueo de los vapes en Shopify podría alterar la dinámica del comercio electrónico, sobre todo para quienes dependen de las ventas en línea de productos no autorizados. Según una fuente vinculada al proceso, esta medida podría generar un “efecto disuasorio” entre los vendedores.
En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) solo aprobó 45 productos de cigarrillo electrónico, en su mayoría con sabor a tabaco. Las grandes tabacaleras, como BAT, consideran que este enfoque limitó el mercado legal y favoreció la oferta irregular.
Por el momento, Shopify no aclaró si la restricción se aplicará a otros países. Las regulaciones varían: India prohíbe la venta de vapes y en Australia solo pueden obtenerse en farmacias. En Estados Unidos, la decisión de Shopify será general, sin importar la autorización de la FDA.
Reacción de los sistemas de pago y el rol de Mastercard
El combate a los vapes ilegales también involucra a las compañías de tarjetas de crédito. Mastercard notificó a sus socios en mayo que la venta de productos sin licencia contraviene sus normas.
Estos socios, conocidos mayormente como adquirentes, funcionan como intermediarios en las transacciones con tarjeta.
Mastercard advirtió que investigará a los comercios y a los adquirentes que faciliten ventas no reguladas, con la posibilidad de imponer sanciones si no cumplen los estándares.
La carta enviada por los fiscales generales en abril instó a Mastercard y otras redes a reforzar los controles para impedir operaciones ilegales.
La compañía recomendó a los adquirentes implementar revisiones y controles sobre los inventarios de productos y el monitoreo de transacciones. “Tenemos tolerancia cero con la actividad ilegal en nuestra red”, expresó Mastercard en el aviso a todos sus socios.
El impacto inmediato recaerá sobre los vendedores en línea, mientras los sistemas de pago endurecen su vigilancia para evitar el uso de sus redes en actividades ilícitas.
Tras meses de presión de 25 fiscales generales, la empresa prepara una prohibición amplia en su sistema de tiendas, incluso para dispositivos autorizados por la FDA, en un circuito irregular estimado en 9.000 millones
