De Ultimo Minuto
El Salvador enfrenta riesgos crecientes de inseguridad alimentaria por condiciones climáticas
Las olas de calor y las lluvias irregulares en El Salvador están creando condiciones adversas para la agricultura, situación que podría provocar inseguridad alimentaria en los próximos meses.
Según la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWSNET), varios factores climáticos y económicos están contribuyendo a que muchas familias ya enfrenten dificultades para acceder a los alimentos básicos.
El principal problema se origina en las condiciones climáticas. El inicio de la temporada de lluvias en 2026 ha estado marcado por precipitaciones inestables y por debajo del promedio, lo que ha dificultado la preparación de tierras y la siembra de cultivos como el maíz y el frijol. Este contexto recuerda los patrones negativos experimentados en 2025, lo que aumenta la incertidumbre entre los pequeños productores.
El déficit de humedad en los suelos, especialmente en la zona occidental, está afectando el desarrollo temprano de los cultivos. A esto se suma el riesgo de que la canícula, un periodo de sequía durante la temporada de lluvias, se extienda durante las etapas más críticas para el maíz, entre julio y agosto.
Debido a estas condiciones, se esperan rendimientos por debajo del promedio y retrasos en la siembra postrera, lo que afectará la reposición de reservas alimentarias en los hogares rurales.
Seis departamentos de El Salvador están en fase de estrés alimentario y algunos hogares de la zona oriental ya enfrentan crisis alimentaria.
Recomendamos lee: Llega a El Salvador el subsecretario estadounidense, Caleb Orr, para explorar oportunidades de inversión
El aumento de precios dificulta el acceso a los alimentos
La situación se complica con el aumento de los precios de los insumos agrícolas y los combustibles. El precio del diésel subió entre 5% y 9% de febrero a marzo de 2026, lo que encarece tanto el transporte de alimentos como la adquisición de insumos para la producción.
El maíz blanco, uno de los alimentos básicos en la dieta salvadoreña, mantiene precios superiores a los registrados en 2025 y al promedio de los últimos cinco años en la mayoría de los mercados del país.
Aunque existe suficiente disponibilidad nacional de alimentos, la capacidad de compra de los hogares más vulnerables se ve restringida por el alto costo de productos básicos y otros bienes esenciales.
Muchas familias, especialmente en zonas rurales, dependen cada vez más del mercado para abastecerse, lo que los obliga a recurrir a estrategias como la compra a crédito, la reducción de la calidad de la dieta o el endeudamiento para poder alimentarse.Plantas de frijol marchitas y secas con hojas amarillas en un campo agrietado por la sequía en El Salvador, evidenciando el severo impacto del clima en la seguridad alimentaria.
Se mantiene la tendencia en reducción de la demanda laboral agrícola
La demanda de mano de obra para los cultivos básicos se mantiene por debajo del promedio. Los períodos de trabajo son cortos y menos estables, lo que reduce los ingresos de las familias rurales.
En las zonas dedicadas a cultivos comerciales como café y caña de azúcar, la oferta de empleo también es baja, limitando aún más las oportunidades para obtener ingresos.
A raíz de la baja producción en 2025, muchos pequeños agricultores iniciaron 2026 con reservas alimentarias muy limitadas. Esta situación ha forzado a los hogares rurales a depender de la compra en el mercado desde etapas tempranas del año, situación poco habitual en otros ciclos agrícolas.
El informe de FEWSNET señala que al menos seis departamentos ya se encuentran en nivel de “estrés” (Fase 2 del IPC) debido al agotamiento temprano de reservas, la dependencia atípica del mercado y los precios persistentemente altos de los alimentos básicos. En la zona oriental, algunos hogares ya han avanzado a la situación de “crisis” (Fase 3 del IPC).La demanda laboral agrícola se mantiene baja y los ingresos rurales caen ante períodos de trabajo cortos y menor estabilidad en empleos agrícolas.
También puedes leer: Joven acusada de asesinar a su hijo permanecerá en prisión provisional en El Salvador
Entre junio y septiembre se prevé un aumento en la gravedad de la inseguridad alimentaria, con mayor impacto en la zona oriental y las zonas rurales occidentales. En contraste, las áreas centrales y costeras del país permanecen en una situación más estable gracias a la diversificación de ingresos.
Actualmente la asistencia alimentaria disponible es limitada. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha anunciado que ofrecerá ayuda monetaria focalizada a unas 4,288 personas en el país, pero esta intervención no es suficiente para modificar la situación general. La mayoría de las familias afectadas depende de sus propios recursos o del apoyo de sus redes locales para sobrellevar la crisis.
Las olas de calor y las lluvias irregulares en El Salvador están creando condiciones adversas para la agricultura, situación que podría provocar inseguridad alimentaria en los próximos meses. Según la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWSNET), varios factores climáticos y económicos están contribuyendo a que muchas familias ya enfrenten dificultades para acceder a los alimentos básicos. El principal Nacionales, El Salvador
