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Racing de Santander regresa a Primera División
El Racing de Santander, un histórico del fútbol español, ascendió a la máxima categoría tras vencer este sábado 4-1 al Real Valladolid en su estadio de El Sardinero.
El equipo blanquiverde lidera la tabla en la segunda división de España con 78 puntos a falta de dos fechas (seis puntos en juego), y aventaja en siete puntos al tercer clasificado -el Almería- cuando ascienden dos equipos de forma directa.
Segundo en la tabla es el Deportivo de La Coruña.
El Racing es uno de los equipos que estuvieron presentes en la primera edición del campeonato español. Durante sus casi tres lustros lejos de la élite llegó incluso a jugar en 2ªB, la entonces tercera categoría del fútbol español.
Dirigido por el DT español José Alberto, en sus filas milita el defensor uruguayo Facundo González, campeón del mundo Sub-20 y cedido por la Juventus de Turín.
Los últimos 15 años del Racing de Santander han sido una auténtica montaña rusa emocional e institucional que llevó a uno de los diez clubes fundadores de LaLiga al borde de la desaparición absoluta.
La pesadilla comenzó tras el descenso de Primera División en la temporada 2011-2012, provocado por la ruinosa y caótica gestión económica de propietarios ausentes como el magnate indio Ahsan Ali Syed.
Esta crisis financiera hundió al equipo en deudas millonarias y desencadenó una debacle deportiva con un doble descenso consecutivo directo hacia la antigua Segunda B (tercera categoría).
El punto de inflexión histórico y más dramático se vivió el 30 de enero de 2014, cuando la plantilla se plantó en pleno césped de El Sardinero y se negó a jugar un partido de Copa del Rey contra la Real Sociedad como protesta digna exigiendo la dimisión en bloque de su directiva morosa.
Tras tocar fondo institucional, el club cántabro inició un tortuoso y largo proceso de reconstrucción caracterizado por un constante e inestable intercambio de categorías entre la Segunda División y el fútbol no profesional.
En estos años oscuros, marcados por dolorosos tropiezos en los playoffs de ascenso, la lealtad incondicional de la afición racinguista fue el verdadero pilar económico y moral que salvó a la institución de la quiebra.
La ansiada estabilidad definitiva llegó de la mano de una nueva propiedad y el acierto de una dirección deportiva que dio paso a un proyecto de juego ofensivo y vistoso comandado por el técnico José Alberto.
Con este orden en los despachos, el Racing fue madurando una plantilla joven capaz de sobreponerse a las cicatrices del pasado para, finalmente en este 2026, culminar una épica redención que devuelve con orgullo al histórico club a la máxima categoría del fútbol español 14 años después de su partida.

