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Rosa María Payá, opositora cubana: "Nunca habíamos estado tan cerca del cambio como ahora"
La creadora de la iniciativa Cuba Decide es el rostro más conocido del Acuerdo de Liberación, que se firmó simbólicamente ayer en Madrid y cuyo objetivo es guiar el proceso de cambio en la isla Leer La creadora de la iniciativa Cuba Decide es el rostro más conocido del Acuerdo de Liberación, que se firmó simbólicamente ayer en Madrid y cuyo objetivo es guiar el proceso de cambio en la isla Leer
El futuro de Cuba es tan incierto como quién podrá dirigir el cambio. De ahí que ahora todas las miradas estén puestas en algunos rostros que son sinónimo de liderazgo. Es el caso de la opositora cubana Rosa María Payá (1989, La Habana), que encabeza la iniciativa Cuba Decide y es la cara más conocida del Acuerdo de Liberación, que fue firmado hace dos meses en Miami entre las coaliciones de disidentes Pasos de Cambio y la Asamblea de la Resistencia Cubana. Este pacto pretende ser el marco para guiar la transición democrática en la isla. Ayer fue ratificado en Madrid con la presencia de representantes del exilio en varios países europeos.
Payá, que es hija del famoso dirigente Oswaldo Payá y miembro para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es una de las líderes más respaldadas por los cubanos, según la encuesta digital realizada por 36 medios independientes, creadores de contenido y actores de la sociedad civil.
"El cambio va a necesitar de todos los cubanos dentro y fuera. La Cuba que queremos construir es para todos", apunta con esperanza en una entrevista antes de la firma del citado texto, junto a otros compatriotas en la capital española.
- ¿Confía en la creciente presión de EEUU sobre la isla, cuyo último gesto se vio con el encuentro entre el jefe militar del Comando Sur y el general cubano Roberto Legrá?
- Nosotros hemos estado abogando por un incremento de la presión sobre los criminales que están en el poder en Cuba y estamos agradecidos de que el Gobierno de los Estados Unidos esté ejerciéndola sobre aquellos que a día de hoy tienen en su poder la decisión de disparar contra la gente que protesta en las calles, como hicieron en Morón, y meter en prisión a adolescentes cubanos como Jonathan Muir.
- ¿Cree que cada vez es más real que pueda ocurrir algo como lo sucedido en Venezuela?
- Venezuela y Cuba tienen destinos que están mezclados. El régimen cubano prácticamente colonizó Venezuela desde hace casi 25 años, siendo un elemento fundamental en el colapso de la democracia en ese país y luego en el mantenimiento de la dictadura tanto de Chávez como de Maduro. Ahora, la manera en la que el poder se gestiona en Venezuela y en Cuba es muy diferente. En el terreno son dos escenarios muy distintos. En el caso cubano, hay una sola familia y un grupo de generales, con sus representantes en el poder, de manera muy monolítica. No hay una diversidad de actores con poder. Esas personas tienen que salir para que pueda ejercerse una transición democrática. Para eso nos estamos preparando en la oposición y desde las fuerzas democráticas cubanas. Para eso es el Acuerdo de Liberación, el plan de transición, las comisiones de trabajo… para poder gestionar el periodo de transición en Cuba, que será provisional hasta que podamos tener elecciones libres y justas. Las primeras generales en más de 70 años en Cuba. Pero no es necesaria una Delcy Rodríguez en nuestro país. Lo que es necesario es que ese grupo que ha estado secuestrando el Estado salga del poder. Para ello, hay varios elementos que son fundamentales: la ciudadanía demandando el cambio, eso es más que elocuente en Cuba; la alternativa democrática, que existe ahora y toma forma con el Acuerdo; y una presión máxima sobre los criminales que están en el poder, que se ejerce desde las calles, pero también desde la comunidad internacional y Estados Unidos a día de hoy está jugando ese papel.
- Precisamente, en otra entrevista reciente con EL MUNDO, usted decía que "la transición es esencial hoy para la supervivencia de los cubanos", pero Cuba no tiene tanta tradición democrática como Venezuela, ni la sociedad está tan organizada…
- Los cubanos somos tan sujetos de Derechos Humanos como los españoles. Y si algo es una realidad es el esfuerzo, el coste y el sacrificio que generaciones de cubanos han estado dispuestos a hacer por la libertad y por tener la oportunidad de elegir a sus representantes. Si un pueblo sabe lo que es la libertad, es uno que no la ha vivido y que ha sufrido las consecuencias de no tenerla. Si alguien valora la importancia de la libertad es precisamente el pueblo cubano. No hace falta esperar a preparar a los cubanos para la libertad, lo único que hace falta es que sean libres.
- La hoja de ruta que establece el Acuerdo es liberación, estabilización, transición y democratización… ¿sin la intervención de EEUU es imposible esa 'liberación'?
- La liberación significa que las personas que están en el poder salgan, que los prisioneros políticos sean liberados y que las garantías fundamentales de Derechos Humanos sean respetadas. Esto puede pasar en 24 horas. No hay que gastar dinero para liberar a los presos políticos. No hay que cambiar las instituciones para respetar derechos fundamentales, lo que hay que hacer es dejar de reprimir. Entonces, puede comenzar la estabilización y la reconstrucción.
- Es decir, lo primero es recuperar el tejido social y luego ya ir a elecciones…
- El asunto es que los cubanos vivimos en un escenario totalitario. No puedes hacer elecciones. Para hacerlas lo primero que necesitas son partidos políticos, reconocerlos, organizarlos, crear una comisión electoral nacional, que pueda organizar esos comicios. Es necesario un periodo de transición y para eso nos estamos preparando. Para ese período es el plan de transición y las comisiones de trabajo, porque el país va a necesitar ser administrado por un Gobierno de unidad, por un equipo de transición que administre el Estado y que lo deje listo para las primeras elecciones democráticas cubanas.
- Uno de los documentos en los que se basa el plan de transición de ese pacto es el de su padre. Él marcaba un plebiscito vinculante en Cuba, cambiar el sistema y comenzar así la transición. ¿Hoy el plebiscito ya es imposible?
- El nuevo orden constitucional cubano debe ser decidido y aprobado por los cubanos. Para eso está la consulta popular. El plan de transición tiene en cuenta y está inspirado en los distintos planes de transición que desde la oposición interna y también desde el exilio cubano se han hecho. Y ahí está, por supuesto, el programa Todos Cubanos, que lideró mi padre, pero también están los trabajos de otros grupos y de otras instituciones.
- ¿Cómo surge este Acuerdo de Liberación y qué se ha logrado desde su firma en Miami?
- Las organizaciones cívicas cubanas hemos estado coordinadas y trabajando con distintos niveles de articulación por años. Hoy [por ayer] estamos en esta ratificación del pacto de organizaciones que hace cinco años nos reunimos aquí en Madrid para firmar el acuerdo por la democracia y que después de eso muchas de ellas continuaron trabajando en articulación, por ejemplo, para presentar solicitudes comunes ante la Unión Europea y ante los distintos gobiernos europeos, incluido España. La situación en la isla se ha deteriorado de manera acelerada en los últimos años. Con lo cual, para nosotros era fundamental que todos estos esfuerzos se concretaran en una hoja de ruta para la transición en Cuba, para ofrecerle al pueblo cubano una alternativa democrática que ahora existe. De tal forma que estemos listos para gestionar la transición en el momento en que el poder se fracture en Cuba.
- ¿España les ha mostrado su respaldo en algún momento?
- Lamentablemente, el Gobierno español sigue mostrando simpatías por la dictadura cubana, en lugar de tomar partido por ese pueblo cubano que en las calles está exigiendo el cambio.
- ¿Ha tenido algún contacto con miembros de la Administración estadounidense que le transmitieran que usted podría ser una de las piezas claves para liderar ese cambio?
- Nuestro diálogo con los Estados Unidos es sistemático, abierto y muy efectivo. Estamos abiertos a coordinar acciones tanto para la liberación como para la transición en fases. Vemos al Gobierno de Estados Unidos como el principal aliado del pueblo cubano, de las organizaciones cívicas cubanas y de la alternativa democrática para Cuba. Nuestro esfuerzo tiene un fin muy claro, que es la recuperación de la soberanía para el pueblo cubano y es él quien tiene que escoger a sus representantes.
- Son muchos, incluso hay una encuesta, que la sitúan a usted como alguien que podría liderar ese cambio en la isla…
- Nuestro esfuerzo ahora mismo es estar listos y prepararnos en todo lo posible para poder gestionar y liderar un proceso de transición que necesita de un equipo y no de una sola persona. Nosotros vemos el Gobierno de transición como un Ejecutivo de unidad, al cual están llamados todas las fuerzas democráticas cubanas y todos los cubanos libres dentro y fuera de la isla. Porque va a requerir del esfuerzo, de la participación y de la ayuda de muchos para poder encaminar el país y llevarlo de esta barbarie totalitaria hacia el escenario democrático.
- ¿Cree que sucederá algo similar a lo ocurrido en Venezuela y que pongan a dirigir el cambio a alguien del castrismo?
- No es necesaria una Delcy Rodríguez en Cuba y no va a comenzar la transición democrática en Cuba hasta que la familia Castro, el grupo de generales y sus representantes no salga del poder.
- Su proyecto Cuba Decide, ¿podría acabar convirtiéndose en un partido y usted en su candidata electoral?
- Es una posibilidad, dependerá de la decisión que tomemos en en las bases. Ahora mismo, Cuba Decide está concentrada en generar la transición para que pueda haber elecciones libres.
- ¿Qué le transmite el exilio?
- A tantos y tantos cubanos que han sido expulsados de Cuba por esa dictadura, a los que llevan 60 años viviendo en España y a los que acaban de llegar expulsados por la represión y por la miseria, nunca habíamos estado tan cerca del cambio como lo estamos ahora. Ese cambio va a necesitar de todos los cubanos dentro y fuera de Cuba. Y ese cambio es esencial para poder sobrevivir como nación, para nuestras familias, nuestros hermanos y hermanas dentro. Que sepan todos que la Cuba que queremos construir es para todos los cubanos.
- ¿Cómo reconstruir un país en colapso?
- Es un gran desafío y, por supuesto, no tenemos todos los elementos en las manos. Los cubanos, en medio de todas nuestras desgracias, tenemos algo que muy pocas naciones pueden reclamar y es que contamos con una comunidad exiliada muy exitosa, organizada, con una inmensa riqueza de recursos, de conocimientos, de capacidades, que nunca se desconectó de sus hermanos y hermanas en la isla.
