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El Parlamento rumano tumba al Gobierno en una moción apoyada por socialdemócratas y ultraderecha
La votación pone fin a un Ejecutivo que ya gobernaba en minoría y abre una nueva fase de incertidumbre política en el país Leer La votación pone fin a un Ejecutivo que ya gobernaba en minoría y abre una nueva fase de incertidumbre política en el país Leer
El Parlamento de Rumanía aprobó este martes una moción de censura que ha derribado al Gobierno del primer ministro Ilie Bolojan, quien denunció durante el debate que la iniciativa era "cínica y artificial" y que no respondía "al interés del país, sino a cálculos políticos de corto plazo". La votación pone fin a un Ejecutivo que ya gobernaba en minoría y abre una nueva fase de incertidumbre política en el país.
La moción fue impulsada por el Partido Socialdemócrata (PSD), que había abandonado la coalición de Gobierno a finales de abril, y contó con el apoyo decisivo de la formación nacionalista Alianza para la Unión de los Rumanos, junto a otros grupos de la oposición. La suma de estos apoyos permitió superar la mayoría requerida para tumbar al Ejecutivo liberal.
El Gobierno de Bolojan había quedado debilitado tras la salida de los socialdemócratas, en una ruptura motivada por las tensiones en torno a la política económica y, en particular, a las medidas de ajuste fiscal impulsadas en las últimas semanas. Subidas de impuestos y reformas orientadas a contener el déficit habían erosionado el apoyo parlamentario del Ejecutivo y agravado las diferencias dentro del bloque que hasta ahora sostenía al Gobierno.
Durante el debate, Bolojan defendió la actuación de su gabinete y acusó a sus antiguos socios de haber provocado la crisis por motivos políticos. Sus críticas no lograron frenar una votación que reflejó la nueva correlación de fuerzas en el Parlamento.
Desde la oposición, el Partido Socialdemócrata justificó la moción al considerar que el Gobierno había perdido "la legitimidad para seguir aplicando medidas que afectan directamente al nivel de vida de los ciudadanos". Por su parte, AUR sostuvo que el Ejecutivo había llevado al país "a una crisis económica" y defendió la necesidad de un cambio inmediato de Gobierno.
La votación evidencia una convergencia puntual entre socialdemócratas y fuerzas nacionalistas para forzar la caída del Ejecutivo, en un Parlamento fragmentado y sin mayorías claras. Esta alianza, de carácter táctico, ha sido determinante para el resultado final de la moción.
Tras la caída del Gobierno, el presidente Nicusor Dan iniciará consultas con los partidos políticos para explorar la formación de un nuevo Ejecutivo. En una breve declaración, aseguró que "iniciará consultas con los partidos para encontrar una solución política estable".
A la espera de una nueva mayoría, Bolojan continuará previsiblemente al frente de un Gobierno en funciones, con competencias limitadas, mientras se abre el proceso de negociación entre las distintas fuerzas parlamentarias.
La moción de censura marca el fin de una etapa política caracterizada por la cooperación entre los principales partidos proeuropeos y abre un escenario de mayor fragmentación e incertidumbre institucional en Rumanía.
