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La extorsión digital: una amenaza creciente en la era de las redes sociales
La extorsión digital, conocida también como sextorsión, constituye una de las modalidades más frecuentes de chantaje en el entorno tecnológico actual. Este delito consiste en que una persona amenaza a otra, generalmente a través de aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, con divulgar imágenes, videos o información íntima, con el propósito de obtener una suma de dinero o cualquier otro beneficio indebido.
Los ciberdelincuentes suelen crear perfiles falsos en las distintas plataformas de interacción social, tales como Instagram, Facebook, TikTok, WhatsApp y otras aplicaciones similares. Estos perfiles son diseñados estratégicamente para resultar atractivos y generar confianza en las potenciales víctimas. A través de conversaciones prolongadas y técnicas de manipulación emocional, estos logran que las víctimas compartan fotografías, videos o participen en videollamadas de contenido íntimo, las cuales son grabadas por el agresor, muchas veces sin su consentimiento y, a la vez, editadas con inteligencia artificial, agregando menores de edad con la intención no solo de atacar el pudor y la vergüenza de la víctima, sino con el claro propósito de colocarla en el escenario perfecto para que la misma quiera resolver la situación y no verse expuesta en este tipo de casos.
Actualmente, se observa una evolución preocupante de esta modalidad delictiva. En numerosos casos, los ciberdelincuentes ni siquiera han tenido contacto previo con las víctimas. Sin embargo, logran obtener fotografías, videos o información personal que se encuentran disponibles en redes sociales y otras fuentes digitales, la cual utilizan para crear contenido manipulado mediante aplicaciones de edición e inteligencia artificial. El objetivo sigue siendo el mismo: generar temor y obtener un beneficio económico mediante amenazas.
Una vez establecida la comunicación con la víctima, estos suelen remitir las imágenes o videos alterados como supuesto medio de prueba de que poseen material comprometedor para proceder a exigir el pago de sumas de dinero, generalmente mediante transferencias bancarias, depósitos electrónicos o plataformas de pago digital.
En otros casos, esta maniobra fraudulenta alcanza niveles más sofisticados, ya que estos crean otros perfiles y desde allí contactan a las víctimas, haciéndoles creer que la situación está siendo investigada por las autoridades, y les exigen la entrega de dinero a través de una persona que se presenta como miembro de la Policía Nacional o funcionario de una institución pública, quien presuntamente les ayudará a resolver la situación. Estas afirmaciones son completamente falsas y forman parte del esquema de intimidación y extorsión utilizado para lograr que la víctima realice el pago.
¿Qué hacer si eres víctima de sextorsión?
Es fundamental no acceder al pago exigido por el agresor, conservar todas las evidencias, incluyendo capturas de pantalla, conversaciones, nombres de usuario y números telefónicos utilizados por los ciberdelincuentes. Posteriormente, debes reportar la cuenta o perfil a través de la plataforma correspondiente y bloquear cualquier medio de contacto. Finalmente, es importante formalizar la denuncia ante el Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT) de la Policía Nacional, a fin de que se inicien las investigaciones pertinentes y se persiga penalmente a los responsables.
Según las estadísticas presentadas por el DICAT, aproximadamente solo el 15 % de las víctimas de sextorsión presentan denuncias, lo que revela que una gran parte queda en el anonimato, debido a que se resisten a interponer la denuncia por vergüenza y temor a ser estigmatizados. Esto implica que la mayoría de estos casos no llegan a denunciarse, quedando fuera de las estadísticas.
Cabe destacar que, en la actualidad, en nuestro país no existe un tipo penal específico que se denomine sextorsión. No obstante, el delito es perseguido mediante la aplicación combinada de varios artículos de la Ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología y del Código Penal dominicano. Sin embargo, en el nuevo Código Penal, que aún no ha entrado en vigencia, se introducen varias herramientas jurídicas drásticas para combatir la extorsión y el chantaje digital.
Lo importante en este tipo de situaciones es proteger la información en medios digitales, utilizar contraseñas robustas y evitar hacer clic en enlaces sospechosos o abrir correos electrónicos desconocidos.
La extorsión digital, conocida también como sextorsión, constituye una de las modalidades más frecuentes de chantaje en el entorno tecnológico actual. Este delito consiste en que una persona amenaza a otra, generalmente a través de aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, con divulgar imágenes, videos o información íntima, con el propósito de obtener una Opinión, Extorsión Digital, redes sociales
