EEUU
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, partió rumbo a Suiza para encabezar las negociaciones de paz con Irán

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, partió este sábado desde Washington hacia Suiza en un vuelo que marcará el inicio de una nueva etapa de negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán, con el objetivo de alcanzar avances en materia nuclear y buscar un alto el fuego en el conflicto de Líbano.
La delegación estadounidense, encabezada por Vance, se sumará en el complejo de Bürgenstock al enviado especial Steve Witkoff y al asesor presidencial Jared Kushner, quienes ya permanecen en territorio suizo para ultimar detalles técnicos de las conversaciones.
En paralelo, la delegación iraní, liderada por el principal negociador Mohammad Baqer Qalibaf e integrada por el canciller Abbas Araqchi y altos funcionarios de seguridad, banca y petróleo, arribaron el sábado a Suiza, lo que confirmó la presencia de ambas partes para la ronda inicial de contactos.
Antes de partir, Vance detalló que solo podría permanecer uno o dos días en Suiza por cuestiones de agenda, pero manifestó su intención de lograr avances concretos en los dos temas centrales: el programa nuclear iraní y la pacificación de Líbano. El vicepresidente remarcó la necesidad de construir la estructura de las conversaciones y de consolidar un alto el fuego efectivo, mientras reconoció que la contraparte iraní también planteará sus propios intereses.
El vicepresidente señaló hace unas horas, que el parte del equipo negociador de Estados Unidos, ya estaban en el lugar trabajando sobre cuestiones técnicas de la negociación y transmitieron que el proceso avanzaba de manera positiva.
Por su parte, la cancillería iraní informó que una delegación negociadora viajó este sábado, con el objetivo de exigir el cumplimiento de los compromisos asumidos por la contraparte. El vocero Esmail Baqai advirtió que, si no se aplican las medidas acordadas de manera urgente, todo el entendimiento podría quedar en riesgo
El encuentro quedó enmarcado en un acuerdo interino, auspiciado por Pakistán y rubricado el miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario iraní Masoud Pezeshkian, con la finalidad de poner fin a casi cuatro meses de enfrentamientos. Como parte de los términos previos a la negociación, Washington y Teherán pactaron un cese de hostilidades de 60 días que, sin embargo, mostró su fragilidad desde las primeras horas.

El Gobierno de Pakistán había informado este sábado que delegaciones de Estados Unidos e Irán mantendrían mañana en Suiza conversaciones técnicas para implementar el acuerdo destinado a poner fin a la guerra en Medio Oriente.
“Como seguimiento de la firma del Memorando de Entendimiento de Islamabad,se celebrarán conversaciones técnicas en Bürgenstock, Suiza, el 21 de junio”, señaló la cancillería.
La diplomacia paquistaní indicó que mediadores de Pakistán y Qatar estarán presentes en las conversaciones junto a los representantes de Estados Unidos e Irán.
Al mismo tiempo en esta jornada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que no se aplicarán peajes en el estrecho de Ormuz mientras dure el alto el fuego de 60 días ni una vez que ese plazo finalice.
“No habrá peajes en el estrecho de Ormuz durante los 60 días que dure el periodo de alto el fuego, y tampoco los habrá una vez transcurrido dicho periodo, a menos que sean impuestos por y para los Estados Unidos de América, en caso de que no se cierre el acuerdo, a cambio de los servicios prestados como ‘ángel de la guarda’ a los países de Oriente Medio, con el fin de reembolsar los costes pasados, presentes y futuros”, señaló el jefe de Estado.
El mensaje de Trump se conoció mientras Irán ordenó cerrar el estrecho de Ormuz tras los recientes ataques de Israel contra Hezbollah en Líbano.
En sintonia con eso, mientras la delegación de Irán se dirigía a Europa, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró cerrado el estrecho de Ormuz, advirtió a las embarcaciones sobre riesgos inminentes e invocó incumplimientos estadounidenses y acciones de Israel en Líbano como justificación.
“Se anuncia el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo. Cabe señalar que esta primera medida responde al incumplimiento de la promesa por parte del enemigo y, si la agresión persiste, se planificarán y tomarán medidas adicionales para obligarlo a cumplir con sus obligaciones”, declaró el Cuartel General Central Khatam-al Anbiya en un comunicado difundido por la televisión estatal. En sintonia a esto, la armada de EEUU dijo que se mantiene “vigilante”
“Las fuerzas estadounidenses se mantienen presentes y en alerta para garantizar que todos los aspectos del acuerdo con Irán se respeten, se cumplan y estén plenamente en vigor”, señaló el Mando Central de EEUU (CENTCOM, por sus siglas en inglés) en un comunicado.

A pesar de ello, el Comando Central de Estados Unidos informó que 55 barcos mercantes atravesaron la vía durante la jornada, transportaron más de 17 millones de barriles de petróleo, y aseguró que las fuerzas estadounidenses garantizarán la continuidad del tránsito.
El ambiente previo a las negociaciones mostró volatilidad en la zona de conflicto. Pese al anuncio de la tregua, el sábado se registraron ataques cruzados entre las fuerzas israelíes y Hezbollah, grupo respaldado por Irán, en el sur de Líbano y el valle de Bekaa.
Horas antes, el ejército israelí reportó que Hezbollah disparó más de 50 proyectiles contra sus posiciones en el sur de Líbano, a pesar del alto el fuego anunciado el día anterior. En reacción, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron ataques contra objetivos de Hezbollah.
“Durante la noche, la organización terrorista Hezbollah lanzó más de 50 proyectiles a las fuerzas israelíes en el sur de Líbano. Tras los ataques, las Fuerzas de Defensa de Israel han estado atacando objetivos terroristas de Hezbollah en el sur de Líbano”, declaró un cargo militar citado por la agencia de noticias AFP.
Las conversaciones en Suiza representaron el primer intento formal de acercamiento tras meses de conflicto abierto y sanciones recíprocas. Estados Unidos e Irán buscarán avanzar en la construcción de un marco común que permita no solo detener la violencia en Líbano, sino también controlar el desarrollo del programa nuclear iraní y garantizar la seguridad en las rutas energéticas del Golfo Pérsico.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)
Al mismo tiempo, la delegación iraní encabezada por Mohammad Baqer Qalibaf e integrada por el canciller Abbas Araqchi y altos funcionarios, llegó este sábado al país europeo. Las reuniones se llevarán a cabo el domingo
