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Imponen toque de queda en Newark tras protestas en centro de detención migratorio: cómo afecta a la comunidad latina

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El alcalde de Newark Ras Baraka impuso un toque de queda nocturno en torno al centro de detención migratoria Delaney Hall tras protestas y enfrentamientos (REUTERS/David Delgado)

El alcalde de Newark, Ras Baraka, impuso un toque de queda alrededor del centro de detención migratoria Delaney Hall desde la madrugada del domingo, tras una segunda noche de choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad que derivó en restricciones de circulación mientras continuaron las protestas por las condiciones de los detenidos y las políticas federales de inmigración, según The Associated Press.

La restricción quedó vigente entre las 21:00 y las 06:00 “hasta nuevo aviso”, indicó Baraka en un comunicado citado por The Associated Press.

El alcalde precisó que, a partir de las 00:00, Doremus Avenue quedaría cerrada a todo tránsito peatonal y que el acceso vehicular se limitaría a quienes acreditaran “asuntos oficiales” en el área, de acuerdo con el mismo texto.

El toque de queda afectó de forma directa a familias de detenidos, residentes y trabajadores que se movilizaron de noche para acompañar las protestas o intentar sostener contacto con personas bajo custodia migratoria.

El acceso peatonal a Doremus Avenue quedó completamente cerrado desde la medianoche, mientras que el tránsito vehicular solo se permite para asuntos oficiales en el área restringida (REUTERS/Caitlin Ochs)

En un condado con una presencia latina relevante, el perímetro restringido implicó menos margen para concentraciones nocturnas, cambios en la logística de traslados y más controles en los accesos a una zona que se volvió punto de reunión para reclamar por el trato dentro del centro.

Qué detonó la medida y qué ocurre en Delaney Hall

Las protestas en Delaney Hall comenzaron a principios de mes, cuando defensores de los migrantes afirmaron que personas detenidas dentro del centro iniciaron una huelga de hambre por malas condiciones de vida en la instalación de 1.000 plazas, según The Associated Press.

Ese episodio convirtió al recinto en un foco de rechazo a la ofensiva del gobierno federal contra la inmigración, de acuerdo con la misma agencia.

La decisión del alcalde siguió a una nueva noche de tensión entre fuerzas de seguridad y manifestantes frente al centro, según The Associated Press.

Imágenes difundidas por la agencia mostraron forcejeos en torno a barricadas, mientras agentes con escudos antidisturbios hicieron retroceder a la multitud.

El toque de queda afecta directamente a familias de detenidos, residentes y trabajadores que buscan acompañar protestas o contactar a personas bajo custodia migratoria (REUTERS/David 'Dee' Delgado)

En otro registro, policías montados avanzaron sobre grupos de manifestantes para dispersarlos, también según The Associated Press, que además reportó barricadas incendiadas cerca del edificio.

El viernes, la policía estatal de Nueva Jersey relevó a agentes federales de control migratorio que llevaban días frente a los manifestantes en las inmediaciones del centro, según AP. Ese cambio de despliegue modificó el esquema de contención y delimitó zonas de protesta con vallas y bloques de concreto.

Cómo afecta a la comunidad latina: visitas, traslados y protestas

En términos prácticos, el toque de queda restringió la presencia nocturna de familiares y organizaciones que acudieron a Delaney Hall para pedir información, reclamar por las condiciones o visibilizar el caso de personas detenidas.

El horario —de 21:00 a 06:00— redujo la ventana de permanencia en el lugar y obligó a concentrar las acciones en horas diurnas, con una consecuencia inmediata: menor capacidad de sostener vigilias, relevos nocturnos y acompañamiento prolongado en el exterior.

La orden de Baraka también impactó en los traslados hacia el área industrial donde se ubica el centro.

La huelga de hambre iniciada por personas detenidas en Delaney Hall por malas condiciones encendió las protestas contra la política federal de inmigración (REUTERS/David Delgado)

Con Doremus Avenue cerrada al tránsito peatonal a partir de las 00:00 y el acceso vehicular “estrictamente limitado”, quienes intentaron llegar para sumarse a las protestas o para acompañar a familiares debieron reorganizar rutas y horarios, y quedaron expuestos a controles adicionales en un contexto de tensión entre autoridades y manifestantes.

La medida afectó, además, a trabajadores que circulan por la zona durante la noche —incluidos quienes cumplen turnos extendidos— y a quienes dependen del transporte en horarios de baja frecuencia.

En la práctica, el perímetro restringido elevó el costo de movilidad nocturna (por desvíos y esperas) y limitó la actividad alrededor de un punto que, durante días, funcionó como lugar de encuentro de redes comunitarias, incluidas organizaciones de defensa de migrantes.

La gobernadora describió una escalada de violencia y pidió calma

La gobernadora de Nueva Jersey Mikie Sherrill describió en un comunicado difundido el domingo por la mañana una escalada de la violencia en las protestas.

La gobernadora Mikie Sherrill denunció una escalada en los disturbios con ataques a barreras y vehículos incendiados, y llamó a la calma para proteger manifestantes y fuerzas de seguridad (REUTERS/Annabelle Gordon)

Según The Associated Press, Sherrill sostuvo que individuos enmascarados atacaron una barrera ubicada en un área de protesta designada por la policía estatal y estaban “arrojando proyectiles, utilizando las barreras como armas y prendiendo fuego a neumáticos en la calle”.

Sherrill añadió que “estas acciones ponen en peligro tanto a los manifestantes pacíficos como a las fuerzas del orden”, según The Associated Press.

La gobernadora pidió bajar la tensión para concentrar los esfuerzos en reclamar mejores condiciones para los detenidos, para sus familias y, en última instancia, para el cierre de Delaney Hall, también de acuerdo con la agencia.

Reanudaron las visitas familiares tras el refuerzo del perímetro

Sherrill informó que el gobierno federal reabrió las visitas familiares en Delaney Hall a partir del domingo, según The Associated Press.

La reanudación llegó después de la suspensión de esos encuentros en medio de los disturbios.

Las restricciones nocturnas redujeron la capacidad de familiares y organizaciones de derechos migratorios para realizar vigilias y protestas prolongadas alrededor de Delaney Hall (REUTERS/Caitlin Ochs)

Consultado sobre esa decisión, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos respondió en un comunicado citado por The Associated Press.

“Para ser claros: las visitas solo se suspendieron por los disturbios violentos. Ahora que tenemos un perímetro seguro, las visitas pueden reanudarse”, cerró.

 La orden del alcalde Ras Baraka rige de 21:00 a 06:00 en el perímetro de Delaney Hall, luego de una segunda noche de choques con la policía estatal, mientras siguen los reclamos por trato a los internos y medidas federales     

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