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El presidente de Senegal rompe con el líder antisistema que le llevó al poder y abre una crisis política
Bassirou Diomaye Faye ha cesado a su primer ministro, Ousmane Sonko, y ha disuelto el Gobierno tras meses de tensiones políticas Leer Bassirou Diomaye Faye ha cesado a su primer ministro, Ousmane Sonko, y ha disuelto el Gobierno tras meses de tensiones políticas Leer
El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, destituyó este viernes a su primer ministro, Ousmane Sonko, y disolvió el Gobierno tras meses de crecientes tensiones entre ambos dirigentes, según un decreto leído de madrugada en la televisión pública RTS.
"El presidente de la República (…) cesó en sus funciones al señor Ousmane Sonko, primer ministro, y, por consiguiente, a los ministros y secretarios de Estado que integraban el Gobierno", anunció el secretario general de la Presidencia, Oumar Samba Ba.
El decreto precisa además que los miembros del Ejecutivo saliente continuarán encargándose de los asuntos corrientes hasta la formación de un nuevo Gobierno, cuya composición no ha sido anunciada.
Poco después de conocerse su destitución, Sonko reaccionó en la red social X con un mensaje breve: "Alhamdulillah (alabado sea Dios). Esta noche dormiré plácidamente en el barrio de Keur Gorgui", en Dakar, donde reside.
La destitución se produjo horas después de una comparecencia del ya ex primer ministro ante la Asamblea Nacional, en la que reconoció públicamente sus diferencias con el presidente.
"No soy un primer ministro que obedece ciegamente y acepta todo", afirmó Sonko durante la sesión parlamentaria.
La relación entre Faye y Sonko, aliados históricos y fundadores en 2014 del partido Pastef, se había deteriorado en los últimos meses hasta hacer visibles sus discrepancias políticas.
El deterioro de la relación coincidió con las dificultades económicas del país y con las auditorías impulsadas por el nuevo Gobierno, que denunciaron una deuda pública superior a la comunicada por el anterior Ejecutivo. En paralelo, el Ejecutivo había tratado de impulsar algunas de las promesas panafricanistas de Pastef, con un discurso de mayor autonomía económica y de revisión de la relación con Francia y otros socios occidentales, mientras Dakar negociaba al mismo tiempo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar las finanzas públicas.
Hace apenas tres semanas, Faye ya había advertido en una entrevista de que podía destituir a su jefe de Gobierno si dejaba de confiar en él.
El presidente, de 46 años, llegó al poder en marzo de 2024 impulsado por Sonko, figura central de la oposición senegalesa y líder con fuerte apoyo entre la juventud urbana. Sonko no pudo concurrir a aquellas elecciones tras ser inhabilitado por una condena por difamación, lo que llevó a Faye —hasta entonces una figura poco conocida— a sustituirle como candidato presidencial.
Ambos fueron detenidos en 2023 y liberados en marzo de 2024 gracias a una amnistía aprobada para rebajar la tensión política tras el aplazamiento electoral.
En poco más de una década, Pastef se consolidó como una de las principales fuerzas políticas de Senegal gracias al discurso antisistema y anti-neocolonial de Sonko y a su popularidad entre los jóvenes.
La crisis amenaza ahora con desestabilizar a uno de los pocos países considerados una excepción democrática en África occidental, una región marcada en los últimos años por golpes de Estado y regímenes militares en países como Mali, Burkina Faso o Níger.

