EEUU
Nueva York amplía la red de cámaras que multan en carriles de autobuses: la MTA intensifica sus medidas

El uso de cámaras automáticas para multar a conductores en las rutas de autobús de Nueva York se convirtió en una de las herramientas más contundentes para combatir la congestión y mejorar la velocidad del transporte público.
La iniciativa, impulsada por la Metropolitan Transportation Authority (MTA) en conjunto con organismos municipales, creció rápidamente desde su lanzamiento, abarcando ya decenas de rutas y afectando tanto a la circulación de vehículos particulares como a la experiencia diaria de más de un millón de pasajeros.
La ciudad apuesta a la tecnología para transformar la movilidad urbana, pero el avance del programa no estuvo exento de cuestionamientos y polémicas.

Implementación de multas por cámaras automáticas (ACE) en rutas de autobús de Nueva York
A partir del viernes 10 de julio, la MTA comenzó a aplicar multas con cámaras automáticas en nuevas rutas de autobús, específicamente en las líneas M7 en Manhattan y Q10/Q80 en Queens.
Este sistema, conocido como Automated Camera Enforcement (ACE), sanciona a los vehículos que circulan o se estacionan indebidamente en carriles exclusivos de autobús, bloquean paradas o están doblemente aparcados. Las multas iniciales parten de USD 50 y pueden escalar hasta USD 250 para reincidentes.
El programa ACE se apoya en cámaras instaladas en más de 1.900 autobuses que patrullan 63 rutas, cubriendo alrededor de 810 millas (1.304 kilómetros) de recorrido. Cuando un conductor infringe las normas, los dispositivos capturan imágenes y videos con detalles como la matrícula, lugar y hora.
Esta información es revisada por empleados de la Departamento de Transporte de Nueva York (NYCDOT) antes de sancionar. Según la MTA, la gran mayoría de los infractores no repite la conducta: solo el 10% recibe más de una multa.
Las cámaras funcionan como una extensión del control policial tradicional, pero con la ventaja de ser constantes y estar ubicadas en movimiento. La estrategia incluye la colocación de señalización clara a lo largo de las rutas para advertir a los conductores sobre la presencia de monitoreo automatizado. El sistema busca desalentar el uso indebido de los carriles reservados y facilitar el flujo de los autobuses.

Objetivos y beneficios del programa ACE para los usuarios de autobús
El principal objetivo del programa ACE es mejorar la eficiencia y confiabilidad del transporte público. De acuerdo con la MTA, la implementación de cámaras automáticas permitió que los autobuses circulen más rápido y de forma más segura. En tramos específicos, se registraron aumentos de velocidad de hasta un 30%, lo que representa una reducción significativa en los tiempos de viaje para pasajeros.
De acuerdo con CBS News, el programa también contribuye a reducir accidentes de tráfico y a mantener despejadas las paradas, permitiendo que los autobuses puedan detenerse correctamente para que los usuarios suban y bajen con seguridad.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, la reacción de los conductores fue inmediata: “Cuando reciben la primera multa, la gran mayoría no recibe una segunda”. Para los usuarios, la mejora en la puntualidad y regularidad de los servicios resulta tangible, con más de un millón de personas beneficiadas cada día.
Asimismo, ACE se complementa con la ampliación de carriles exclusivos y otras mejoras de infraestructura, como la introducción de semáforos con flechas verdes para facilitar el giro de los autobuses y sistemas de abordaje rápido, todo con el objetivo de agilizar los desplazamientos y reducir demoras.
Detalles sobre el plan de expansión de cámaras, inversión y cambios
El programa ACE forma parte de un plan integral anunciado recientemente por la alcaldía y la gobernación, que contempla una inversión de USD 800 millones para acelerar el transporte público en la ciudad.
Este plan incluye la incorporación de 200 nuevas cámaras en 50 rutas adicionales durante el próximo año, según detallaron el alcalde Zohran Mamdani y la gobernadora Kathy Hochul.
La estrategia contempla también una modificación en la ubicación de paradas, alineando la distancia entre ellas con estándares internacionales, lo que podría implicar la eliminación de algunas. Además, se planea la instalación de semáforos inteligentes y la adopción de sistemas de pago rápido para agilizar el flujo de pasajeros.
La expansión de cámaras y mejoras en infraestructura representa una apuesta fuerte por parte de la ciudad para transformar la manera en que se utiliza el espacio vial y priorizar el transporte colectivo frente al uso del automóvil particular. Parte de la inversión será destinada a modernizar los sistemas de supervisión y gestión de la red de autobuses.
Críticas, controversias y efectos colaterales del programa y del plan de expansión
No todos los sectores ven con buenos ojos la proliferación de cámaras y la eliminación de paradas. Según New York Post, expertos y organizaciones de usuarios advirtieron que el ahorro de tiempo prometido por los funcionarios puede resultar menor de lo anunciado, especialmente para los trayectos promedio, y que la supresión de paradas podría incluso extender los tiempos de viaje para muchos pasajeros.
Además, algunos críticos sostienen que la verdadera motivación detrás de la expansión de carriles y cámaras es aumentar la recaudación por multas y desalentar el uso de automóviles, más que mejorar la experiencia de los pasajeros.
También, la reducción en la confiabilidad del servicio estaría más relacionada con la falta de supervisores para los 6.000 autobuses de la ciudad que con la velocidad de los recorridos.
Las voces contrarias también resaltan la relación entre el crecimiento de la vigilancia y los intereses económicos de empresas proveedoras de cámaras y grupos de presión vinculados al sector.
Resultados económicos y recaudación asociada a las multas
Los datos recientes muestran un incremento considerable en la recaudación por infracciones detectadas mediante las cámaras ACE. En el año fiscal 2025, la ciudad y la MTA emitieron USD 152,9 millones en multas relacionadas con cámaras en carriles de autobús y recaudaron USD 126 millones.
El ingreso proveniente de cámaras instaladas en autobuses aumentó un 551% respecto al año anterior, impulsado por la ampliación de infracciones sujetas a sanción, como bloquear paradas o el doble estacionamiento.
El sistema llamado “Automated Camera Enforcement” empezó a sancionar desde el 10 de julio en las líneas M7 y Q10/Q80, con penalizaciones que pueden llegar hasta los USD 250 para reincidentes
