EEUU
El aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York refuerza los controles sanitarios a pasajeros por ébola

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) incorporaron al aeropuerto John F. Kennedy (JFK) a un esquema federal de control sanitario para viajeros, tras la expansión del brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en África central y oriental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La medida se anunció mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas en la República Democrática del Congo.
Los controles se aplicaron a pasajeros que llegan desde países señalados por las autoridades sanitarias por su vínculo con la emergencia.
El objetivo fue detectar síntomas compatibles y reconstruir antecedentes de viaje que permitan identificar exposiciones, sin esperar a que una persona enferma solicite atención médica luego de aterrizar.
El JFK se convirtió así en el cuarto gran punto de entrada de Estados Unidos con evaluaciones reforzadas. Los CDC incluyeron en el mismo esquema al Aeropuerto Internacional Washington Dulles, al Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta y al Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston.
La OMS declaró el 15 de mayo que el brote por virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional, una categoría prevista en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI; IHR en inglés). De acuerdo con el organismo, la transmisión se concentró en la provincia de Ituri, en el noreste del país, y se registró expansión hacia la vecina Uganda.
Qué informó la OMS sobre el brote de Bundibugyo y su expansión
En una actualización con datos al 27 de mayo, la OMS indicó: “As of 27 May, a total of 906 suspected cases and 223 deaths among suspected cases have been reported in the Democratic Republic of the Congo” (al 27 de mayo, se reportaron 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas).
El mismo informe señaló que, al 29 de mayo, se habían reportado 134 casos confirmados entre la República Democrática del Congo y Uganda, con 18 muertes entre los confirmados, además de un aumento del número de casos, expansión geográfica y transmisión transfronteriza.
La OMS precisó que el período de incubación del virus Bundibugyo va de 2 a 21 días, y que una persona no es infecciosa hasta la aparición de síntomas. Ese rango temporal explica por qué una parte central de las medidas en frontera se apoya en la ventana de los últimos 21 días.
A quiénes alcanza el control en aeropuertos y qué medidas incluye
Durante la última semana, Estados Unidos desvió a viajeros procedentes de la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Uganda hacia aeropuertos seleccionados para controles adicionales. El JFK comenzó a recibir pasajeros reencauzados para completar el circuito de evaluación en el punto de entrada.
Según la información oficial publicada por los CDC, un pasajero seleccionado para el control es escoltado a un área designada, completa un cuestionario breve sobre historial de viajes y síntomas, se somete a toma de temperatura con termómetros sin contacto y queda bajo observación del personal sanitario para detectar signos de enfermedad.
En algunos casos, la evaluación incluye medidas adicionales y la recopilación de datos de contacto para seguimiento por parte de autoridades estatales o locales.
Los CDC describieron el sistema como un enfoque “por capas” de salud pública. En su comunicación, la agencia sostuvo: “At this time, CDC assesses the immediate risk to the general U.S. public as low” (en este momento, el riesgo inmediato para la población general de Estados Unidos es bajo).
La autoridad sanitaria también indicó que evaluará la situación a medida que evolucione y que ajustará sus políticas si fuera necesario.
Restricciones temporales de ingreso y ventana de 21 días
La norma revisada contempló la posibilidad de suspender el ingreso a Estados Unidos de personas que hubieran estado en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur durante los últimos 21 días.
El texto fuente incluyó dentro de ese alcance a residentes permanentes legales, incluidos titulares de tarjeta verde, a quienes se les podía impedir la entrada bajo el criterio temporal definido.
La medida se estableció por 30 días y entró en vigor de inmediato, de acuerdo con lo informado por los CDC. La lógica sanitaria se apoyó, según la agencia, en evidencia epidemiológica disponible, evaluaciones de riesgo en curso y la gravedad de la enfermedad por el virus del Ébola.
En su documento técnico, la OMS remarcó que su recomendación general no apuntaba a restringir viajes o comercio con los países afectados por la información disponible, y afirmó: “WHO advises against any restriction of travel to, or trade with, the Democratic Republic of the Congo or Uganda based on the currently available information” (la OMS desaconseja imponer restricciones a los viajes o al comercio con la República Democrática del Congo o Uganda con base en la información disponible).
Síntomas, monitoreo posterior y recomendaciones para viajeros
Las autoridades sanitarias recomendaron que cualquier persona que planee viajar a Estados Unidos desde los países incluidos en el esquema vigile la aparición de síntomas durante 21 días después de abandonar esos territorios. Ese monitoreo posterior al viaje se alinea con el período de incubación indicado por la OMS y con la ventana usada para definir el alcance de las medidas en los aeropuertos.
Entre los síntomas tempranos mencionados por la OMS figuran fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta. Luego pueden aparecer síntomas gastrointestinales, disfunción orgánica y, en algunos casos, manifestaciones hemorrágicas. La OMS recordó que, en brotes previos por virus Bundibugyo, la letalidad se ubicó entre 30% y 50%.
Las autoridades sanitarias indicaron que cualquier persona que presente síntomas debe evitar viajar y comunicarse de inmediato con servicios de salud pública. En el esquema operativo descrito por los CDC, un viajero con fiebre u otros signos compatibles puede ser derivado a una evaluación adicional por un oficial de salud pública y, si el cuadro lo amerita, a un hospital para evaluación e aislamiento.
La decisión amplía la vigilancia por el brote Bundibugyo, con desvío de viajeros desde la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur y toma de temperatura sin contacto
