En pleno éxtasis de Argentina, los jugadores sostuvieron un cartel con un mensaje político, completamente prohibido por la FIFA, que decía "Las Malvinas son argentinas" y que ha indignado a Inglaterra tras ser eliminada del Mundial. La cuestión es que aparece un precedente tras una acción similar que acabó de una forma que preocupa a Argentina.
En los Juegos Olímpicos de 2012 de Londres, Corea del Sur y Japón se disputaban la medalla de bronce. La victoria coreana desató la locura entre sus jugadores, pero hubo uno que sobresalía del resto. Park Jong-woo celebró sosteniendo un cartel que ponía "Dokdo es nuestro territorio", haciendo referencia a un mensaje político con motivo de un grupo de islas disputadas entre los dos países.
El Comité Olímpico Internacional (COI) fue directo y tajante en su decisión tras considerar que se trataba de un acto político: prohibición de subir al podio a recibir su medalla. Una medida sin contemplaciones para un jugador que no pudo compartir el momento de felicidad con sus compañeros en la ceremonia.
Tras una investigación del COI y contactar con la FIFA, decidieron que conservara el diploma olímpico y que quedara exento del servicio militar de su país. Eso sí, ambas instituciones desaprobaron la politización del deporte, por lo que abrieron un expediente. La propia FIFA presentó cargos contra el jugador, pero el Comité Olímpico Surcoreano incidió que no fue premeditado y que había tomado el cartel del público.También, fue sancionado sin poder disputar dos encuentros.
Vistas las medidas utilizadas, Argentina podría ser sancionada, tanto en la recogida de medallas como en investigaciones posteriores a la Copa del Mundo. La IFAB confirma que podría ir desde una multa económica a la Asociacióndel Futbol Argentino (AFA) (por incumplimiento de las normas de la competencia), una advertencia o multa a los jugadores que mostraron la pancarta y hasta una suspensión (si la conducta se cataloga como grave o reincidente)
