Isuzu es uno de los grandes fabricantes mundiales de motores diésel (en su época, varios modelos de Opel e incluso de Renault los utilizaron en sus gamas) y, aunque la demanda de este tipo de motores ya no es lo que era, la marca japonesa sigue apostando por su tecnología más desarrollada.
En este caso en su único modelo a la venta en España, el pick up D-Max, uno de los más consolidados de su segmento que ahora estrena nueva generación… con nuevo motor de gasóleo.
Hasta ahora se vendía con un corazón de 1.9 litros y 164 CV, pero ahora su cilindrada crecerá hasta los 2.2 litros (denominado Ddi Maxforce), manteniendo la misma potencia pero con un par máximo que pasa de 360 a 400 Nm (un 11% más). Esta es la mejora clave, junto a su entrega, que llega antes (a 1.600 rpm en lugar de a 2.000).
Es decir, tendremos más empuje a menos revoluciones, en un rango más amplio y adecuado al uso más habitual de este tipo de coches, en off road y con carga (su caja admite hasta una tonelada de carga útil y puede remolcar 3.500 kilos). Incluso antes, a 1.000 rpm, ya ofrece un 56% más de par que el modelo anterior.
El propulsor es totalmente nuevo: bloque, culata, ciguüeñal, pistones, bielas, turbo y sistema postratamiento son específicos del 2.2 Ddi Maxforce. El resultado son mejores prestaciones y una leve mejoría también en cuanto a consumos (-0,3 l) y emisiones.
Una cosa que no cambia en los Isuzu D-Max 2026 es que todas las versiones tendrán tracción 4×4 conectable (4H, aunque para viajar por carretera tenemos la opción de seleccionar tracción trasera -2H-), bloqueo de diferencial trasero y reductora (4L). Lo que sí se podrá escoger es entre una transmisión manual de seis marchas y una automática de ocho.
Como es lógico, ese cambio también se modifica para amoldarse a las nuevas características del propulsor. El manual es una evolución del anterior (aunque la relación de transmisión cambia) mientras que el automático es de nuevo desarrollo.
Pudimos probarlo brevemente por asfalto y también en un exigente circuito off road en Ávila (comparándolo además con una unidad del 1.9) para comprobar la mejoría en el comportamiento del propulsor. El mayor par disponible se aprecia claramente… aunque también que el aislamiento del interior no ha mejorado (sigue siendo un propulsor ruidoso). También nos ha permitido recordar que sus buenos ángulos off road (30,5º de entrada, 24,2 de salida y 22,9 ventral) le permiten franquear obstáculos con mucha solvencia, sin exponer los bajos.
Estéticamente los cambios no son muy profundos, aunque sí hay un elemento que nos permitirá diferenciarlo de las versiones anteriores: su nueva parrilla delantera con tres aberturas en la parte superior. En el interior, sólo cambian los tapizados y el diseño de los asientos y el nuevo cuadro de relojes semidigital de 7″.
La gama Isuzu D-Max 2026 recibe nuevas denominaciones para su equipamiento. El acceso se hace a través de los B-Strong . El Evolution será el más equilibrado, mientras que las dos opciones más exclusivas serán el Prestige y el Nitro Sport. Habrá tres tipos de cabina: Single (sencilla, sólo disponible para el básico), Space (cabina y media) y Crew (doble cabina). Los elementos de equpamiento nuevos que llegan ahora son un sistema de control de atención del conductor y una cámara 360º que se activa desde el volante y es muy útil en conducción fuera de carretera.
El Isuzu D-Max 2026 está disponible desde 33.000 euros… aunque a esta tarifa hay que incluirle el IVA (hablaríamos entonces de 39.930 euros) si no la matriculamos como vehículo mixto adaptable (modalidad que sí pueden usar empresas o autónomos). La versión con el acabado Evolution más accesible cuesta 36.000 euros, que serían 43.560 con IVA.
Aunque no pudimos probarla ni contemplarla durante la presentación de su hermano de gasoil, la gama Isuzu D-Max en España también contará con una variante cien por cien eléctrica (algo aún escaso en el mercado). En este caso, con 190 caballos de potencia, batería de 66,9 kWh y una autonomía WLTP de 263 kilómetros (361 en ciudad).



