Kylian Mbappé era un hombre feliz tras conseguir este jueves el pase a semifinales del Mundial 2026 pero con una espina clavada por su fallo en el lanzamiento de penalti ante Marruecos, con 0-0 en el marcador. Después, el delantero del Real Madrid haría un golazo para abrir el camino del triunfo, asegurado poco después por Ousmane Dembélé con el 0-2.
El goleador galo explicó qué pasó antes del lanzamiento desde los once metros y cómo la gestión que hizo el árbitro de la revisión de la jugada le acabaría perjudicando "Pateé mal el penal, pero fue difícil porque hubo una confusión. Dembélé me dio la pelota. Luego vino a mí el árbitro cuando ya estaba empezando a concentrarme para decirme que no había penal", dijo.
"Me desconcentró. Ciertamente he repasado muchos escenarios sobre cómo concentrarse para un penal. Este escenario en particular, no lo había experimentado antes", aseguró. La molestia de Mbappé tras el fallo fue visible sobre el terreno de juego con su reclamo. Tampoco gustó en el banquillo francés que se demorase tanto el lanzamiento.
"Me dio la impresión de que hubo una revisión del VAR que el árbitro confirmó y que después hubo otra llamada para ver una falta, y ahí se pasaron casi dos minutos revisando las imágenes. Pero bueno, es esa duda de ahí. El caso es que tardó muchísimo tiempo y Kylian ya estaba listo para tirar. No le voy a buscar una excusa a Kylian, pero obviamente es una situación que no era nada fácil", señaló Didier Deschamps en rueda de prensa tras el partido.
