EEUU
La Copa del Mundo 2026 enfrenta un riesgo creciente de amaño y spot fixing por el boom de apuestas
Al menos dos jugadores con opciones de disputar el Mundial 2026 fueron denunciados por presunto spot fixing ante federaciones nacionales, según reveló The Athletic.
Las denuncias apuntan a acciones puntuales dentro de partidos, en un mercado de apuestas de gran volumen que aparece como objetivo potencial de redes de corrupción.
La investigación de The Athletic indicó que los casos no se centraron en la alteración del resultado, sino en incidencias como amonestaciones u otras jugadas que abren mercados específicos de apuestas.
El medio consignó que esos reportes se remitieron a unidades de integridad nacionales y activaron sistemas de monitoreo tras detectar volúmenes inusuales.
La magnitud del problema ya aparece en registros de vigilancia internacional. The Athletic informó que el Grupo de Copenhague catalogó más de 1.000 partidos de fútbol con patrones de apuestas sospechosos entre enero y fines de noviembre de 2025, con India, Australia y Vietnam entre los países más mencionados en su base de datos.
De acuerdo con Europol, el 65% de las apuestas mundiales se realiza en el mercado asiático, donde existe una porción amplia de actividad no regulada.
Para Lucy Miles, jefa del equipo de delitos financieros de la agencia europea, esa combinación de accesibilidad tecnológica, apuestas transnacionales y baja supervisión sostiene un fenómeno estable o en expansión.
Los dos casos bajo análisis
Uno de los casos detectados esta temporada involucró a un jugador que, según The Athletic, habría intentado recibir deliberadamente una tarjeta amarilla en un partido de liga para cumplir la suspensión antes de un clásico y quedar disponible para ese encuentro.
El plan se habría comentado con suficiente antelación como para generar un volumen inusual de apuestas sobre su amonestación, lo que activó los sistemas de monitoreo.
El segundo caso surgió el mes pasado, cuando dos casas de apuestas informaron por correo electrónico movimientos sospechosos sobre la posibilidad de que un futbolista fuera amonestado en el primer tiempo de un partido de liga, según documentos vistos por The Athletic.
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El jugador recibió la tarjeta tras cometer tres faltas en menos de cinco minutos de la primera mitad, y una fuente con conocimiento del expediente confirmó al medio que el caso fue remitido a la unidad de integridad de la federación nacional correspondiente. The Athletic no identificó a ninguno de los dos futbolistas para no comprometer eventuales investigaciones.
Consultada por el medio sobre si la manipulación de partidos había sido tratada como un riesgo previo al torneo, FIFA respondió: “La FIFA tiene una política de tolerancia cero contra la manipulación de partidos y ofrece un sistema de denuncias específico, altamente seguro y basado en la web para que las personas puedan informar cualquier forma o conocimiento de posible manipulación de partidos o conducta indebida relacionada con la integridad”.
Qué es el spot fixing
El riesgo para el Mundial no es solo que alguien intente alterar el marcador completo, sino que se manipulen acciones puntuales dentro de un partido: una tarjeta, un córner, un saque lateral o el tanteador al descanso.
Ese mecanismo, conocido como spot fixing, permite intervenir sobre mercados muy específicos y, a menudo, requiere la participación de un solo jugador.
Chris Kronow Rasmussen, experto independiente en amaño internacional de partidos, explicó a The Athletic que una amarilla puede ser “un punto de partida”.
En su descripción al medio, el proceso puede escalar desde una primera infracción menor hacia exigencias mayores, hasta que quienes controlan la trama adquieran capacidad de presión y chantaje sobre el deportista.
La investigación de The Athletic situó ese cambio en un contexto más amplio: la digitalización del juego amplió la cantidad de variables sobre las que se puede apostar.
Ya no se trata solo del ganador final, sino también del primer goleador, el ganador del primer set, la cantidad de tarjetas o incluso rasgos accesorios de un encuentro.
Francesco Baranca, investigador español especializado en integridad deportiva, indicó a The Athletic que recibe más de 100 alertas en un fin de semana habitual.
Aclaró que no todas corresponden a partidos amañados, pero añadió que cada fin de semana detecta entre 20 y 30 intentos graves de manipulación.
Ese volumen se reflejó también en sus propios registros. Según The Athletic, Baranca detecta en promedio casi 180 patrones de apuestas sospechosos por mes y comparte esa información con los organismos correspondientes por iniciativa propia.
Juveniles, ascenso y amistosos
Los partidos juveniles y de categorías bajas aparecen de manera recurrente en expedientes observados por especialistas.
Según datos del Grupo de Copenhague citados por The Athletic, los encuentros de cuarta división o inferiores fueron el segundo nivel más frecuente entre los sospechosos, con 208 casos antes de fines de noviembre, mientras que 160 partidos de equipos juveniles fueron marcados durante el año, más del doble que en el anterior.
Baranca detectó patrones de apuestas adversos en seis partidos del Mundial Sub-17 de Qatar disputado en noviembre, según The Athletic.
El medio señaló dos factores de riesgo: la edad de los jugadores, que si cobran suelen hacerlo con salarios modestos de academia, y las diferencias amplias entre los equipos en un torneo de 48 selecciones, donde hubo un 16-0, un 8-1 y cuatro 7-0.
Consultada por The Athletic sobre si investigaba formalmente partidos de ese torneo, FIFA respondió que realizó sesiones informativas de integridad con todas las asociaciones participantes antes del Mundial Sub-17 2025 y que su grupo de trabajo de integridad monitoreó la competición sin detectar actividad de apuestas sospechosa ni amenazas de manipulación.
El organismo no respondió de forma específica, según el medio, a la pregunta de si sabía que esos encuentros estaban disponibles en mercados de apuestas y si había vendido los datos correspondientes.
En enero de 2026, México concentró siete alertas sospechosas en segunda y tercera división, por lo general en mercados de goles totales acumulados, con equipos que parecían conceder tantos para elevar la suma final, según datos de Baranca citados por The Athletic.
El país será coanfitrión del Mundial de este verano, y la manipulación de partidos no fue mencionada como factor de riesgo en ninguna evaluación pública de FIFA, agregó el medio.
Los amistosos internacionales y de pretemporada figuran entre los entornos más vulnerables. The Athletic informó que los organizadores pueden explotar la confusión jurisdiccional cuando un partido entre clubes se juega en sede neutral y en otro país: no siempre queda claro si debe investigar el país anfitrión o el de alguno de los equipos participantes.
Los registros de Baranca para julio y agosto identificaron 41 amistosos sospechosos, incluidos partidos con un club del Championship inglés, dos participantes habituales de la Liga de Campeones y un equipo que ya había sido sancionado por amaños en los últimos cinco años, según The Athletic.
Un informe de 2021 de Sport Integrity Australia, citado por el medio, también reportó un aumento superior al 50% en temporadas recientes.

El mercado ilegal y otras maniobras
La amenaza no se limita a la conducta de jugadores, entrenadores o árbitros. Una de las fuentes consultadas por The Athletic dentro de una federación europea advirtió sobre los “amistosos fantasma”: partidos anunciados para fines de apuestas y publicados en sitios del mercado negro, pero que solo existen como fraude sostenido por datos falsificados en directo.
Otra fuente vinculada a fuerzas de seguridad describió al medio una modalidad a la que llamó “fraude de ojeador”: el operador que carga manualmente incidencias de partidos menores para que las casas de apuestas puedan ofrecerlos se desvía y altera el resultado introducido, de modo que cómplices suyos cobren apuestas sobre una puntuación incorrecta.
El ejemplo citado por The Athletic fue un partido en Islandia, durante la ventana internacional de marzo, que apareció temporalmente en sitios de apuestas como una victoria por 2-0 cuando en realidad había terminado 3-1.
Miles, de Europol, señaló a The Athletic que también detectaron interceptación de señales satelitales en vivo para manipular transmisiones y ataques a vulnerabilidades de software en sitios de operadores.
La agencia incluso observó el uso de bots que colocaban apuestas aparentemente aleatorias, aunque seguían un patrón metódico.
La rama de Corrupción y Delitos Económicos de las Naciones Unidas estima que al menos el 60% de las apuestas deportivas se realiza en plataformas sin licencia, según The Athletic.
Entre ellas figura 1xBet, plataforma con base en Rusia que es ilegal en Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y la mayoría de los países de la Unión Europea, aunque sigue siendo popular por la amplitud de su oferta y permanece accesible en línea en esos territorios, según The Athletic.
Affy Sheikh, exjefe de integridad de la consultora Starlizard, dijo al medio que el mercado ilegal no opera como un callejón oscuro sino como sitios web en los que cualquier usuario puede abrir una cuenta.
Rasmussen resumió a The Athletic el alcance de la amenaza con una frase que atraviesa toda la investigación: “Es básicamente cada deporte en cada continente”.
Según el experto, si existe alguna disciplina sin escándalo público todavía, eso no prueba su limpieza, sino la falta de herramientas para detectarlo.
La FIFA aseguró que mantiene una política de tolerancia cero y un canal web para denuncias, en la antesala del torneo, donde la proliferación de variables apostables vuelve más tentadoras las acciones específicas dentro de los partidos
