Connect with us

Mundo

Gana el 'no' en el referéndum de Suiza para decidir si limitan su población a 10 millones de habitantes

Published

on

El objetivo de la iniciativa está vinculado a la creciente inmigración y obligaría al Gobierno a intervenir cuando la población llegue a los 9,5 millones Leer El objetivo de la iniciativa está vinculado a la creciente inmigración y obligaría al Gobierno a intervenir cuando la población llegue a los 9,5 millones Leer   

Los suizos rechazaron este domingo en referéndum incorporar a la Constitución federal el objetivo de mantener la población residente por debajo de los diez millones de habitantes antes de 2050. La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP/UDC), principal fuerza política del país y referente de la derecha soberanista suiza, fracasó en su propuesta, ya que el 'no' obtuvo el respaldo del 54,2% de los votantes.

La participación superó el 55%, muy por encima de la media habitual de las votaciones federales suizas, que suele rondar el 48 %. El dato resulta especialmente significativo en un país donde el sistema de democracia directa lleva a los ciudadanos a las urnas varias veces al año para pronunciarse sobre cuestiones federales, cantonales y municipales. La elevada movilización refleja hasta qué punto la inmigración y el crecimiento demográfico siguen ocupando un lugar central en el debate político del país. La jornada coincidió además con otra consulta federal en la que los votantes respaldaron una reforma destinada a dificultar el acceso al servicio civil, la alternativa al servicio militar obligatorio.

Una vez confirmado el rechazo de la iniciativa, su principal valedor, el presidente del SVP, Marcel Dettling, atribuyó la derrota a la división entre las ciudades y las zonas rurales. "El campo dijo muy claramente sí, pero las ciudades inclinaron la balanza", declaró a la televisión francófona SRF. Según Dettling, el rechazo de la propuesta no resolverá los problemas que denunciaba la iniciativa. "Invito a quienes hoy celebran el resultado a abordar esos problemas", afirmó. El dirigente soberanista sostuvo además que corresponde ahora a los responsables políticos tener en cuenta a una importante minoría del electorado. "Suiza no tiene nada que celebrar hoy", concluyó.

Frente a esa lectura, el presidente del Centro, Philipp Matthias Bregy, sostuvo que el resultado no elimina el problema de fondo. "El crecimiento es un problema real. Lo saben quienes viven en las ciudades o utilizan el tren", afirmó en la RTS. A su juicio, la votación ha servido para abrir un debate necesario, aunque las soluciones propuestas por el SVP eran equivocadas. Bregy defendió una estrategia basada en un crecimiento "cualitativo" y no únicamente "cuantitativo", vinculada a una economía más innovadora y menos dependiente del aumento constante de la población.

La diputada centrista de Zúrich Yvonne Bürgin celebró por su parte el resultado y sostuvo que los votantes habían rechazado una solución rígida al problema demográfico. "Al final convencieron los argumentos de que un techo rígido no es una solución. Eso es lo que no quiere el pueblo", declaró a la radiotelevisión pública suiza SRF.

También la diputada ecologista Clarence Chollet celebró el resultado y lo calificó como "una excelente noticia para nuestras relaciones con la Unión Europea y con el resto del mundo". Según afirmó en la RTS, el posible impacto de la iniciativa sobre las relaciones entre Suiza y Bruselas fue uno de los argumentos que más influyó en los votantes.

De haber triunfado la iniciativa "No a una Suiza de 10 millones", la Confederación Helvética se habría convertido en el primer país europeo -y del mundo- en fijar constitucionalmente un objetivo demográfico explícito vinculado a la inmigración. La iniciativa preveía obligar al Gobierno a intervenir cuando la población alcanzara los 9,5 millones de habitantes. Las medidas debían centrarse en la inmigración, el asilo y la reunificación familiar. Como último recurso, el texto contemplaba incluso revisar o denunciar el acuerdo de libre circulación de personas que regula las relaciones entre Suiza y la Unión Europea.

Actualmente Suiza cuenta con 9,1 millones de habitantes, frente a los 7,3 millones que tenía en 2002. Más de una cuarta parte de la población residente es extranjera. La inmigración constituye el principal motor de ese crecimiento en un país donde la natalidad se encuentra en mínimos históricos.

Para los promotores de la iniciativa, el país se acerca a sus límites físicos y sociales. Argumentaban que el crecimiento de la población agrava la escasez de vivienda, encarece los alquileres, satura las infraestructuras de transporte y aumenta la presión sobre los servicios públicos. Sus detractores sostenían, por el contrario, que restringir la inmigración pondría en riesgo el crecimiento económico, agravaría la escasez de mano de obra y podría complicar las relaciones con la Unión Europea.

Los sectores económicos temían además una creciente escasez de mano de obra. Más de 360.000 trabajadores transfronterizos cruzan cada día las fronteras suizas para trabajar en hospitales, industrias tecnológicas, empresas farmacéuticas, fábricas de relojería y servicios públicos. Un estudio reciente del Instituto Demografik de Zúrich calculó que la aprobación de la iniciativa podría haber provocado un déficit de hasta 329.000 trabajadores a tiempo completo en 2050. El informe partía de un escenario en el que la inmigración neta se reduciría a unas 40.000 personas al año, el nivel considerado compatible con el objetivo de no superar los diez millones de habitantes.

La consulta también tenía una importante dimensión europea. Si el límite de población hubiera acabado obligando a restringir la libre circulación de personas, Suiza podría haberse visto forzada a renegociar algunos de los acuerdos que regulan sus relaciones con Bruselas. La Unión Europea sigue siendo, con diferencia, el principal socio comercial de Suiza y una ruptura habría generado incertidumbre económica y empresarial.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *