Política
Diputados piden declarar en estado de emergencia al río Nizao
A iniciativa del diputado banilejo Luis Báez, la Cámara de Diputados aprobó una resolución que recomienda al presidente Luis Abinader instruir al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que, junto al Ministerio de Defensa, intervengan y declaren en estado de emergencia el río Nizao.
]]> La pieza, sometida por el diputado banilejo Luis Baez en marzo de 2025, fue aprobada en única lectura el pasado 19 de mayo, según documentación suministrada por el legislador a Listín Diario.
A iniciativa del diputado banilejo Luis Báez, la Cámara de Diputados aprobó una resolución que recomienda al presidente Luis Abinader instruir al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que, junto al Ministerio de Defensa, intervengan y declaren en estado de emergencia el río Nizao.
La pieza, sometida originalmente en marzo de 2025, fue aprobada en única lectura mediante la Resolución núm. 00305-04 el pasado 19 de mayo, según documentación suministrada por el legislador a Listín Diario. La iniciativa busca detener de forma inmediata la explotación indiscriminada de este importante acuífero.
Coincidencia institucional
Esta disposición legislativa coincide con la reciente Resolución 0017-2026 del Ministerio de Medio Ambiente, la cual declaró de urgencia ambiental e hidrológica la intervención del río Nizao.
La orden ministerial dispone una intervención integral en el trayecto comprendido entre el muro del contraembalse de Las Barías y la desembocadura en el mar Caribe, un tramo gravemente afectado por alteraciones en su cauce y la extracción desmedida de materiales de construcción.
A pesar del anuncio de estas nuevas medidas, ambientalistas banilejos y legisladores recuerdan que el problema no es nuevo. Por décadas se han emitido resoluciones, planes y programas que terminan en papel mojado mientras los depredadores siguen operando con impunidad, extrayendo arena de su lecho y deforestando sus cuencas.
El daño ecológico persiste a pesar de que el río Nizao es una pieza vital para el desarrollo nacional. Sus aguas alimentan tres acueductos que abastecen a millones de personas desde San José de Ocoa hasta San Cristóbal, Peravia y el Gran Santo Domingo. Surte a las centrales hidroeléctricas Jigüey, Aguacate y Valdesia, reguladas por EGEHID, las cuales inyectan energía al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) e impacta directamente a miles de tareas y a cientos de productores de la región sur.
La historia reciente demuestra que cada gestión ambiental ha tenido un plan para el Nizao que no ha logrado frenar a las granceras.
En septiembre de 2008, Jaime David Fernández Mirabal otorgó un plazo de seis semanas para el retiro forzoso de las granceras que operaban a menos de 150 metros del cauce. En 2009, se anunció un plan de rescate de RD$2,000 millones.
Entre agosto de 2020 y Junio de 2022, el fenecido ministro Orlando Jorge Mera anunció en el Centro Cultural Perelló un plan de vigilancia integral y juramentó el Consejo de Cuenca del municipio Nizao, proyectando una inversión de más de RD$1,000 millones para la restauración ecológica.
En mayo de 2026, el actual ministro Paíno Henríquez vuelve a declarar "de urgencia" la intervención debido al alarmante deterioro acumulado.
Presión desde el Congreso y la Iglesia
El reclamo de intervención ha sido una constante en la provincia Peravia. En 2021, el entonces senador Milcíades Marino Franjul emplazó a las autoridades a militarizar la cuenca. De igual forma, el entonces diputado Julito Fulcar encabezó jornadas comunitarias junto a los residentes de Nizao y Sabana Grande de Palenque en rechazo a las compañías de agregados.
La Iglesia católica también ha levantado su voz de alerta.
El religioso relató su dolor e indignación al ver diariamente grandes camiones salir de la cuenca del río Nizao con la carga chorreando agua y repleta de arena recién extraída, una evidencia de que, a la fecha, la depredación de este vital recurso que nace en la Cordillera Central sigue ocurriendo a plena luz del día.
En su momento, Monseñor Víctor Masalles (obispo de la Diócesis de Baní entre 2016 y 2023) advirtió sobre la inminente crisis de agua potable que amenaza a la región.
"Al río Nizao lo están matando y Medio Ambiente parece tener los ojos vendados", denunció con firmeza el actual obispo de Baní, Faustino Burgos Brisman.
