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Trump se contradice de nuevo, deja en ridículo a sus ministros y anuncia una pausa en la operación de escolta de Ormuz tras sacar sólo tres petroleros atrapados

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Poco después de que Marco Rubio, desde la Casa Blanca, dijera que los esfuerzos diplomáticos no aspiraban a un acuerdo inmediato, sino a establecer un marco para las negociaciones, Trump pone en suspenso el Proyecto Libertad por unos supuestos "grandes avances hacia un acuerdo final" Leer Poco después de que Marco Rubio, desde la Casa Blanca, dijera que los esfuerzos diplomáticos no aspiraban a un acuerdo inmediato, sino a establecer un marco para las negociaciones, Trump pone en suspenso el Proyecto Libertad por unos supuestos "grandes avances hacia un acuerdo final" Leer   

La capacidad de Donald Trump para cambiar de idea, echarse para atrás, anunciar una cosa y la contraria, lanzar un poderoso ultimátum y plegar velas, al tiempo que expone y ridiculiza a su equipo y a los negociadores, es infinita. Este martes por la noche lo ha vuelto a demostrar, anunciando de forma 'inesperada' una pausa en el Proyecto Libertad, su última ocurrencia para escoltar buques y petroleros en el Estrecho de Ormuz, apenas un día después de haberla presentado y con sólo tres embarcaciones habiendo logrado escapar al cerco de la Guardia Revolucionaria. Lo ha hecho, además, de una manera especialmente humillante para algunos de sus ministros más importantes, a los que a lo largo del día puso ante las cámaras para defender con entusiasmo la operación naval y decir que las negociaciones estaban muy lejos de un "acuerdo final".

Trump busca desesperadamente una salida al avispero en el que él mismo se metió y no acaba de encontrarla. Tras anunciar un alto el fuego y prorrogarlo varias veces, ya de forma prácticamente indefinida, el domingo se sacó de la chistera el Proyecto Libertad, para escoltar sin aliados a los buques. El lunes, Irán respondió lanzando ataques a Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, con misiles y drones, y Estados Unidos no hizo nada. Trump parece estar más cerca que nunca de declarar formalmente la victoria y retirar su despliegue militar, o al menos eso dicen los mensajes que repite y hace repetir a los suyos, asegurando que los objetivos fueron alcanzados, que la armada y el ejército iraní han sido destruidos y que, en la práctica, ha habido un cambio de régimen, con la muerte del ayatolá Jamenei, más de 50 altos cargos y las graves heridas sufridas por su hijo y sucesor. "La operación ha concluido, los objetivos han sido logrados", dijo Rubio el mismo martes, explicando por qué no necesitan un permiso del Congreso para continuar. "Ahora estamos centrados en el Proyecto Libertad", añadió antes de saber que ese ya no era el plan.

"A petición de Pakistán y otros países, y dado el tremendo éxito militar que hemos logrado durante la campaña contra Irán, y considerando además el gran progreso alcanzado hacia un acuerdo completo y definitivo con los representantes de Irán, hemos acordado mutuamente que, si bien el bloqueo se mantendrá en plena vigencia, el Proyecto Libertad (el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz) se suspenderá temporalmente para determinar si el acuerdo puede finalizarse y firmarse", escribió el presidente en sus redes sociales, unos días antes de empezar su visita oficial a China para verse con Xi Jinping.

Lo que lo hace especialmente sangrante es que por la mañana el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el máximo responsable militar, el general Dan Caine, comparecieron en el Pentágono para defender el Proyecto Libertad, decir que estaba siendo ya un éxito y que había "despejado las rutas", con algunos barcos siendo capaces de transitar por Ormuz, a pesar de los más de 10 ataques sufridos por las tropas estadounidenses, algo que Hegseth y su general minimizaron. "Irán ha disparado contra buques comerciales nueve veces y ha capturado dos portacontenedores, además de atacar a nuestras fuerzas más de diez veces, todo ello por debajo del umbral para reanudar operaciones de combate importantes", dijo el general. "No, el alto el fuego no ha terminado. En última instancia, el Proyecto Libertad es un proyecto aparte y distinto de la Operación Furia Épica. Esperábamos que hubiera cierta inestabilidad al principio, y eso ocurrió. Dijimos que defenderíamos la zona con firmeza, y así lo hemos hecho", dijo el ex presentador de televisión convertido en responsable de Defensa.

Peor, si cabe, fue el papelón de Marco Rubio. Desde hace meses, internet se vuelve loco con memes parodiando a Rubio, el hombre para todo de Trump. ada vez que alguien pierde su trabajo o ocurre algo llamativo, hay infinitos fotomontajes del secretario de Estado preparado para asumir nuevas funciones. Uno de ellos incluía la posibilidad de que tuviera que ser el nuevo portavoz de la Casa Blanca, después de que la titular, Karoline Leavitt, haya cogido una baja de maternidad. El meme se hizo realidad el martes, cuando a las 15.00, hora local, Rubio salió a la sala de prensa de la Casa Blanca para defender a ultranza el Proyecto Libertad y el supuesto compromiso del presidente.

"Ese es el objetivo de esta diplomacia: llegar a algún nivel de entendimiento sobre cuáles son los temas en los que han acordado negociar. No tenemos que tener el acuerdo real escrito en un día. Esto es altamente complejo y técnico, pero necesitamos una solución diplomática que sea muy clara sobre los temas en los que están dispuestos a negociar y las concesiones que están dispuestos a hacer al principio para que esas conversaciones valgan la pena", dijo ante las cámaras unas horas antes de que el presidente pausara su última ocurrencia. Rubio decía que los iraníes no parecían saber lo que querían, que no eran capaces de fijar siquiera "un marco" y que Washington estaba intentando identificar qué está dispuesto a discutir Irán y qué concesiones podría hacer de antemano. Cinco horas después, Trump anunció una pausa por unos supuestos avances más que importantes en unas negociaciones que ni siquiera se hacen en persona.

Todavía hay unos 1.600 barcos con más de 23.000 tripulantes varados en el estrecho o cerca de él. Por eso, Rubio fue muy insistente en sus respuestas, señalando que en la práctica la Operación Furia Épica -la de los bombardeos y ataques a Irán- estaba terminada y era cosa del pasado, y que lo importante ahora era el Proyecto Libertad, la escolta para buques y petroleros. Al rato, su jefe decidió que era todo lo contrario y que lo nuevo quedaba pausado, si bien el bloqueo en sí no ha terminado.

"Muchos países, en privado -y algunos públicamente- han pedido a Estados Unidos que ayude a liberar sus barcos y a restablecer la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz, en esta arteria crítica del comercio global. Y así, el presidente Trump, como siempre hace, dio un paso al frente y respondió a esas peticiones de ayuda, ordenando al ejército de Estados Unidos que guíe a estos barcos varados hacia la seguridad, que proporcione una burbuja de protección bajo la cual puedan operar y transportar mercancías y salir de allí y fuera de peligro. Lo estamos haciendo no solo porque nos lo han pedido, sino porque somos los únicos que podemos hacerlo. Nosotros, solo nosotros, tenemos la capacidad de dar los pasos que hemos dado ahora. Bajo este presidente, bajo el presidente Trump, Estados Unidos ayudará a sus amigos", se había ufanado Rubio en su comparecencia.

"Lo que hace Irán es un acto criminal y alguien tiene que hacer algo al respecto. Hay que actuar. Es completamente ilegal, completamente ilegítimo y completamente inaceptable. Por eso el ejército de Estados Unidos está guiando de forma segura a los buques comerciales atrapados a través del estrecho y trabaja para restaurar la libertad de navegación y poner fin a estos intentos de mantener como rehén a la economía global", insistió.

 

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